Moreno trasladó la sede de Gobierno y los indígenas tomaron la Asamblea Nacional

El presidente ecuatoriano Lenín Moreno trasladó la sede de Gobierno de Quito a la ciudad de Guayaquil en el marco de las masivas protestas contra sus medidas económicas, una de sus atribuciones dentro del estado de excepción declarado la semana pasada. Mientras tanto, miles de indígenas en las calles siguen gritando “Fuera Moreno” para repudiar “el paquetazo” pactado con el FMI. Por la tarde ocuparon el patio de la Asamblea Nacional.

«Me he trasladado a Guayaquil y he trasladado la sede del Gobierno a esta querida ciudad de acuerdo a las atribuciones constitucionales que me competen», comunicó en cadena nacional el gobernante.

Moreno está amparado para tomar este tipo de medidas por el estado de excepción impuesto el jueves. Bajo esa medida extraordinaria, que en principio decretó por 60 días, sacó a los militares a la calle para reprimir a los manifestantes que hace siete días están protestando contra el alza del precio de los combustibles, decisión económica que adoptó como parte de un acuerdo con el Fondo Monetario Internacional para obtener créditos por 4.209 millones de dólares.

De acuerdo al mandatario, sin embargo, lo que está ocurriendo en Quito «no es una manifestación de protesta frente a una decisión del Gobierno». El mandatario acusó al expresidente Rafael Correa y al presidente venezolano Nicolás Maduro de querer desestabilizar su gobierno.

«Hay -dijo- una intención política organizada para desestabilizar el Gobierno y romper el orden constituido y romper el orden democrático», señaló.

Para Moreno, quienes generaron disturbios son «individuos externos pagados y organizados». El mandatario denunció también una supuesta conexión entre un viaje de líderes del Gobierno de Correa hacia Venezuela. «El sátrapa de Maduro ha activado junto con Correa su plan de desestabilización», dijo el jefe de Estado.

La crisis en Ecuador recrudeció con la llegada de indígenas y campesinos a la capital, donde el miércoles prevén sumarse a los sindicatos en una gran movilización que podría aumentar la presión sobre Moreno para que elimine el «paquetazo económico».

Moreno acusó directamente a los correístas de estar detrás de «este intento de golpe de Estado». «Están usando e instrumentalizando algunos sectores indígenas, aprovechando su movilización, para saquear y destruir a su paso», agregó soslayando la autonomía de la comunidad que declaró ayer el “estado de excepción en todos los territorios indígenas».

La toma del patio de la Asamblea Nacional

Manifestantes indígenas lograron superar el cerco policial y tomaron este martes el patio del edificio edificio de la Asamblea Nacional al grito de «¡fuera Moreno fuera!», tras tirar abajo las vallas de seguridad que rodeaban la sede.

La sede se encuentra cerca del parque “El arbolito” de Quito que servía este martes de lugar de concentración a unos 10.000 miembros de colectivos indígenas.

Las bombas lacrimógenas no impidieron que logren ingresar hasta el patio e incluso hasta la terraza de la Asamblea. “Estamos adentro. Se rompió el cerco”, celebraron.

Los dirigentes indígenas solicitaron a los concentrados que mantengan la calma y no provoquen innecesariamente a las fuerzas de seguridad. “Sin piedras, sin lanzar”, se escucha en uno de los videos que se aconsejaban unos a otros.