“¡Saca la mano de nuestro instituto!”, la comunidad universitaria en pie de guerra contra el ajuste de Bolsonaro

Miles de estudiantes y profesores de todo el país protestaron este lunes contra el recorte presupuestario del 30 por ciento en 63 universidades federales que ejecutó el presidente Jair Bolsonaro, quien luego elogió la creación de colegios militares en todas las capitales de los estados como forma de elevar el nivel educativo del país. Mirá todos los videos.

El ultraderechista ajustó las universidades bajo el argumento de que hay “fiestas con alumnos desnudos” y manifestaciones “izquierdistas” en las casas de alto estudios, pero la comunidad universitaria denuncia un “ataque contra la educación”. Las protestas recorrieron hoy la mayoría de los estados brasileros, desde El Salvador a Río de Janeiro.

Inicialmente, el flamante ministro de Educación, Abraham Weintraub, anunció recortes para tres universidades acusadas de “sembrar el desorden”. En este momento, las principales afectadas fueron la Universidad Federal de Bahía (noreste), la Universidad Federal Fluminense, en Niterói (sudeste), y la Universidad Nacional de Brasilia (centro oeste). Pero, ante el revuelo causado, la medida fue generalizada a todas las universidades federales, que ahora están en pie de guerra contra el gobierno porque afirman que no pueden garantizar los costos mínimos para su funcionamiento.

Varios rectores declararon que tiene dinero para funcionar apenas hasta agosto con el recorte de unos 1.300 millones de dólares en gastos corrientes. “Con este recorte vamos a pagar el mantenimiento. No sabemos si tendremos dinero para pagar agua y luz”, advirtió Antonio Nóbrega, rector de la Universidad Federal Fluminense, de Río de Janeiro.

En tanto que la Universidad Federal de Paraná, en Curitiba, la más antigua de las nacionales de Brasil, anunció en un comunicado: “Si esta medida no es revertida las consecuencias serán graves para el desempeño de las actividades en el segundo semestre”.

En ese marco, cientos de estudiantes y profesores marcharon hoy a las puertas del colegio militar al que Bolsonaro estaba visitando en Río de Janeiro. Empuñando cuadernos y pancartas a favor de la educación pública, se concentraron desde temprano en las afueras del Colegio Militar de Rio de Janeiro. “¡La educación no es limosna, quita tus manos de mi escuela!”, coreaban los manifestantes, indignados por el ajuste en la educación.

Para evitar contacto con los manifestantes, el ultraderechista abandonó el colegio por una puerta trasera de la Escuela. Durante la ceremonia, el mandatario elogió la “disciplina y el amor a la patria” preconizado en las instituciones militares, que prometió ampliar bajo su mandato.

“Seguimos con la meta de implementar un colegio militar en cada capital de cada estado. Lo que saca a un hombre o una mujer de una situación difícil es el conocimiento y queremos niños y jóvenes estudiando en estos bancos con respeto, disciplina y amor a la patria”, subrayó al anunciar que estaba construyendo el mayor colegio militar de Brasil en San Pablo, en pos de una supuesta “mejoría en la educación básica para preparar a los jóvenes para la cuarta revolución industrial”.