Se reabre el conflicto por un megaproyecto minero: los pobladores lograron frenarlo en 2011 y 2015

Pobladores de la región peruana de Arequipa amenazan con volver a levantarse en contra de un megaproyecto minero para la extracción de cobre en una de las principales reservas de América Latina. Los vecinos de la zona lograron paralizar el ambicioso plan extractivista en dos oportunidades (2011 y 2015) a través de manifestaciones masivas donde denunciaron las consecuencias gravísimas que traería para el medio ambiente.  La represión a las protestas de 2015 dejaron un saldo de cuatro muertos y más de 300 heridos.

La construcción de la mina Tía María fue encargada por el gobierno peruano a la empresa Southern, del Grupo México, en el valle del Tambo, en la sureña provincia de Islay. El principal motivo por el que los pobladores de la región rechazan el proyecto es que podría verse afectado un amplio sector agropecuario aledaño a la zona, ubicado justo en el valle.

El gobernador de Arequipa, Elmer Cáceres, aclaró que aún «no ha sido comunicado oficialmente» de la decisión del Ejecutivo de concederle la licencia a Southern, pero advirtió que esa medida se tomó sin que se haya «establecido el mecanismo de diálogo necesario y fundamental con la población del Valle del Tambo».

Cáceres le reclamó al presidente Martín Vizcarra que viaje a la zona para conocer la postura de la población y mantener un diálogo «que evite un conflicto social».

Los alcaldes de los distritos de la provincia de Islay también se reunieron y emitieron un pronunciamiento en el que responsabilizaron al Gobierno de lo que pueda suceder durante las manifestaciones contra la obra, que incluyen la convocatoria a un paro.

El reparo de los gobernadores

La Asamblea Nacional de Gobiernos Regionales (ANGR) le solicitó al Ejecutivo «que imponga el diálogo» para solucionar el conflicto, ya que consideró que «dar cumplimiento a la licencia social es un imperativo».

Los gobernadores remarcaron que se oponen a «la imposición de la fuerza» para hacer cumplir la decisión gubernamental y exhortaron a Southern «a participar del diálogo con transparencia». También enviaron un mensaje a la población arequipeña, a quienes le pidieron «anteponer el interés general en la solución de los conflictos sociales».

Un sector de la oposición en el Congreso de Perú presentó una solicitud para interpelar al ministro de Energía y Minas, Francisco Ismodes, por la licencia de construcción otorgada al proyecto minero Tía María, a pesar del rechazo de los poblados aledaños dedicados a la agricultura.

El legislador Marco Arana anunció que el pedido de interpelación está firmado por cuatro bancadas del Parlamento peruano: Perú 21, Alianza por el Progreso, Nuevo Perú y Frente Amplio.

La intención es que «el ministro venga a explicar cuáles fueron las condiciones de la entrega de la licencia de construcción (a la empresa Southern Perú Copper del Grupo México), sabiendo que no tiene las condiciones sociales», explicó Arana en referencia al rechazo de las comunidades agrícolas del valle del Tambo, en la región Arequipa. 

«Solicitamos por escrito que se abra el proceso de diálogo, anulando la autorización y todas las concesiones mineras en (la provincia de) Islay», en la que se ubica el proyecto de extracción de cobre, agregó Arana.

La obra demanda una inversión de 1.400 millones de dólares, pero la empresa licenciataria aclaró que no comenzará «sin antes generar, en coordinación con el Ejecutivo, espacios de diálogo para absolver las inquietudes y dar las garantías que la población necesita a fin de lograr un contexto social más favorable».

Los defensores del proyecto aseguran que se crearán 9.000 empleos y se pagarán 1.500 millones de dólares en regalías durante 20 años de operación. Southern señaló que la producción estimada de Tía María es de 120.000 toneladas métricas anuales de cátodos de cobre.