Batalla contra el racismo

Latinoamérica y El Mundo
Especial

En todo el mundo Angela Davis es sinónimo de la lucha por la justicia, la igualdad y el reconocimiento. La activista y ex miembro de las Panteras Negras presenta en su paso por Chile su mirada sobre la plataforma Black Lives Matter. “La indiferencia, la falta de respeto y de dignidad de las vidas negras atraviesan la estructura de la sociedad”, sostiene en su exposición.

Redacción- El Mostrador (Chile)

Precedida por un fuerte aplauso y diciendo “Ganamos juntos”, Davis comenzó su ponencia, en la que agradeció nuevamente a Chile por la activa participación que tuvo en los años 70 a favor de su liberación, mencionando con alegría su visita a la población homónima el pasado domingo en la comuna de Recoleta.

A su vez, recordó la reunión que sostuvo este martes con la Federación de Estudiantes de la Universidad de Chile. “Quedé gratamente sorprendida tras la reunión con la FECh. Ellos están haciendo la pega (…) me pareció interesante reunirme con muchos estudiantes pertenecientes a colectivos feministas, y me sentí contenta de sumar mi voz a la lucha por el aborto libre”, dijo, agregando emocionada gritando en español: “¡Aborto Libre!”.

Sin embargo, reconoció que el mundo vivió un gran retroceso desde el siglo XX; ejemplificando que uno de éstos fue “el golpe de Estado coordinado por la CIA en contra del presidente Salvador Allende y la Unidad Popular en 1973 (…) La imagen de los detenidos dentro del Estadio [Nacional] se quedará por siempre en mi memoria”.

Especialmente preocupada por la situación actual de Estados Unidos, y las inminentes elecciones presidenciales del 2016, Davis fue tajante respecto a su posición política. “Es importante que reconozcamos que Donald Trump y la campaña para llevarlo a la Casa Blanca, ha revelado lo profundo del racismo en nuestra sociedad (…) Creo que debemos empezar a reconocerlo y hay que hacer todo lo que esté a nuestro alcance para prevenir la elección de Donald Trump. Eso sería un desastre para el mundo. Y es nuestra responsabilidad detenerlo”, dijo Angela Davis.

El público, que se mostró expectante y participativo durante todo el proceso, recibió con vítores su frase. Una vez terminada su charla, los asistentes se levantaron de sus asientos para denunciar algunos hechos que ocurren en distintos puntos del continente, como la causa del pueblo mapuche, el caso de los profesores normalistas asesinados en Ayotzinapa, México, además de la violencia presente en Brasil y Nicaragua.

” Reconoció que el mundo vivió un gran retroceso desde el siglo XX; ejemplificando que uno de éstos fue ‘el golpe de Estado coordinado por la CIA en contra del presidente Salvador Allende y la Unidad Popular en 1973 (…) La imagen de los detenidos dentro del Estadio [Nacional] se quedará por siempre en mi memoria’ “

Diana Taylor fue la encargada de conversar con Davis una vez terminada su ponencia. La directora del Instituto Hemisférico de Performance y Política, tomando preguntas del público, generó un espacio de solidaridad, donde la gente mostró sus causas y compartió sus luchas.

En el mismo espacio de diálogo, Davis señaló que “hemos aprendido lecciones importantes de las personas indígenas que nunca han pedido asimilación, sino más bien han llamado por la justicia y la soberanía, y creo que, en la medida en que desarrollemos nuestras estrategias durante este periodo, tendremos mucho que aprender de las luchas de la gente indígena”.

Siguiendo con la conversación, Davis citó a la activista mexicana Elizabeth Martínez. “Hace bastante tiempo nosotros jamás deberíamos competir en olimpiadas de represión, ni de odio, ni de quién es la lucha, o cual es la lucha más importante porque todas nuestras luchas tienen valor”, donde volvió a recalcar la interconexión de todas las luchas y movimientos sociales del mundo.

Entre los temas abordados, la activista también mencionó la importancia del arte en la ayuda contra la privatización de la imaginación, reconociendo que era uno de los motivos por los que participaba en el Encuentro del Instituto Hemisférico de Performance y Política, donde dijo: “sin la intervención de los artistas jamás tendríamos una percepción de hacia dónde vamos”.

