Samper cuestionó a Duque por trabar el proceso de paz con el ELN

El expresidente colombiano expresó su rechazo a la gestión del actual mandatario en el proceso de paz con la guerrilla del ELN. En cambio, elogió la posición de Cuba como país anfitrión de las negociaciones, detenidas indefinidamente por decisión de Bogotá.

En declaraciones emitidas a la televisión estatal cubana, Samper acusó a la administración de Duque de un «incumplimiento grave» de los protocolos de los diálogos de paz con el grupo insurgente y rechazó la petición de extradición de los negociadores hecha a Cuba.

«Esas negociaciones están enmarcadas en una normatividad internacional que no se la inventó ni Cuba, ni los demás países facilitadores, y en esa normativa se establece claramente (..) que hay unos protocolos», insistió el tamién exsecretario general de UNASUR.

Señaló que entre las normas, el acuerdo firmado entre el Ejército de Liberación Nacional (ELN) y el Estado de Colombia incluye garantías para que «las partes que están de alguna manera sirviendo padrinos de la negociación, se aseguren de que (las partes) puedan regresar tranquilamente a sus países de origen».

Las negociaciones de paz entre el Ejecutivo y ELN comenzaron formalmente en febrero de 2017 en Ecuador, y en mayo de 2018 fueron trasladadas a La Habana donde la última ronda de conversaciones concluyó sin avances a principios de agosto de ese año.

Un atentado ocurrido en enero de 2019 contra la Escuela General Santander y reivindicado por el Comando Central de la guerrilla provocó la ruptura definitiva del diálogo por parte del Gobierno. Tras el cese de las negociaciones, el Gobierno colombiano exigió a Cuba la devolución de los insurgentes, a lo que la isla se niega escudada en los términos del pacto firmado por la anterior administración de Juan Manuel Santos en caso de un alto en las conversaciones.

Esta negativa es el principal argumento aducido por Estados Unidos en mayo pasado para incluir a Cuba en su lista de países que no cooperan en la lucha contra el terrorismo, documento del que la isla había salido en 2015 dentro del fugaz «deshielo» con EE.UU.

Para Samper, «sería demasiada ingenuidad pensar que es una simple coincidencia» que Colombia pida el regreso de los guerrilleros y después Washington apoye su decisión de considerar a Cuba «amiga del terrorismo internacional» basado en esa negativa de extradició.

«Se tenía que negar, porque si Cuba no se niega a extraditar a los negociadores y los hubiera regresado, en este momento habrían perdido su legitimidad los 80 o 90 procesos de paz que están teniendo curso en el mundo», insistió el expresidente.

El político destacó la presencia «activa, discreta, no para dar declaraciones ni para robarse el show» de Cuba durante el proceso de paz de Bogotá con las FARC, que culminó en un histórico acuerdo gestado durante cuatro años de negociaciones en La Habana.

«Si usted le preguntara en este momento a los colombianos sobre el papel que ha jugado Cuba, creo que más del 80 por ciento le diría que ha sido el papel de un país amigo, de un país comprometido con la paz y al cual no se le puede hacer esta traición, que en términos internacionales se conoce como delito de perfidia», indicó.