Sergio Moro quiere a una figura clave de la política económica de la dictadura como ministro

El exjuez y exministro de Justicia, Sergio Moro, anunció que elegirá al último presidente del Banco Central de la dictadura brasileña como su ministro de Economía en caso de resultar electo. El exfuncionario bolsonarista lanzó en las últimas semanas su candidatura presidencial dentro del partido derechista Podemos.

Al ser consultado sobre la política económica que implementaría en caso de llegar al Palacio de Planalto, Moro mencionó al economista Affonso Celso Pastore, quien fue el último presidente del Banco Central de la dictadura brasileña (1964-1985).

“Pastore es uno de los mejores nombres del país”, dijo Moro.

Pastore fue presidente del Banco Central entre 1983 y 1985, en la recta final de la dictadura del general Joao Baptista Figueiredo y fue secretario de Hacienda del estado de San Pablo en 1981, durante el gobierno de José María Marin, gobernador de facto que fue presidente de la Confederación Brasileña de Fútbol, corrupto confeso en el FIFA-gate. 

Es un defensor de la responsabilidad fiscal, los topes de gasto y la autonomía del Banco Central. En entrevistas y artículos escritos recientemente, dijo que la forma de incrementar la inversión en infraestructura es a través de concesiones al sector privado, con disciplina fiscal que garantice bajas tasas de interés y financiamiento en el mercado de capitales.

La primera entrevista de Moro como candidato

Moro brindó su primera entrevista como candidato a la TV Globo, el medio de comunicación que según el exjuez fue la clave para la popularidad de la operación Lava Jato, en la cual fue condenado el expresidene Luiz Inácio Lula da Silva.

La condena -con una prisión de 580 días- impidió a Lula competir contra Bolsonaro en 2018, tras lo cual el juez dejó su cargo y se sumó al bolsonarismo como ministro de Justicia.

Moro defendió sus sentencias, anuladas por el Supremo Tribunal Federal por haber sido manipuladas con fines políticos sin la parcialidad de un magistrado, y por su también alineamiento con Bolsonaro.

Dijo que dos instancias avalaron sus decisiones, pero no fue preguntado ni se refirió al escándalo de las filtraciones en las cuales aparece dialogando con los fiscales durante al menos tres años sobre cómo articular pruebas, presionar testigos y operar para detener y condenar a Lula.

Lula lidera desde marzo todos los escenarios para ganar en primera y segunda vuelta por veinte puntos contra Bolsonaro. En tanto que  Moro aparece con entre 5 y 9% de intención de voto en las recientes encuestas, empatando en un tercer lugar con Ciro Gomes, del Partido Democrático Laborista.