Seis meses de impunidad por el crimen de Marielle

Amnistía Internación calificó de “inadmisible” que tras seis meses del asesinato de la concejala brasileña Marielle Franco la investigación se encuentra paralizada. La activista y defensora de los derechos humanos y de las minorías fue asesinada a tiros el 14 de marzo pasado cuando salía de un acto político cultural en un barrio céntrico de Río de Janeiro. Según trascendió, el crimen habría contado con la participación de agentes del Estado y de las fuerzas de seguridad.

El crimen causó una fuerte conmoción nacional debido a que Franco, de 38 años, negra, lesbiana, nacida en un violento complejo de favelas y militante del izquierdista Partido Socialismo y Libertad (PSOL), se había caracterizado por denunciar los abusos policiales en las favelas y por defender los derechos humanos.

“El asesinato de Marielle y Anderson (el chofer) cumple seis meses. La falta de solución al caso es inadmisible. La impunidad no puede estar en el horizonte de las autoridades”, dijo la directora de Amnistía Internación (AI) en Brasil, Jurema Werneck.

El homicidio de la concejala se produjo un mes después de que el gobierno brasileño decretara la intervención federal en el área de seguridad del estado de Río, que dejó en manos de las Fuerzas Armadas el control del orden público.

La organización de derechos humano reiteró que es responsabilidad del Estado brasileño, de las autoridades y de los entes de la justicia criminal “garantizar” que el asesinato de Franco sea debidamente investigado y que los responsables sean identificados y juzgados.

En el último mes y tras la insistencia de la ONG, las autoridades han anunciado la participación de un grupo especial en las investigaciones. Desde AI pidieron “la constitución de un grupo totalmente independiente del Estado que realice el monitoreo de las investigaciones y verifique si el debido proceso legal está siendo seguido”.

A pesar de que todavía no se conocen resultados oficiales de la investigación, informaciones difundidas por la prensa han indicado la participación de milicias, como son conocidos los grupos parapoliciales, y de un concejal carioca.

El crimen además “habría contado con la participación de agentes del Estado y de las fuerzas de seguridad”, hecho que fue reafirmado en agosto por el ministro de Seguridad Pública de Brasil, Raul Jungmann, quien aseguró que el asesinato de Franco pudo tener una motivación política al estar “implicados agentes públicos” y “políticos”. “Estamos ante un escenario muy preocupante”, dijo Werneck.