Sin refugio: Trump restringe aún más la entrada de migrantes

El presidente de Estados Unidos sigue endureciendo las políticas migratorias. Esta vez, para impedir el ingreso de los miles de migrantes que avanzan en caravana desde Centroamérica. El gobierno estadounidense anunció que va a prohibir a quienes no entren por los puntos autorizados la posibilidad de pedir asilo o refugio. Trump calificó la caravana como una “invasión”.

“Nuestro sistema de asilo está sobrecargado con demasiadas peticiones injustificadas de extranjeros que suponen una tremenda carga para nuestros recursos”, justificaron la medida desde el Departamento de Seguridad Nacional (DHS).

Según la nueva norma, Trump tiene la autoridad de restringir la inmigración ilegal “si considera que esto está en consonancia con el interés nacional”.

“El reglamento de hoy aplica este importante principio a los extranjeros que violan una suspensión o restricción de este tipo en la frontera sur”, dijeron en un comunicado conjunto la secretaria del Departamento de Seguridad, Kirstjen Nielsen, y el fiscal general subrogante, Matthew Whitaker.

El gobierno de Trump argumenta que tiene el poder para frenar la inmigración esgrimiendo motivos de seguridad nacional, un poder que invocó justo después de asumir la presidencia, cuando lanzó un controvertido decreto que prohibía la entrada al país a ciudadanos de varios países de mayoría musulmana.

El decreto, que tuvo que ser modificado varias veces para sortear los fallos de la Corte Suprema, cerró la frontera a los ciudadanos de Yemen, Siria, Libia, Irán, Somalía y Corea del Norte, además de a algunos funcionarios de Venezuela, bajo el pretexto de falta de seguridad y falta de cooperación con autoridades de Estados Unidos.

Durante la campaña de las elecciones de medio término, Trump amenazó con cerrar la frontera sur y envió a miles de efectivos a custodiar la zona.

Desde la organización de defensa de los derechos humanos ACLU aseguraron que el derecho a solicitar asilo debe ser concedido a cualquier persona que entre en el país, sin importar donde estén.

“La ley estadounidense permite específicamente a los individuos que postulen al asilo sin importar si están o no en un puerto de entrada. Es ilegal sortear eso mediante una agencia o con un decreto presidencial”, dijo la organización en un comunicado.