Un barco que se hunde

México 

Lejos de tomar medidas eficientes para mejorar la crisis política, económica y social; Enrique Peña Nieto se está hundiendo aún más en una mar de negación. No tiene idea cómo gobernar y, en su pretensión de tapar las fugas de su barco, lo único que logra es hacerlas de mayor proporción. No tiene interés en corregir los problemas y mucho menos, de ser transparente con los mexicanos. 

Enrique Peña Nieto, presidente

Carlos Fernández-Vega – La Jornada (México) 

El inquilino de Los Pinos y su gabinetazo ya no sienten lo duro sino lo tupido. Su barco zozobra y, además, les llueve por todos lados: adentro y afuera; arriba y abajo; política, económica y socialmente; en la entrega de los Oscar y, por si faltara algo, por interpósita persona, hasta el Altísimo ya metió la mano (un bombón para ellos que son tan creyentes).

En la calle, pues. Se lo han ganado a pulso, y las tuberías que aún no han roto no tardan en reventar. No tienen idea de cómo achicar la embarcación, y en su pretensión de tapar las fugas lo único que logran es hacerlas de mayor proporción. Qué bueno que desde tiempos de la campaña electoral aclararon que nosotros sí sabemos cómo gobernar.

Más de un paraguas de dimensiones monumentales requiere la administración peñanietista, y si no le resultó suficientemente devastador el obús de Alejandro González Iñárritu (“Ruego que podamos encontrar y tener el gobierno que nos merecemos”), el Papa Francisco brincó a la palestra y le hizo segunda (“En México la cosa es de terror y, en materia de narcotráfico, deseó que Argentina se encuentre a tiempo de evitar la mexicanización”), más los numerosos pronunciamientos de aquí y allá en torno a la circunstancia nacional.

Como acostumbra, para el acuse de recibo el inquilino de Los Pinos utilizó la técnica de la negación: en nuestro país el gobierno trabaja para que cada mexicano tenga la posibilidad de escribir su propia historia de éxito y construir una vida, sembrar las mejores condiciones y un sendero de triunfo, mientras su partido con ideología de plastilina, amoldable a lo que se ofrezca, aseguró que es un hecho que más que merecerlo estamos construyendo un mejor gobierno. Y se quedaron tan frescos.

” En la calle, pues. Se lo han ganado a pulso, y las tuberías que aún no han roto no tardan en reventar. No tienen idea de cómo achicar la embarcación, y en su pretensión de tapar las fugas lo único que logran es hacerlas de mayor proporción. Qué bueno que desde tiempos de la campaña electoral aclararon que nosotros sí sabemos cómo gobernar “

Quien debe sentir nostalgia por las trincheras del sector financiero es el secretario de Relaciones Exteriores, José Antonio Meade, quien dedica más tiempo a intentar detener los bombazos de los medios de comunicación internacionales y de personalidades en el extranjero que en afinar la política exterior del país. Así, ayer reveló que por el dolor y la preocupación causados por los comentarios del Papa Francisco, el gobierno mexicano enviará una nota diplomática al Vaticano, pues el narcotráfico no es exclusivo de esta República de discursos, al tiempo que el titular de Gobernación presume descensos en los índices de inseguridad, mientras ruedan cabezas por la geografía nacional.

La economía se desploma y reporta el menor ritmo en cinco lustros; los únicos frutos tangibles de las reformas son la pérdida de empleadores (cierre de unidades económicas) y empleos formales; masivamente se exportan capitales; se hunde el precio petrolero y, un día sí y el siguiente también, es menor la producción y exportación del oro negro (10 por ciento desde la llegada de Enrique Peña Nieto); se recorta el presupuesto, especialmente el de Pemex en áreas de inversión; se devalúa el peso y tantas otras desgracias, y al ministro del año no se le ocurre mejor idea que negar lo innegable y presumir que lo importante es que se está acelerando el crecimiento.

El secretario del Trabajo, Alfonso Navarrete Prida, habla maravillas de la reforma laboral, porque ha reducido sustancialmente la informalidad, mientras la Organización Internacional del Trabajo advierte que México es uno de los cinco países latinoamericanos con las mayores tasas de informalidad del continente. En nuestro país, ante la crisis y la falta de empleo formal, se multiplican día con día los puestos de venta callejera; cada vez más ciudadanos inician negocios en sus domicilios y un número creciente de personas desempleadas ofrecen sus servicios por cuenta propia y deambulan vendiendo productos o los ofrecen a sus familiares y amigos; en México, 77.8 por ciento de los trabajadores de la construcción son informales, así como 65.5 por ciento de quienes laboran en restaurantes y hoteles, 41.5 de quienes se desempeñan en la industria manufacturera, 16.7 de los que están en la explotación de minas y canteras y 54.8 por ciento de los trabajadores del rubro del transporte (La Jornada, Patricia Muñoz).

Como reporta una profunda crisis de credibilidad –si es que en realidad alguien, algún día, le creyó–, el gobierno peñanietista pasó los trastes de la comunicación y el convencimiento a los organismos cúpula del sector privado, y son estos quienes se pronuncian y deciden sobre el acontecer nacional y las exigencias ciudadanas, en el supuesto de que así sortearán los problemas. Por ello no fue el inquilino de Los Pinos y mucho menos el general secretario los que respondieron a la demanda ciudadana de abrir los cuarteles. Fue el presidente de la Concanaco, Enrique Solana Sentíes, quien decidió no atender tal exigencia (por ningún motivo permitiremos que se metan en los cuarteles), al tiempo que aseguró no tener el menor indicio de que el Ejército pudiera haber participado en la desaparición de los estudiantes. Poco después, Enrique Peña Nieto y el general Cienfuegos repitieron el estribillo.

