Renunció el ministro de Educación de Bolsonaro, investigado por entregar fondos a pastores

El escándalo continúa rodeando al gobierno de Jair Bolsonaro. Este lunes, su ministro de Educación, Milton Ribeiro, presentó la renuncia tras verse involucrado en una investigación por la entrega de fondos ministeriales a pastores evangélicos cercanos al mandatario. Ribeiro fue acusado de haber montado un gabinete paralelo en el Ministerio de Educación con amigos pastores evangelistas.

Puntualmente, el caso involucra a dos aliados de Bolsonaro que pedían coima a intendentes para liberar con mayor velocidad partidas presupuestarias. El escándalo estalló la semana pasada, luego de que el diario Folha de S.Paulo revelara un audio que daba cuenta de la maniobra. Los pastores involucrados amigos de Ribeiro son Arilton Moura y Gilmar Santos.

“Mi prioridad es atender, primero, a los municipios que más precisan, y segundo, a todos los amigos del pastor Gilmar”, dice el ministro en referencia a un líder religioso muy cercano a Bolsonaro”. 

A raíz de esa filtración, el Supremo Tribunal Federal autorizó una investigación contra el ministro.

“Decidí solicitar al presidente no continuar en el cargo, con la finalidad de que no pese ninguna duda sobre mi conducta ni la del gobierno federal”, dijo Milton Ribeiro, de 64 años, en una carta enviada al presidente el lunes y divulgada por la prensa brasileña. Ribeiro es el tercer ministro de Educación de la gestión de Bolsonaro.

Ribeiro y la campaña de Bolsonaro

La salida del ministro coincide con los primeros movimientos de la precampaña para la reelección de Bolsonaro, quien sigue promocionando su supuesta lucha contra la corrupción mientras lo tapan las denuncias a él y a su círculo más cercano. Bolsonaro hasta ahora lo respaldaba a Ribeiro, al punto de declarar que ponía la “cara en el fuego” por el ministro. 

En ese marco, desde el Palacio de Planalto destacaron que la permanencia de Ribeiro se había vuelto “insostenible” a medida que crecía la presión de algunos ministros para que saliera, evitando así un desgaste para la imagen del gobierno en un año electoral. 

“Tengo plena convicción de que jamás realicé un solo acto de gestión en mi ministerio que no fuera marcado por la corrección, la probidad y el compromiso con el erario. (…) Después de que sea demostrada mi inocencia, regresaré”, agregó el ministro en la carta.

Bolsonaro había defendido al ministro el jueves pasado cuando dijo, durante su transmisión semanal por Facebook, que ponía “su cara en el fuego” por Ribeiro y calificó de “cobarde” la acusación.