Sánchez Cerén: mayor seguridad sin mano dura

El empleo, la educación y la seguridad son los tres ejes principales sobre los que asegura trabajará Salvador Sánchez Cerén cuando asuma la presidencia de El Salvador. El ex guerrillero del FMLN admite dice que el Estado fracasó en su lucha contra la criminalidad, aplicando las recetas de ‘mano dura’, ya que la violencia ha aumentado. Afirma que el suyo será un gobierno de inclusión y que dará representación en el gabinete a otras fuerzas políticas.

Emir Sader – El Telégrafo (Ecuador)

Después de un largo proceso de conteo de votos, Salvador Sánchez Cerén fue proclamado presidente electo de El Salvador. El futuro gobernante, que asumirá el cargo el 1 de junio, dirigirá el segundo Gobierno Nacional sucesivo del Frente Farabundo Martí de Liberación Nacional (FMLN) y, además, será el primer exguerrillero que dirigirá el país centroamericano.

Desde su residencia, Sánchez, que es el actual vicepresidente del país, concedió en exclusiva a El Telégrafo la primera entrevista desde que fue elegido presidente, el 9 de marzo, en una reñida disputa en la segunda vuelta en contra del candidato del partido opositor, Arena, Norman Quijano.

-Usted y los presidentes de Uruguay, José Mujica; y de Brasil, Dilma Rousseff, tienen en común el haber estado en la lucha armada en contra de dictaduras, para convertirse en gobernantes de un país latinoamericano. ¿Qué los hace similares?

-Es la historia que vivimos los pueblos de Latinoamérica. En las décadas del 60 y 70 fue una lucha necesaria para abrir las posibilidades de futuro en las que ahora estamos. Sin ese esfuerzo no se hubieran terminado esos regímenes autoritarios que impedían el desarrollo democrático de nuestros países. Y, por lo tanto, el desarrollo productivo y social. Para mí es un agrado también ser parte de esa lista, de la que forma parte también otro centroamericano, el presidente Daniel Ortega, de Nicaragua, que también participó de una gesta heroica en la década del 70.

-¿Cuáles son los temas programáticos fundamentales de su gobierno en los próximos cinco años en el país?

-Desde el inicio de la campaña electoral decidimos hacer un proceso de consulta a la población sobre cuáles son sus principales problemas, las soluciones y qué programas consideraban que deben continuar. De ese proceso, en el que participaron más de 200 mil personas, elaboramos nuestro programa de gobierno que se llama “Salvador adelante”. Se determinaron como diez ejes, pero entre estos se definieron tres grandes temas. El primero es el empleo. El desempleo está en alrededor del 6%, no es un nivel elevado, pero hay una enorme informalidad. Aunque en este gobierno se han generado alrededor de 113 mil empleos, además del surgimiento de 13 mil nuevas empresas, la población considera que el nivel de desempleo es todavía alto. Para ello hemos planteado la necesidad de una transformación productiva, para lo cual se requieren inversiones públicas en infraestructura, en salud, en educación. Nosotros somos un país que garantizamos la libertad empresarial y la seguridad jurídica, con reglas claras, garantizamos también la seguridad financiera. Queremos romper con todas las trabas burocráticas, vamos a hacer una revisión de todas las leyes que tienen que ver con la inversión, porque muchas están obsoletas, pero vamos a dar continuidad a lo que hace el gobierno.

-¿Cuáles serán los otros dos ejes fundamentales de su gobierno?

-Son la educación y la seguridad. Porque las empresas necesitan recursos humanos con mayor calificación. El tema de la seguridad, a su vez, es uno de los problemas más graves, por la extorsión que las empresas tienen que pagar, sacando recursos de las inversiones. En El Salvador se han aplicado recetas que las llamaban “mano dura”, que era aplicar toda la rigurosidad de la Policía, pero la violencia en vez de disminuir ha aumentado. Nosotros tenemos un programa que se llama “No más territorios olvidados”, donde hacemos inversiones para generar oportunidades de emprendedores, para que mejoren los ingresos de las familias, para que los jóvenes tengan oportunidades. Todo eso acompañado de un trabajo eficiente en el sistema penitenciario que permita la rehabilitación de los presos. Hablamos también de la firmeza del Estado para garantizar el trabajo de la Policía Civil, con mayores capacidades, más efectivos, mejores condiciones de trabajo, dotada de armamento moderno, con más capacidades científica para ser más efectiva. Y en el caso de gravedad de la situación de seguridad, apoyarse con el Ejército en algunos casos, porque la Constitución de la República establece que, cuando hay un riesgo de amenaza nacional, se puede usar el Ejército, pero de apoyo a la Policía Nacional.

-Usted ha hecho un llamado a un gobierno de unidad nacional. ¿Qué significa esto en El Salvador?

-Nosotros surgimos a la vida política a partir del Acuerdo de Paz de 1992, que es producto de un entendimiento que terminó con el conflicto y abrió una nueva etapa que la hemos llamado de transición democrática en el país. Por ello nuestro gobierno será incluyente y dará representación en el gabinete a otras fuerzas políticas que ya han trabajado con nosotros.

El Salvador es una sociedad con mucha diversidad, hay aquí fuerzas conservadoras que tienen todavía mucho peso, pero hemos logrado entender que, aunque seamos fuerzas diversas, con enfoques políticos e ideológicos diferentes, tenemos siempre la capacidad de poner al país en el centro. Lo que buscaremos no son las diferencias, sino aquellos temas que nos unen a los salvadoreños.

 

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