«Si fuera necesario arrestar a 100 mil personas, ¿cuál es el problema?», las propuestas de Bolsonaro Jr contra «el comunismo»

Eduardo Bolsonaro, el diputado ultraderechista e hijo del presidente electo, deslizó la posibilidad de proscribir a la partidos de la oposición desde su rol de legislador y anunció que impulsará en el Congreso la criminalización de los movimientos sociales como los Sin Tierra (MST), a quienes tildó de “terroristas”.  “Si fuera necesario arrestar a 100 mil personas, ¿cuál es el problema?», lanzó el público defensor de la tortura, quien comparó al «comunismo» con el cáncer de próstata.

«Ellos imponen el terror, llevan el terror para asustar a las personas. Si es necesario detener a 100.000 personas no veo problema ninguno en ello. Mi problema es que 100.000 de ellos estén libres para invadir tierras. Quiero dificultar la vida de esas personas», admitió en una entrevista al diario O Estado de Sao Paulo. También criticó la enseñanza de educación sexual con una mirada de género y reivindicó las escuelas militares.

Bolsonaro, considerado el más extremista de los ultraderechistas del Partido Social Liberal, dijo que aspira a criminalizar «el comunismo, como lo es el nazismo». “Es una propuesta que me gustaría que prosperara, pero que depende de la renovación del Congreso Nacional. Es seguir el ejemplo de países democráticos, como Polonia, que ya ha sufrido en la piel lo que es el comunismo”, fundamentó.

En la entrevista con el diario local, enumeró los proyectos de ley que impulsará: el fin de los programas de educación sexual, que consideró “adoctrinarios”, la construcción de más cárceles y el proyecto “Escuela sin partido”, además de el paquete de reformas conservadoras anunciadas por su padre.

“¿Usted cree que es importante para conseguir su empleo hablar sobre machismo y feminismo? Eso no contribuye en nada. Usted puede tener debates, no imposición de una sola visión a nivel académico”, subrayó luego respecto a los planes de educación Sexual con enfoque de género. Al igual que su padre, el diputado también fue denunciado por su marcada misoginia. En un acto proselitista durante la campaña, Bolsonaro aseguró que las “mujeres de derecha son más bonitas que las de izquierda” porque tienen «más higiene».

Por el contrario, el legislador resaltó el trabajo de las escuelas militares. “El gran éxito hoy son las escuelas militarizadas por la PM. Goiás llega a 40 y Manaos tiene nueve, y hay una fila de cientos de padres para conseguir una plaza allí. Lo que se necesita hoy en la escuela es tener disciplina”, puntualizó.

Antes de que Jair Bolsonaro se presentara como candidato, Eduardo ya llevaba a cuestas denuncias por haber incitado a la tortura desde las redes sociales. En plena campaña llegó a publicar una foto de un hombre agonizando con una bolsa de plástico bajo la leyenda “#EleNão”, la consigna que motivó las masivas movilizaciones en contra del entonces candidato.

Admirador de Donald Trump, Eduardo Bolsonaro ganó fama también por aparecer en fotografías con remeras con inscripciones a favor del Mossad y del máximo torturador de la dictadura, Carlos Alberto Brilhante Ustra, considerado un ídolo por su padre.

Al definirse, Eduardo cuenta que es un policía federal con un posgrado en economía liberal al que le gusta la geopolítica y el derecho internacional. Cuando se le consulta cuál es su objetivo, habla de la necesidad de realizar un “Foro de Sao Paulo” pero de derecha, que incluya tanto al ministro italiano de ultraderecha Matteo Salvini como a Steve Bannon, el cerebro detrás de la campaña de Donald Trump y de muchas de sus más polémicas iniciativas.

“Quiero aprovechar esta ola conservadora para dar una respuesta al Foro de Sao Paulo”, confesó. Para el diputado, “la gente quiere tener una conexión internacional para el intercambio de ideas». Sería un think tank “en el que se piensen medidas que se puedan importar y trasladar desde esos países». En materia de política internacional, también dio su visto bueno a la intervención de Venezuela porque allí, según dijo, “además del comunismo, tiene Hezbolá y tráfico de drogas”.