Armas mediáticas para los golpes suaves

Latinoamérica 

Los golpes suaves o blandos se extienden cada vez más en América Latina. Se recurre a la represión o al sabotaje según la característica y realidad del país pero todos se valen de una herramienta fundamental: los medios monopólicos. La comunicación es un eje vertebrador de la disputa por el poder real, por eso hay que contemplar la problemática en su perspectiva regional.

Red de comunicaciones del MERCOSUR 

Estamos, en un contexto de crisis internacional, siendo escenario de una ofensiva de la derecha norteamericana, Suramérica.

La misma tiene el formato de los “golpes suaves o blandos” o bien se recurre a la represión o el sabotaje, depende de la característica y realidad de cada país.

Los ejemplos abundan: el intento de juicio político a Dilma, el plan de golpe de estado abortado en Venezuela, la desestabilización por la vía judicial en Argentina, la represión contra el movimiento popular en Paraguay, las presiones sobre el gobierno de Bachelet; aún con el gran triunfo de Evo Morales, la ratificación del Frente Amplio en el Uruguay y la continuidad de los diálogos de Paz en Colombia; habla de un territorio en disputa; donde la comunicación es un elemento constitutivo de la misma, con sus contradicciones, resistencias, logros y desafíos.

Uruguay debe reglamentar y aplicar la ley recientemente votada, lo cual implica que falta recorrer (en función a nuestra propia experiencia) un largo camino todavía (como informara la delegación de dicho país en la última Cumbre Social del MERCOSUR- Paraná 2014).

En Venezuela tiene estado parlamentario el anteproyecto de Ley de Medios Comunitarios Alternativos y de Comunicación Popular. Mientras tanto, nos enteramos de que TELESUR era uno de los objetivos del plan desestabilizador.

Brasil enfrenta la disyuntiva, anunciada después de la victoria presidencial, de avanzar en la decisión de plantear una Ley en la materia, postergada indefinidamente, en los últimos años.

” Los ejemplos abundan: el intento de juicio político a Dilma, el plan de golpe de estado abortado en Venezuela, la desestabilización por la vía judicial en Argentina, la represión contra el movimiento popular en Paraguay, las presiones sobre el gobierno de Bachelet; aún con el gran triunfo de Evo Morales “

Argentina se debate entre la implementación de la ley y las cautelares de los grandes grupos mediáticos para frenar la adecuación de los mismos, a la norma aprobada en su momento.

Los comunicadores paraguayos sufren múltiples violaciones a los derechos humanos en su tarea cotidiana; situación que fuera, claramente, denunciada por Voces Paraguay (27/1/15) y otras organizaciones sociales y políticas.

Ecuador afronta los desafíos de poner en funcionamiento todo el andamiaje institucional y operativo que la ley sancionada en 2013 determina.

La comunicación es un eje vertebrador de la disputa por el poder real; por ello parece necesario contemplar la problemática en su perspectiva regional por un lado, lo cual, inmediatamente implica, el reconocer la necesidad de consolidar las redes y articulaciones gestadas hasta el presente.

Es perentorio fortalecer el entramado entre medios, herramientas, comunicadores y las organizaciones sociales y políticas suramericanas. De igual forma, la producción de contenidos, la forma de construcción de los mismos y su distribución, adquieren una importancia relevante en la batalla cultural e ideológica que el movimiento popular afronta en cada nación.

Elementos estos, de diagnóstico y análisis puestos para profundizar la reflexión sobre la etapa que estamos viviendo.

 

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