Rusia y el acercamiento a América Latina

Latinoamérica y El Mundo

El intento de aislar a Rusia con sanciones por parte de Estados Unidos y la Unión Europea está generando un mayor acercamiento a los países latinoamericanos y una consolidación del BRICS, que producirá la mitad de producto bruto interno del planeta. Ambos alianza estratégicas apuntan a la construcción de un mundo económica y políticamente multipolar.

Ubicatv

Redacción – El Telégrafo (Ecuador)

Esta semana ha sido agitada para el gobierno de Rusia. Por un lado, el convoy que este país decidió enviar con insumos para la población rusa en Ucrania atraviesa varios obstáculos y ha recibido críticas por parte de países de la Unión Europea (UE) y Estados Unidos. Por el otro, la decisión del presidente de Rusia, Vladimir Putin, de limitar por al menos un año las importaciones de productos agrícolas desde esos mismos países también ha generado varios cuestionamientos.

El embajador de Rusia en Ecuador, Yan A. Burliay, conversó con EL TELÉGRAFO para explicar esta situación, que no solo afecta a su país sino que influye en el orden económico mundial.

¿Por qué Rusia adoptó la medida de restringir las importaciones desde la UE y Estados Unidos?

El 22 de febrero, en Ucrania, tuvo lugar un golpe de Estado y el presidente legítimo fue destituido. Llegaron al poder las fuerzas nacionalistas, chauvinistas y neofascistas, y comenzó la persecución de minorías étnicas, entre ellas rusa, judía, alemana, checa y otras. Debido a esto, Rusia se pronunció por una solución pacífica y política del conflicto en Ucrania, que en realidad es una guerra civil. El 17 de abril en Ginebra se firmó una declaración con los cancilleres de los Estados Unidos, Rusia, Ucrania y el Comisario de Política Exterior de la Unión Europea. Lamentablemente, después de esto, las fuerzas reaccionarias que no quieren la paz en el mundo hicieron todo para que la declaración no se cumpliera. El 2 de junio el Presidente de la Organización de Seguridad y Cooperación Económica en Europa, también Presidente de Suiza, ofreció una hoja de ruta de pasos concretos que podrían seguirse para el fortalecimiento de una paz sólida en Ucrania, pero tampoco se cumplió y después de esto los países de la UE pusieron sanciones contra Rusia que contradicen todas las leyes existentes y nos vimos obligados a prohibir la importación de productos alimenticios desde ese bloque.

Críticos del gobierno ruso califican esta decisión como un ‘aislamiento’ del mundo, ¿cómo se ubica ahora Rusia en el orden económico mundial?

Este mito sobre el aislamiento de Rusia fue denunciado durante la visita del presidente Putin a Brasil hace algunas semanas, donde no solo se reunió con sus colegas de los Brics (Brasil, Rusia, India, China y Sudáfrica) sino también con los presidentes de los países sudamericanos. Hay que constatar la nueva situación del mundo multipolar, en donde la aparición de los Brics es un factor importante. Este bloque producirá la mitad del producto interno bruto del mundo. Por otra parte, los países de América Latina tienen el potencial para convertirse en un polo de influencia en el mundo multipolar que se está formando hoy en día. Lo que podemos decir con seguridad es que el mundo unipolar no existe.

¿Qué productos requiere Rusia y a qué mercados apunta luego de esa decisión?

Se trata de productos alimenticios y podemos encontrarlos no solo en América Latina sino también en Turquía, Egipto y otros países vecinos como Bielorrusia y Kazajistán, que son miembros de la Unión Aduanera y nos ayuda a desarrollar el comercio tripartito con beneficios para todos los países.

¿Cree que la Unión Europea puede influir en las decisiones de los países latinoamericanos con respecto a Rusia?

El mercado tiene sus propias leyes. Se puede hablar, se puede dialogar, pero las leyes de mercado son más directas que cualquier diálogo. Yo creo que si los empresarios latinoamericanos ven que este negocio podría ser ventajoso para ellos no van a acceder a ninguna presión. En general, la hora de presiones y de imposiciones ha terminado. Comienza una nueva era. Los países de América Latina defienden su soberanía en todos los campos y en primer lugar en el campo del comercio internacional.

¿Qué oportunidades hay para Ecuador, por ejemplo?

Ecuador es conocido en Rusia porque compramos cada año aproximadamente $1.000 millones en banano, por eso los proveedores ecuatorianos son conocidos en Rusia y los compradores rusos son conocidos en Ecuador. Con esta situación nueva de la prohibición de la importación de productos alimenticios surgen posibilidades para los exportadores ecuatorianos en materia de pescado, café, cacao, frutas tropicales, jugo y pulpa.

¿En qué otros ámbitos coopera su país con Ecuador?

Además del comercio, tenemos cooperación en la esfera de economía. En los últimos años firmamos dos contratos muy importantes. El primero es sobre el suministro de equipo electromecánico e hidráulico para la central hidroeléctrica de Toachi Pilatón ($150 millones), y el segundo sobre la construcción del Bloque 3 para la central termoeléctrica de Termogas Machala ($300 millones). Esperamos una visita del Ministro Coordinador de Sectores Estratégicos para conversar sobre la posibilidad de un contrato para construir la central hidroeléctrica de Chantal que cuesta $400 millones. También está en nuestra carpeta de negociaciones la construcción de la central hidroeléctrica de Cardenillo, que cuesta $ 1.200 millones, pero eso será para el próximo año.

¿Qué sucedió con el convoy de víveres e insumos que Rusia está enviando a Ucrania?

El Ministerio de Relaciones Exteriores de Rusia recibió el 12 de agosto una nota que confirma la disposición de la parte ucraniana a aceptar nuestra ayuda humanitaria. Hay contacto con el Comité Internacional de la Cruz Roja, las autoridades de Ucrania y representantes de organizaciones internacionales como la Organización para la Seguridad y la Cooperación en Europa (OSCE) y la Organización de las Naciones Unidas (ONU).

Rusia aceptó todas y cada una de las condiciones que le impuso Ucrania, incluido el itinerario del convoy a través de un puesto fronterizo en la región ucraniana de Járkov, bajo control de las fuerzas leales a Kiev. La Cancillería rusa confirmó que cedería al Comité Internacional de la Cruz Roja el control sobre el convoy una vez llegue a la frontera ruso-ucraniana.

La situación está muy grave porque se trata del uso de armas contra la población civil, que sufre de hambre y falta de medicinas. Rusia decidió mandar ayuda humanitaria a la población rusa en Ucrania. La ayuda humanitaria es siempre permitida por la vocación de corazón de cualquier ser humano y la ley se aprueba por la gente y la gente puede equivocarse, pero el corazón no.

Rusia no interviene, no va a intervenir en Ucrania, pero tiene todo el derecho moral de ayudar a la minoría rusa que vive en Ucrania.

 

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