Residencia fiscal en Uruguay: Empiezan a regir los nuevos incentivos y aumentan las consultas de argentinos

En busca de atraer migrantes de alto poder adquisitivo, Uruguay flexibilizó desde este miércoles los requisitos para otorgar la residencia fiscal y las consultas de argentinos se dispararon rápidamente por los beneficios tributarios. 

Dos meses antes de asumir la presidencia, Luis Lacalle Pou, de 46 años, anunció en enero su intención de mejorar las condiciones para que extranjeros de grandes patrimonios se radicaran e instalaran empresas en Uruguay.

Esa idea se acaba de materializar en un decreto que agrega dos nuevas causales para obtener la residencia fiscal, lo que alivia la carga impositiva y puede ser un llamador para tramitar también la residencia legal o migratoria.

“Uruguay es un país de puertas abiertas con una política migratoria que otorga un marco de seguridad pública, jurídica y económica para todas las personas extranjeras que deseen radicarse”, expone el decreto de Lacalle Pou. 

Las claves del decreto

El texto agrega dos nuevas posibilidades para obtener la residencia fiscal.

La primera es la compra de un inmueble por al menos 380.000 dólares en lugar de los 1,7 millones que se pedían anteriormente, siempre que la persona permanezca en el país por al menos 60 días al año.

La segunda es la participación en una empresa por más de 1,6 millones de dólares, en lugar de los 5,3 millones anteriores, si la firma genera al menos 15 puestos de trabajo directos. 

El gobierno envió además al Parlamento un proyecto de ley para ampliar de cinco a 10 años el “tax holiday”, período en el que no se tributa sobre las rentas obtenidas en el exterior.

A esto se suma que Uruguay no grava algunos activos. En Argentina “aquel que tiene 10 millones de dólares en el exterior va a pagar 225.000 dólares anuales y si se muda a Uruguay sobre esos activos no paga un peso”, grafica el abogado César Litvin, profesor titular de Impuestos en la Universidad de Buenos Aires.

Como consecuencia, las consultas al respecto desde Argentina aumentaron de forma exponencial, según confirmaron estudios jurídicos expertos en temas tributarios.  “Habían aumentado ya a principio de año”, señala Mario Ferrari Rey, socio del Área de Servicios Legales de la consultora PWC. Y ahora volvieron a subir “muchísimo”, aporta de su lado Federico Fischer, socio gerente de la firma legal y tributaria Andersen Uruguay. 

La respuesta de los argentinos

En Argentina advierten que fiscalizarán los pedidos de renuncia a la residencia fiscal en ese país para cerciorarse de que los solicitantes no están intentando evadir al fisco de forma irregular.

“Es muy fácil en Uruguay obtener la residencia migratoria y fiscal, pero no es tan fácil en Argentina el proceso de baja de contribuyente”, dice Litvin, quien aclara que esa solicitud dispara una pesquisa automática de la AFIP, el ente recaudador impositivo argentino. 

Después de conocer la propuesta de Lacalle Pou para atraer extranjeros con incentivos tributarios, el presidente argentino, Alberto Fernández, respondió en enero que el gobierno del izquierdista Frente Amplio (2005-2020) “trabajó tanto” para que “Uruguay deje de ser un paraíso fiscal y deje de favorecerse con el dinero obtenido espuriamente en otros lados”, que le recomendaba al mandatario uruguayo que “lo pensara dos veces”.