Siguen las protestas del movimiento indígena en Ecuador por el precio de los combustibles

El principal movimiento indígena de Ecuador inició una semana de protestas masivas contra el gobierno de Guillermo Lasso, para reclamar por la suba del precio de los combustibles y el aumento del desempleo en el país. En las últimas horas, sumaron su apoyo varias agrupaciones de estudiantes. La detención de un líder indígena, que fue liberado más tarde, agudizó el conflicto.

La protesta fue convocada por la Confederación de Nacionalidades Indígenas (Conaie), la mayor organización indígena de Ecuador y responsable de revueltas que derrocaron tres presidentes entre 1997 y 2005.

“Es nuestra manifestación contundente hasta que el gobierno escuche”, afirmó Manuel Cocha, un campesino indígena que protestaba a la altura del poblado San Juan de Pastocalle en la Panamericana Sur, la principal ruta de acceso a Quito. 

El foco del conflicto

En octubre pasado, el gobierno aumentó el precio de los combustibles antes de congelarlos. La medida avivó el descontento de los pueblos originarios, que componen al menos un millón de los 17,7 millones de ecuatorianos.

La Conaie reclama que las cotizaciones se reduzcan a 1,50 dólares para el galón de 3,78 litros de diésel y a 2,10 para la gasolina de 85 octanos. Entre mayo de 2020 y octubre de 2021, los precios eran revisados mensualmente, por lo que el diésel casi se duplicó (de 1 a 1,90 dólares) y la gasolina corriente subió un 46% (de 1,75 a 2,55). Desde la Conaie advierte que el aumento de los combustibles inciden directamente en el costo de la vida.

El problema del desempleo y otras demandas

La Conaie además protesta por la falta de empleo y la entrega de concesiones mineras en territorios nativos, así como reclama el control de precios de los productos agrícolas, la renegociación de deudas de campesinos con la banca y una moratoria de al menos un año para pagarlas.

En diciembre de 2021, la pobreza en Ecuador alcanzaba a 27,7% de la población, y la extrema pobreza a un 10,5%. Además, la dolarizada economía ecuatoriana aún intenta recuperarse de los efectos de la pandemia y sigue la tendencia del alza de precios alrededor del mundo.

El movimiento indígena protesta también por el elevado costo de los productos de primera necesidad, la precariedad de los hospitales públicos, la desatención a los agricultores, la falta de créditos para la producción, la política neoliberal del presidente Lasso y la privatización de empresas públicas, entre otras reivindicaciones.