San Pablo pedirá un “pasaporte sanitario” para ingresar a eventos masivos

El gobierno de San Pablo impondrá desde septiembre un “pasaporte de vacunación”, en el que se deberá certificar al menos la primera dosis de la vacuna contra el coronavirus para poder ingresar a eventos y espectáculos con un público superior a 500 personas.

La medida es una versión moderada de la anunciada el lunes pasado por el prefecto de San Pablo, Ricardo Nunes, que incluía a bares, restaurantes y centros comerciales.

En medio de la retomada de la actividad en la capital económica de Brasil, las autoridades están preocupadas por la amenaza de la variante delta, pese a que el impacto del coronavirus parece haberse atenuado en el país.

La norma que regirá en la ciudad más poblada de América Latina, con más de 12 millones de habitantes, se publica un día después de que Río de Janeiro decidiera exigir un certificado de vacunación para ingresar a los lugares turísticos, entre ellos el Cristo y el cerro Pan de Azúcar.

El municipio de San Pablo aplicó hasta el momento más de 14 millones de vacunas y cuenta con un 51,6% de sus habitantes totalmente inmunizados, según los registros oficiales.        

El denominado “Pasaporte de Vacuna”, que también será necesario para acceder a estadios de fútbol, se implementará a través de un código QR en una aplicación de la secretaría de Salud en el teléfono celular. Aunque podrán presentarse otro tipo de certificados digitales obtenidos en plataformas oficiales o el comprobante físico que reciben los inmunizados.

El incumplimiento de esta disposición, detalla el texto del Diario Oficial paulista, será penado con multas y hasta clausuras.

El hijo del presidente intentó judicializar la medida

El viernes, la justicia de San Pablo rechazó un pedido de habeas corpus contra el pasaporte de vacunación presentado días antes por un grupo de diputados alineados con el presidente brasileño, entre ellos su hijo Eduardo Bolsonaro (PSL-SP).   

El juez del tribunal de Justicia paulista Fabio Gouveia negó que el pasaporte fuera una decisión “abusiva”, y señaló que “el municipio puede establecer una medida indirecta para la implementación de la vacunación obligatoria”, por lo que no encuentra “ninguna ilegalidad o abuso” en la norma.

Brasil registró el viernes una media móvil de 688 muertes, la menor en el año y desde el 30 de diciembre, cuando se ubicó en 665 fallecimientos.

Desde el inicio de la pandemia, el país acumula casi 580.000 decesos y más de 20,7 millones de casos, según cifras oficiales.