Represión en Chile: reconocen que los balines de goma usados por los Carabineros tenían plomo

Luego de las críticas por la cantidad de lesiones y pérdidas de ojos provocadas por la represión de los Carabineros para intentar frenar las movilizaciones multitudinarias contra el gobierno de Sebastián Piñera, la policía chilena anunció que suspendería el uso de perdigones como herramientas antidisturbios. En un mes de protestas, más de 200 personas tuvieron lesiones oculares graves. Si bien el gobierno decía que los balines eran de goma, se comprobó que tenían plomo en su composición.

«Como una conducta de prudencia, se ha ordenado suspender el uso de esta munición no letal como herramienta antidisturbios», afirmó el director general de Carabineros de Chile, Mario Rozas, luego de que se contabilizaran 222 personas con heridas oculares graves tras el uso de estos perdigones o balines desde el inicio de las manifestaciones en Chile el 18 de octubre pasado. 

La policía afirma que estos perdigones son de goma, pero un estudio de la Universidad de Chile -en base a municiones extraídas a manifestantes heridos en las protestas- mostró una composición distinta: 20% de caucho y el 80% restante de silice, sulfato de bario y plomo, «con una dureza equivalente a una rueda de skate», de acuerdo al informe.

En su declaración, el general Rozas explicó que tras el informe de la Universidad de Chile la institución ordenó un estudio interno, que arrojó también discrepancias con la información entregada por la empresa que les vende la munición, un cartucho que contiene 12 perdigones de 8 milímetros y 7 gramos de peso cada uno.

En base a estas diferencias, agregó el jefe policial, los perdigones sólo podrán ser utilizados a partir de este martes, «al igual que las armas de fuego, como una medida extrema y exclusivamente para la legítima defensa cuando ya hay un peligro inminente de muerte».

La restricción en su uso, sin embargo, «será evaluada cuando tengamos en nuestro poder los resultados de los estudios complementarios que hemos solicitado en laboratorios de Chile y el extranjero, así como las certificaciones complementarias solicitadas al proveedor», precisó Rozas.

Los ojos de la protesta

Los manifestantes que fueron heridos en los ojos por perdigones se convirtieron en un triste marca de la represión en Chile. Algunas de las víctimas fueron el estudiante Gustavo Gatica, de 21 años, herido en los dos ojos; o Carlos Vivanco, de 18 años, quien perdió la visión de un ojo tras ser herido en medio de las protestas en la comuna de La Pintana, en el sur de Santiago.

La cantidad de víctimas oculares supera a las de algunas zonas en conflicto en el mundo, por encima del número de casos ocurridos en Francia durante la crisis de los ‘chalecos amarillos’, las protestas en Hong Kong y el conflicto israelí-palestino, según denuncias del Colegio Médico de Chile y agrupaciones de derechos humanos chilenas.

Para Paulo Abrão, secretario de ejecutivo de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), «no hay duda» de que existieron violaciones a los derechos humanos durante las manifestaciones sociales que desde hace un mes golpean a Chile.

«El tema ahora es medir cuál fue su alcance, apurar sus debidas responsabilidades y también individualizarlas, en vez de generalizar una situación», dijo Abrão, de visita este martes en Chile para recabar información sobre las decenas de denuncias sobre vulneraciones provocadas por agentes antidisturbios durante las protestas.

Cinco de las 22 víctimas fatales que se contabilizan, corresponden a acción directa de agentes del Estado.

La Alta Comisionada de la ONU para los Derechos Humanos, la expresidenta chilena Michelle Bachelet, denunció por su lado en Londres la «brutalidad policial» utilizada durante las protestas en Chile y otros países como Argentina, Brasil, Bolivia, Ecuador, Francia, Hong Kong, Líbano, Rusia o España, donde advirtió, se han «multiplicado» las protestas callejeras.

Bachelet envió a Chile una misión de la ONU para escuchar las denuncias de violaciones a los derechos humanos.