Redacción- Resumen Latinoamericano/El Desconcierto

La necesidad de entender las historias en forma colectiva y global han marcado la trayectoria teórica y política de Angela Davis, quien este lunes dictará una clase magistral sobre los movimientos sociales y la lucha por justicia en todo el planeta.

“Queremos el fin inmediato de la brutalidad policial y el asesinato de negros, otra gente de color y todos los oprimidos al interior de los Estados Unidos” decía el Programa de los 10 Puntos del Partido Panteras Negras en octubre de 1966. El documento incluía también la redistribución de la propiedad reconociendo la explotación a los esclavos, el pleno empleo; vivienda, salud y educación dignas y más. A cincuenta años del Programa, la académica, miembro del Partido Comunista, públicamente lesbiana desde 1997, activista y exmiembro de las Panteras Negras Angela Yvonne Davis visita Chile.

Davis viene en el marco del “10° Encuentro del Instituto Hemisférico de Performance y Política “eX-céntrico: Disidencias, soberanías, performance” que organizan la Vicerrectoría de Extensión y Comunicaciones y el Departamento de Teatro de la Universidad de Chile y la Universidad de Nueva York. Davis también se encuentra promocionando sus últimos libros, “La libertad es una lucha constante: Ferguson, Palestina y las bases de un movimiento”(Haymarket Books, 2016); “¿Están obsoletas las prisiones?” y “Democracia de la abolición” (2003 y 2005, editados en español por Trotta). Además del encuentro, su estadía incluirá una visita a la población Angela Davis –“La Angela en la Angela”, organizado por el Grupo de Estudios Feministas El Poder de la Mujer y la Subversión de la Comunidad- bautizada en su honor en 1972, manteniendo el nombre pese a los intentos de la dictadura este domingo 17.

Su charla magistral se titula “De la abolición carcelaria a #BlackLivesMatter: Movimientos sociales y la lucha global por la justicia” y la mención a la plataforma Black Lives Matter (Las vidas negras importan) llega en un momento álgido. El 7 de julio pasado Alicia Garza, co fundadora del movimiento, declaró a la televisión “estamos en contra de que nuestra gente sea asesinada en las calles (…) Black Lives Matter no está sólo preocupada por la policía. La indiferencia, la falta de respeto y de dignidad de las vidas negras atraviesan la estructura de la sociedad”. Sus declaraciones se dieron en medio de un estado de conmoción nacional por el asesinato de cinco policías en medio de una marcha de Black Lives Matter en Dallas, convocada en repudio por las muertes de Alton Sterling y Philando Castile a manos de la policía en la ciudad. A su vez, quien disparó fue Micah Xavier Johnson, un afroamericano de 25 años y veterano de la guerra en Afganistán, que murió acorralado en un departamento luego de que la policía enviara un robot-bomba, para no arriesgar a más oficiales.

” ‘ Black Lives Matter no está sólo preocupada por la policía. La indiferencia, la falta de respeto y de dignidad de las vidas negras atraviesan la estructura de la sociedad’. Sus declaraciones se dieron en medio de un estado de conmoción nacional por el asesinato de cinco policías en medio de una marcha de Black Lives Matter en Dallas “

“La mejor manera de recordar el 50º aniversario de los Panteras Negras este año es reconociendo que hoy necesitamos movimientos que reflejen los cambios sucedidos en esos 50 años, especialmente el auge de nuevas tecnolog
as de comunicación, la vasta influencia de las redes sociales y la agudización de las contradicciones de riqueza y pobreza”, ha declarado Ángela Davis, elogiando al movimiento Black Lives Matter.

Sobre el legado de las Panteras Negras, que fue una de sus militancias más visibles junto con el Partido Comunista estadounidense -del que fue dos veces candidata a la presidencia en los años ‘80- Davis ha reivindicado la potencia histórica. “Tendemos a mirar atrás hacia los ‘60 y mirar las luchas y objetivos de una forma relativamente estática. El hecho es que logramos triunfos importantes y esos triunfos son visibles hasta el día de hoy. Por ejemplo, el número de programas de estudios afroamericanos que hay en las universidades hoy. Esos cambios institucionales son inconcebibles fuera del desarrollo del que fueron parte las Panteras Negras y otras organizaciones”, analizó hace unos años.

