Santos repuso a Petro en la Alcaldía

Colombia

El presidente Juan Manuel Santos restituyó a Gustavo Petro como Alcalde de Bogotá. Su decisión siguió a un fallo que le ordenaba acatar las medidas cautelares dictadas por la Corte Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) para mantenerlo en el cargo. Petro vuelve reforzado, aunque todo el enredo jurídico sigue. El mandatario tomó la medida a sabiendas de que era controvertida.

Juanita León – La Silla Vacía (Colombia)

Santos acaba de restituir a Gustavo Petro como alcalde de Bogotá, en cumplimiento del fallo de tutela del Tribunal de Superior de Bogotá. Así, el análsis de La Silla sobre el caso se mantiene. 

El fallo de tutela que ordenó al Presidente a reintegrar a Gustavo Petro al cargo es una nueva victoria jurídica del destituído Alcalde de Bogotá. Y será, haga lo que haga, una segunda derrota para Juan Manuel Santos. Mientras tanto, Bogotá –pese a los inmensos problemas que tiene- seguirá en interinidad.

El fallo fue proferido por la sala civil especializada en restitución de tierras del Tribunal de Bogotá tras acoger la ponencia del magistrado Óscar Humberto Ramírez.

Los argumentos de la sentencia todavía no se conocieron incialmente pero en la notificación – que fue publicada por RCN radio – se enuncia que la sala decidió “conceder la solicitud de amparo constitucional” que formuló una ciudadano (Oscar Verano) para que se protegieran los derechos “a elegir y ser elegido y al debido proceso internacional”.  

A partir de esa decisión, la Sala ordena que el presidente Santos acatara las medidas cautelares que la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (Cidh) anunció el pasado 18 de marzo y dejara sin efecto el decreto por medio del cual el gobierno materializó la destitución de Petro y designó a Rafael Pardo como alcalde encargado (lo que efectiviamente hizo esta mañana).  

“Desde hoy Petro estará nuevamente subido en el balcón del Palacio Liévano y con un discurso reforzado sobre su victimización por parte del Establecimiento. Respaldado con el argumento de que este fallo es el quinto que le da la razón desde que comenzó el lío jurídico por su cambio de esquema en las basuras”

El abogado de Petro, Héctor Carvajal, explicó en los medios que el argumento del Tribunal es que las medidas cautelares de la CIDH eran de obligatorio cumplimiento por los precedentes que había dictado la Corte Constitucional.

Según RCN Radio, la Secretaría Jurídica de Presidencia y Mauricio Rodríguez –el cuñado y asesor de Santos- pidieron a la Alcaldía todo el expediente del caso para decidir “el siguiente paso” del Presidente.

El Presidente podría demandar el fallo ante la Corte Suprema, pero mientras la sala civil de la Corte decide una eventual impugnación, Santos tenía – como lo hizo – que acatar la decisión en las 48 horas posteriores.

Es decir, desde hoy Petro estará nuevamente subido en el balcón del Palacio Liévano y con un discurso reforzado sobre su victimización por parte del Establecimiento. Respaldado con el argumento de que este fallo es el quinto que le da la razón desde que comenzó el lío jurídico por su cambio de esquema en las basuras: dos del tribunal administrativo de Cundinamarca, uno del juzgado tercero administrativo del Circuito de Bogotá y el de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (Cidh).

Bogotá en ascuas

Mientras el super lío jurídico se resuelve, Bogotá seguirá en interinidad.  Cabe la posibilidad de que en dos semanas, la Corte Suprema revoque el fallo de tutela, que luego el Consejo de Estado le otorgue medidas cautelares y que luego venga el proceso de revocatoria. Y si no lo revocan, que la Corte Constitucional finalmente diga la última palabra.

Entonces, la atención estará puesta, una vez más, en el enredo jurídico y no en los problemas que afectan a los bogotanos en el día a día.

Así, la aparente concentración en lo programático que se había logrado con la designación de Rafael Pardo y de María Mercedes Maldonado – una funcionaria técnica petrista que conoce muy bien el plan de desarrollo Bogotá Humana – se rompe.

Semana (Colombia)

Catorce horas después de conocerse que un magistrado del Tribunal de Bogotá ordenó el reintegro del alcalde Gustavo Petro a su cargo, el presidente Juan Manuel Santos acató la orden. Lo hizo conforme a sus declaraciones anteriores en el sentido de que cumpliría lo que ordenara la ley en relación con el retorno del mandatario capitalino.

Santos aseguró que había jurado cumplir y defender la Constitución y la institucionalidad. “En este caso los jueces me ordenan restituir al alcalde y he firmado el decreto correspondiente para restituirlo. Esta decisión es en cumplimiento de la ley, así esto les guste a unos y a otros no, yo acato la ley”, dijo el mandatario.

El presidente aprovechó la oportunidad para cuestionar el uso de la tutela como mecanismo de defensa. “Es pertinente reflexionar si regulamos el uso de la tutela como mecanismo de defensa”.

“Procedo a sabiendas de que es una decisión controvertida, a pesar de que se habían ganado 32 tutelas, pero de eso se trata la democracia y el primero que debe dar ejemplo de respeto por la ley es el propio presidente”

Para los entendidos esto no es más que un posible anticipo del Gobierno ante una urgente reforma a la justicia en la que el primer elemento quizá sea la revisión de la utilización de la tutela. “Procedo a sabiendas de que es una decisión controvertida, a pesar de que se habían ganado 32 tutelas, pero de eso se trata la democracia y el primero que debe dar ejemplo de respeto por la ley es el propio presidente”.

De esta manera Santos no esperó las 48 horas que le otorgaba la ley para firmar el decreto con el que Petro regresa al cargo. El mandatario tampoco hizo mención alguna a si la Casa de Nariño apelaría la decisión. Más bien ratificó ante los magistrados que su gobierno es un gobierno democrático basado en la independencia de los poderes públicos, y que la ley hay que respetarla y acatarla.

El candidato presidencial Óscar Iván Zuluaga lamentó la decisión del Tribunal de Bogotá que ordenó el regreso de Gustavo Petro, pues considera que esta decisión envía una señal de incertidumbre a todos los colombianos. “Somos respetuosos de las decisiones de la justicia. Sin embargo, no deja de llamar la atención el hecho de que un juez de tierras sea quien decida en una materia tan delicada como el futuro de Bogotá. Una vez más queda Bogotá en el limbo y demuestra la crisis de la justicia que amerita una reforma”.

 

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