Quito, clave en comicios ecuatorianos

El domingo habrá elecciones municipales en Ecuador y la capital se encuentra en una disputa polarizada entre el candidato oficialista de Alianza País, Augusto Barrera – quien busca la reelección-, y el opositor Mauricio Rodas, de Suma-Vive. El presidente Rafael Correra acompañó la campaña en Quito y convocó a votar por el postulante de AP. La fuerza política gobernante considera que ese voto es un sufragio consciente para no volver al pasado, al neoliberalismo. Un resultado adverso allí sería muy serio para el proceso de la revolución ciudadana.

 

 Luis Varese – El Telégrafo (Ecuador)

El señor Rodas es la carta presente y futura de la derecha. De aquella derecha que llevó a millones de ecuatorianos al exilio económico y persiguió a los demócratas y a los patriotas. Esa derecha que pone el capital por encima del ser humano y que termina persiguiendo, pagaré y garrote en mano, a todos los deudores pobres de la Tierra. Se presenta con aquella máscara democrática incapaz de matar a una mosca, inteligentita, pero sabemos que recurrirá a todas las formas posibles para beneficiar a sus auspiciadores, la banca y los banqueros; los ricos nacionales y, peor aún, los ricos extranjeros.

Rodas, ciudadanas y ciudadanos, es la carita de los que siempre gobernaron y quieren volver. Este candidato y su equipo son los cantos de sirena con acento de actor de telenovela mexicana, que llama a votar ofreciendo menores impuestos y que luego, si lo cumple, recurrirá al Banco Mundial y volveremos a ser deudores humillados en ese proyecto del futuro sin futuro. Siendo joven representa, paradójicamente, el regreso al pasado. El discurso que lamentablemente encuentra ecos en corazones ingenuos o en los de aquellos que temen los cambios y prefieren volver la vista atrás, cuando eran muy pobres, pero vivían con la ilusión de ser algún día como sus patronos.

«En Quito es por Barrera y a nivel nacional es por Alianza PAIS,

aunque no nos guste la persona tal o el candidato cual. El voto

es con Alianza PAIS y el presidente Correa, por la verdadera

distribución de los recursos de la nación«  

El voto consciente es por Barrera, y no porque sea simpático o cobre más o menos impuestos. El voto serio y consciente de quienes queremos a Quito es por quienes hacen obra en serio, con una perspectiva de largo plazo, como la ampliación de avenidas, la recuperación de espacios de encuentro ciudadano, el enterramiento de cables (tan mal publicitado), las obras en los barrios, la cultura, la seguridad ciudadana donde tanto esfuerzo se hace; las ciclovías, el nuevo aeropuerto y sus rutas de acceso que hacen crecer a la ciudad; en el futuro cercano, el metro, tarea fundamental de la ciudad moderna, y todo aquello que las personas honestas reconocemos en los barrios del sur y en los del norte, aunque subsistan calles con huecos. Al margen de todo ello, votar por Barrera es votar por una auténtica democracia que construye un presente que podemos tocar y un futuro para todas y todos, que ya lo estamos viendo.

Quito, la cuna de la historia de la Independencia del Ecuador no se merece el retorno a la oscuridad. Cuidado que la derecha es muy hábil, canta victoria en las encuestas para aullar fraude cuando pierda. Cuidado con los malabarismos de intelectuales progresistas que piensan en el contrapeso o el voto de castigo o el voto en blanco. Al enemigo no hay que darle ni medio milímetro de espacio. Al compañero hay que exigirle más compromiso y más organización. Los que se duermen en los laureles del Presidente son tan peligrosos como los que piensan que un tiempito con uno y otro tiempito con el otro es la democracia.

El imperio juega muy sucio en Venezuela, Brasil y Bolivia. Ecuador es el más peligroso porque es el más eficiente en la propuesta. El voto consciente para nosotros, nosotras, nuestros hijos y nuestros nietos es el voto por la patria digna y soberana y por la Patria Grande. En Quito es por Barrera y a nivel nacional es por Alianza PAIS, aunque no nos guste la persona tal o el candidato cual. El voto es con Alianza PAIS y el presidente Correa, por la verdadera distribución de los recursos de la nación. Hoy, el gran ausente sigue siendo la falta de construcción de un movimiento sólido popular y participativo, que camine más allá del frente electoral que llena plazas, pero que su fragilidad objetiva nos puede llevar a sorpresas y retrocesos innecesarios. La democracia es la defensa de la patria. No se confunda ciudadana, ciudadano, el voto consciente es más grande que el individuo, este voto es por mantener en alto las banderas del bienestar y de la libertad. Esta aspiración, esta realidad, no está en la derecha, aunque se vista de seda.

Leer artículo aquí