La presencia en la academia marcó la vida de la doctora Davis. Luego de regresar a Estados Unidos enseñó en la Universidad de California, haciendo su tesis al alero del marxista Herbert Marcuse. Allí formó parte de la efervescencia estudiantil de esos años, y fue acusada en 1970 de ingresar una pistola a la cárcel de San Quintín para el Pantera Negra George Jackson. Fue parte del listado de los diez más buscados del FBI en 1970 y pasó dos años presa, hasta 1972. En la época, el gobernador republicano de California declaró que “ella nunca más enseñaría en una universidad”. Era Ronald Reagan y se equivocó. No sólo volvió a la UCLA, sino que en los últimos veinte años ha enseñado en los cincuenta estados de EE.UU, África, Europa, el caribe y la Unión Soviética. Es como académica que vuelve hoy a Chile, luego de su último viaje en 1972, cuando vino invitada por la Central Unitaria de Trabajadores luego de ser liberada de la prisión.

“Si se observan los 10 puntos del programa de las Panteras Negras, notas que los mismos asuntos que eran levantados luego del fin de la esclavitud están en el centro de un programa que fue formulado en 1966”, señaló Angela Davis a Ebony.com en enero. “En 2008, cuando Barack Obama fue electo, esos asuntos no se habían conversado y ciertamente no se habían resuelto, por lo que la elección de una persona para este cargo no iba a revertir automáticamente una historia de opresión económica inspirada en el racismo. Esto no significa que la elección de Obama no es importante, pero esas luchas continúan”, agregó. Y, precisamente, serían luchas como la anticarcelaria, por la dignidad de los migrantes, contra el racismo de Estados Unidos, las que han surgido dentro de la era Obama: “han emergido en el espacio contradictorio creado por el hecho de una presidencia negra y la aparente incapacidad de esa presidencia para llevar a cabo ningún gran cambio respecto a la persistencia del racismo”, opinó Davis en El País.

El feminismo y Angela Davis: miradas específicas para una lectura colectiva

En su último libro se insiste en una premisa: nuestras historias no se desarrollan individualmente. Es una idea que la ha acompañado por años, la misma que la llevó, por ejemplo, a constatar las tensiones entre el movimiento de liberación negro y el feminismo en el contexto de la lucha por los derechos civiles en los ‘70 y ‘80. En su libro “Mujeres, raza, clase” de 1980 enunció que “el punto de partida para cualquier exploración sobre las vidas de las mujeres negras bajo la esclavitud sería una valoración de su papel como trabajadoras”, respondiendo al ideal delicado de la dueña de casa blanca de clase media.

” En su último libro se insiste en una premisa: nuestras historias no se desarrollan individualmente. Es una idea que la ha acompañado por años, la misma que la llevó, por ejemplo, a constatar las tensiones entre el movimiento de liberación negro y el feminismo en el contexto de la lucha por los derechos civiles en los ‘70 y ‘80 “

“Durante un período importante en el movimiento de liberación de la mujer, uno de los problemas principales era la tendencia a asumir que las mujeres blancas de clase media eran el modelo más típico de mujer y ello excluía a las de clase trabajadora, a las mujeres negras, a las nativas americanas y a las latinas. Pero por supuesto ha cambiado. Fue una crítica a un movimiento emergente a finales de los ‘60 y principios de los ‘70. Algunos de estos problemas continuaron durante mucho tiempo, pero las activistas feministas y las estudiantes conocen estas críticas e intentan afrontarlas, con más o menos éxito”, declaró en 2005 con una mirada retrospectiva.

Efectivamente, la necesidad de pensar las distintas problemáticas articulando vectores de las matrices de dominación como raza, género, clase fue retomada. Uno de los conceptos más populares hoy entre los distintos feminismos (comunitarios, queer, trans, latinoamericanos, autónomos del estado, lésbicos, chicanos y más) es el de interseccionalidad, entendiendo que distintos vectores de opresión y de privilegio crean variaciones tanto en las formas como en la intensidad en la que las personas experimentan la opresión. Así, el diálogo se da hoy más desde una diversidad de miradas parciales y no en una pretensión de universalidad que por años invisibilizó a aquellas que no eran mujeres heterosexuales, educadas y blancas de la teoría y acción feminista.

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