” Como reporta una profunda crisis de credibilidad –si es que en realidad alguien, algún día, le creyó–, el gobierno peñanietista pasó los trastes de la comunicación y el convencimiento a los organismos cúpula del sector privado, y son estos quienes se pronuncian y deciden sobre el acontecer nacional y las exigencias ciudadanas, en el supuesto de que así sortearán los problemas “

No fue el secretario de Educación, Emilio Chuayffet, quien salió a reclamar a los maestros, sino el presidente del Consejo Coordinador Empresarial, Gerardo Gutiérrez Candiani (los acusó de tomar el presupuesto como un botín). Tampoco autoridad alguna brincó para reclamar al grueso de los consejeros del Instituto Nacional Electoral por su actitud abiertamente entreguista a los intereses de un partido político (casualmente el de Peña Nieto) y su aparatito (de color verde, que nadie se atreve a meter al orden), y mucho menos para corregir desvíos y excesos del organismo, sino el propio Gutiérrez Candiani, quien se asumió como el factótum electoral al refrendar el compromiso del sector empresarial con la construcción de la democracia en México, de cara al presente y al futuro; seguiremos siendo un agente facilitador de equilibrios económicos, políticos y sociales, cerrando filas ante el objetivo estratégico que nos fijamos de impulsar fuertemente el desarrollo del marco institucional del Estado mexicano y la vigencia de la legalidad en todos los ámbitos de la vida pública y de la interacción social. Es de suponer que lo hará como en 2006.

En fin, la negación y el desorden no corrigen problema alguno, no achican la embarcación, ni generan bienestar, salvo para quienes en aguas revueltas se dedican a pescar.

Las rebanadas del pastel

El precio de la mezcla de exportación cayó 2.3 dólares y el barril se vendió a 47.27, mientras el tipo de cambio –al igual que el gobierno– no
siente lo duro sino lo tupido. Ayer 15.37 bilimbiques por billete verde.

 

Justine Dupuy- Sin Embargo (México) 

La transparencia, es decir el flujo constante de información publica del gobierno hacia los ciudadanos, es una piedra angular de un sistema democrático moderno. Sin la aportación de información gubernamental fiable y creíble al debate público, será imposible que el gobierno reconstruya la confianza y la legitimidad que ha perdido estos últimos meses.

Por el momento, el gobierno no ha logrado dar señales fuertes de su voluntad de caminar en este sentido. El nombramiento de Virgilio Andrade como Secretario de la Función Pública desató el descontento de gran parte de la sociedad mexicana; el Equipo Argentino de Antropología Forense criticó las investigaciones de los normalistas desaparecidos; siete partidos cuestionaron el papel del Instituto Nacional Electoral (INE) tras no sancionar debidamente la descarada propaganda del Partido Verde; el Instituto Federal de Telecomunicaciones (IFT) provocó mucha polémica al decidir no cobrar por la multiprogramación, etc. Como lo muestran estos ejemplos, la duda, la incertidumbre y el permanente cuestionamiento de la sociedad sobre el desempeño de sus representantes es una constante.

La seria y grave crisis que enfrenta el gobierno ha llegado a tal grado que contamina muchos procesos democráticos, uno de ellos es la reforma en materia de transparencia. Empujar un Sistema Nacional de Transparencia fuerte e innovador debería ser un compromiso del gobierno para reconstruir la confianza perdida; sin embargo el sentido de las recientes acciones del Poder Ejecutivo parecen caminar en sentido contrario.

” La seria y grave crisis que enfrenta el gobierno ha llegado a tal grado que contamina muchos procesos democráticos, uno de ellos es la reforma en materia de transparencia. Empujar un Sistema Nacional de Transparencia fuerte e innovador debería ser un compromiso del gobierno para reconstruir la confianza perdida; sin embargo el sentido de las recientes acciones del Poder Ejecutivo parecen caminar en sentido contrario “

Las ultimas semanas, el proceso legislativo para la elaboración de la Ley General de Transparencia ha sido profundamente perjudicado por prácticas opacas y amenazas de retrocesos. A pocos días de la fecha limite de la aprobación de dicha iniciativa de ley, el Poder Ejecutivo ha enviado, sin hacer pública su postura, más de 80 propuestas de cambios que incentivan la opacidad y limitan el acceso a la información pública.

Al enterarse de la circulación de estas propuestas, varias Organizaciones No Gubernamentales, entre las cuales Fundar, Centro de Análisis e Investigación hemos reaccionado para alertar a la opinión pública sobre lo que estaba pasando. El debate se trasladó del recinto del Senado a las páginas de los periódicos. Se logró abrir de nuevo el debate al escrutinio público, y parar las negociaciones a puertas cerradas. Como prueba, los senadores subieron todas las posturas en el micrositio de la comisión dictaminadora.

Pero el saldo de estos graves tropezones y choques puede ser alto. El proceso legislativo se ha retrasado tanto que los congresistas no pudieron cumplir con los plazos establecidos por la ley. Y si no existen avances determinantes en las próximas semanas, es muy probable que no veamos la aprobación de este Sistema Nacional de Transparencia antes de las elecciones. La iniciativa de ley debe aún pasar por la Cámara de Diputados después de ser aprobada por los Senadores, una Cámara que se renueva el 7 de junio de este año.

En febrero de 2014, se logró la aprobación de una reforma constitucional en materia de transparencia muy garantista e innovadora ampliando los sujetos obligados de la ley a partidos, sindicatos, fideicomisos entre otros y dotando al IFAI y los órganos garantes de autonomía completa. Pero sin una regulación adecuada y a la altura de sus promesas que pasa por la Ley General de Transparencia, la reforma constitucional puede quedar letra muerta. Es lo que está en juego en estos días en el Senado.

 

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