Se aleja la paz con el ELN: el Gobierno culpó a la guerrilla por el ataque

El gobierno de Colombia responsabilizó este viernes al ELN del ataque con coche bomba en el que murieron ayer 21 personas en una academia de policías, además del agresor. «El gobierno nacional sabe y entiende que el ELN no tiene voluntad de paz», sentenció el comisionado de paz, Miguel Ceballos.

El atentado, que ocurrió en medio de las negociaciones del Estado con la guerrilla, podría haber clausurado por siempre el diálogo del gobierno con el ELN. «Frente al terrorismo el presidente (Iván) Duque y su gobierno no vamos a ceder y no vamos a negociar», proclamó Ceballos. El comisionado de paz anticipó que Duque fijará en breve su posición frente a las turbulentas negociaciones con los guerrilleros.

Desde su llegada al poder en agosto, Duque había dejado en suspenso los diálogos que sostenía su antecesor con el ELN desde 2017, primero en Quito y luego en La Habana, donde están los negociadores de paz de esa organización armada. El mandatario impuso condiciones de diálogo que fueron rechazadas por la guerrilla y que incluían el cese definitivo de las «actividades criminales» como el secuestro y los ataques a la infraestructura petrolera.

De acuerdo al ministro de Defensa Guillermo Botero, la Policía tiene “plena evidencia” de que el acto terrorista fue cometido por un miembro de esa organización, antes identificado como José Aldemar Rojas Rodríguez. Según Botero, el hombre de 56 años era miembro desde hace más de 25 años del Ejército de Liberación Nacional (ELN).

De nacionalidad colombiana, Rojas Rodríguez ingresó el jueves «de manera violenta» a la escuela a bordo de una camioneta gris Nissan Patrol cargada con 80 kilos de pentolita. El guerrillero intentó esquivar un control dentro de la academia policial y finalmente el vehículo explotó tras chocar contra los dormitorios de mujeres de la principal escuela policial del país. La explosión dejó 20 muertos, más el atacante, y 68 heridos, 58 de los cuales fueron dados de alta, según la policía. Entre los fallecidos hay una cadete ecuatoriana.

Conocido en las filas del grupo guevarista como «Mocho Kiko», por haber perdido la mano derecha en una detonación, Rojas Rodríguez se desempeñaba como jefe de inteligencia dentro del frente Domingo Laín que opera en el departamento de Arauca, en la frontera con Venezuela.»Es una operación que se estaba planeando hace más de diez meses», afirmó Botero.

Por su parte, el fiscal general Néstor Humberto Martínez anunció la captura en Bogotá de Ricardo Andrés Carvajal, quien «reconoció la autoría del atentado en interceptaciones telefónicas» y tras ser detenido. Durante el operativo, fueron «incautados un celular, un manual del combatiente primera fase de instrucción y uniformes», precisó el organismo de investigación en un comunicado.

El ataque, calificado por el presidente Duque de «demencial acto terrorista», es el peor desde febrero de 2003, cuando rebeldes del ahora partido FARC detonaron un coche bomba en el club El Nogal. Treinta y seis personas murieron y decenas más sufrieron heridas.

De momento, el Ejército de Liberación Nacional (ELN) no se ha pronunciado sobre las acusaciones del gobierno, que este viernes reiteró sus denuncias de que líderes de esa agrupación se refugian en Venezuela.

Con unos 1.800 combatientes y una extensa red de apoyo en ciudades, el ELN se alzó en armas en 1964 y es la última guerrilla reconocida en Colombia tras el acuerdo de paz que condujo al desarme y transformación en partido de las FARC.