Qué se sabe del asesinato del presidente de Haití, a un año del crimen

Se cumple un año del asesinato del entonces presidente de Haití, Jovenel Moise, en manos de un grupo comando, y la investigación para dar con los autores intelectuales del magnicidio se encuentra paralizada. 

El 7 de julio de 2021, un grupo comando ingresó con facilidad a la residencia del presidente, sin que las unidades de élite encargadas de su protección hicieran algo para neutralizarlos. Unas horas más tarde, la policía haitiana mostró una velocidad excepcional al arrestar a una veintena de personas, incluidos 18 exsoldados colombianos. 

Pero los procesos judiciales posteriores, realizados tanto en Haití como en Estados Unidos, no avanzaron lo suficiente como para esclarecer quiénes fueron los responsables y cuáles los motivos del crimen.  

Líneas de investigación

Hasta ahora, las investigaciones preliminares sostienen una supuesta participación del primer ministro Ariel Henry en el asesinato. Designado dos días antes del magnicidio, Henry es sospechado de haber mantenido conversaciones telefónicas con uno de los principales acusados pocas horas después del atentado. 

Invitado por el fiscal a dar explicaciones, el jefe de gobierno no se presentó y luego destituyó al magistrado, designando a un nuevo ministro de Justicia. 

Ello llevó a la viuda del presidente, Martine Moïse, gravemente herida durante el atentado, a rechazar tajantemente asistir a las ceremonias de homenaje a su difunto marido, oficiadas por un jefe de gobierno sobre el que pesan “serias presunciones de que pudo haber asesinado al presidente de la República”, según dijo. 

Mientras tanto, la justicia estadounidense inculpó a tres personas por el asesinato de Moise, actualmente detenidas en Miami.

La policía judicial haitiana estableció, en su informe de investigación, que el complot contra el presidente había sido preparado desde el estado de Florida y que los mercenarios colombianos fueron reclutados por una empresa de seguridad basada en Miami. 

Los detenidos

En enero pasado, Mario Palacios, un ciudadano colombiano sospechoso de ser uno de los cinco hombres armados que ingresaron a la habitación donde el presidente fue asesinado; y Rodolphe Jaar, un haitiano-chileno, fueron formalmente inculpados. 

En junio se les sumó el exsenador haitiano John Joel Joseph, acusado de complicidad en el asesinato. 

Un cuarto presunto miembro del comando fue arrestado en el aeropuerto de Estambul en noviembre, pero la justicia turca rechazó el lunes la solicitud de extradición de Haití y ordenó su liberación.