Se recrudece la crisis por el oxígeno en el interior del Amazonas: 13 personas murieron asfixiadas

Al menos 13 personas murieron en las últimas horas en pequeños municipios del estado de Amazonas y en el vecino Pará por falta de tubos de oxígeno en los hospitales, mientras los esfuerzos del Ministerio de Salud y las Fuerzas Armadas de Brasil se enfocan únicamente en Manaos, la capital regional. Según funcionarios, el gobierno de Jair Bolsonaro estaba al tanto de la posibilidad del colapso seis días antes de que se desatara el caos. El mandatario insiste en desligarse de su responsabilidad en el desastre.

Mientras Manaos espera recuperar la capacidad de oxígeno en tubos, con una donación hecha por el Gobierno de Venezuela y varios ricos y famosos brasileños, la situación empeora en las regiones del interior.

Los pequeños municipios denuncian que el oxígeno enviado a Manaos en los últimos días solo alcanzó para atender los hospitales de la mayor ciudad de la Amazonía y no está siendo distribuido. Es el caso de la Alcaldía de Coari, en el que siete pacientes con covid-19 murieron de asfixia ante la falta de tubos de oxígeno. 

En un comunicado, el municipio relató que los pacientes estaban ingresados en el Hospital Regional a la espera de 40 tubos de oxígeno que debían llegar el lunes, pero nunca arribaron porque el avión en que eran transportados hizo una escala en la ciudad de Tefé y no pudo seguir su recorrido.

La alcaldía atribuyó la responsabilidad de las muertes a la falta de planificación de la secretaría de Salud de Amazonas y dijo que al menos 200 tubos de oxígeno de esa ciudad están retenidos en Manaos a la espera de ser recargados.

(Michael DANTAS / AFP)

Otros siete pacientes, todos de la misma familia (la bisabuela, dos abuelos, dos padres y dos tíos), murieron también de asfixia por falta de tubos de oxígeno en Faro, un municipio del vecino estado de Pará.

El colapso en Manaos también se reflejó en Tefé y Sao Gabriel da Cachoeira, ciudades aisladas en medio del Amazonas y en donde la organización no gubernamental Médicos Sin Frontera (MSF) montó hospitales de campaña para atender a pacientes con covid-19.

La preocupación de Médicos Sin Fronteras

“Lo más grave de la crisis es que la capacidad de Manaos para producir oxígeno atiende tan sólo la tercera parte de la actual demanda y deja a los hospitales sin condiciones de ofrecerle el insumo a los pacientes, con un gran número de relatos de personas que mueren por asfixia”, dijo Médicos Sin Fronteras en una nota.

De acuerdo con la organización internacional, esa crisis ya se refleja en las ciudades del interior del estado “y las consecuencias pueden ser igualmente devastadoras”. Para graficar el caos, la organización contó que donaron 50 tubos de oxígeno al Hospital Regional de Tefé pero que no se pudieron recargar hasta el momento en Manaos

Con más de 232.000 casos y 6.300 muertes por covid-19, el estado de Amazonas vive un grave colapso sanitario desde la semana pasada no solo por la escasez de oxígeno sino también de camas para el creciente número de pacientes.

La situación obligó a la Gobernación a declarar toque de queda de once horas diarias y al Ministerio de Defensa a montar una operación con aviones militares para transportar oxígeno hasta Manaos y trasladar pacientes con covid-19 a otras ciudades.

Según el gobernador de Amazonas, Wilson Lima, el consumo de oxígeno en los hospitales de este estado subió desde un promedio de 15.000 metros cúbicos diarios a finales del año pasado hasta 76.000 metros cúbicos diarios esta semana, y White Martins, la única empresa abastecedora en la región, solo tiene capacidad para producir 28.200 metros cúbicos por día.

Bolsonaro sabía que esto podía ocurrir

El ministro brasileño de Salud, Eduardo Pazuello, admitió que White Martinspor alertó a la cartera sanitaria el día 8 de enero que la demanda de oxígeno en Manaos estaba subiendo de forma alarmante y que en breve superaría la cantidad que la empresa era capaz de ofrecer.

El ministro aseguró que, desde que recibió la alerta, el Ministerio montó una operación para enviar a Manaos tubos de oxígeno en aviones de la Fuerza Aérea Brasileña, pero que el volumen enviado es insuficiente para atender la demanda. “Enviamos centenas de tubos en aviones militares desde el 10 de enero”, aseguró.

(MARCIO JAMES / AFP)

“A finales de diciembre no había la menor indicación de que faltaría oxígeno. En la época se producían 28.000 metros cúbicos de oxígeno por día en Manaos y la demanda era de 14.000 metros cúbicos diarios. Pero la elevación de la demanda fue muy rápida y sólo nos enteramos el 8 de enero, cuando White Martins nos informó”, agregó.

Sus declaraciones contrastan con las de Bolsonaro, quien volvió a desentenderse de la crisis humanitaria que se vive en Manaos y culpó a los “estados y municipios” por sus situaciones sanitarias: “Un día van a decir que faltan curitas en Río de Janeiro y me van a culpar a mí”, aseguró.