¿Qué está en juego en el “juicio del siglo” sobre las tierras indígenas en Brasil y cómo van los votos?  

El Supremo Tribunal Federal de Brasil (STF) retomó este miércoles un juicio que podría afectar directamente a alrededor de 300 territorios indígenas que atraviesan procesos judiciales de demarcación de tierra en el país. Si el máximo tribunal aprueba una controvertida tesis, los pueblos originarios podrían ser expulsados de sus territorios.

En el llamado “juicio del siglo” sobre los indígenas, la máxima corte decidirá si es válida la tesis del “marco temporal”, defendida por el agronegocio con el apoyo del presidente Jair Bolsonaro. Este término refiere a la idea de que solo deberían reconocerse como tierras ancestrales aquellas ocupadas por estos pueblos cuando se promulgó la Constitución brasileña en 1988. La decisión de la máxima corte brasileña llega en un momento clave, ya que está en trámite en el Senado por otro lado una iniciativa del oficialismo que busca convertir el marco temporal en ley.

En concreto, el STF debate una causa sobre el territorio Ibirama-Laklano, en el estado de Santa Catarina (sur), que en 2009 perdió su estatus de reserva después de que una instancia inferior acogiera el argumento de que los grupos no estaban viviendo allí en 1988.

Pero, por decisión de la propia corte, el veredicto tendrá repercusión general y podría afectar a muchas otras tierras en disputa.

¿Cómo está el juicio?

El juicio se retomó este miércoles por algunas horas, fue suspendido y seguirá en los próximos días. El jueves, Edson Fachin, el ministro del STF, ratificó su voto contra la ley y reconoció el derecho ancestral de los pueblos.

“Involucra la propia supervivencia de individuos, comunidades, etnias, lenguas y formas de vida que conforman, a su manera, la pluralidad inherente a la sociedad brasileña”, resaltó.

La próxima semana está pactada la reanudación del proceso y deberán votar los otros ocho ministros restantes.

Hasta el momento, el pleno del STF escuchó 39 alegatos orales de los interesados en el contenido del proceso y de las partes contendientes en el caso.

¿Qué dicen las partes?

Los indígenas sostienen que la Constitución les reconoce sus derechos sobre sus tierras ancestrales, sin prever ningún “marco temporal”.

Y afirman que en muchos periodos fueron desplazados de sus territorios, especialmente durante la dictadura militar (1964-1985), con lo cual sería imposible determinar su presencia en 1988.

Los grandes productores rurales sostienen que en Brasil, con una población de 213 millones de habitantes, los 900.000 indígenas ya tienen mucho territorio -un 13% de la enorme superficie del país-, y que si no se adopta el “marco temporal” ese número llegará al 28%, unas proyecciones no obstante cuestionadas.

Foto: Carl DE SOUZA / AFP

El sector cuenta con el apoyo de Bolsonaro, que hasta ahora cumplió con su promesa electoral de no demarcar “ni un centímetro más” de tierras indígenas.

El FPA, el lobby agropecuario en el Congreso de Brasil, sostiene que las tierras indígenas actualmente en fase de estudio “se están expandiendo a áreas que generan los mayores valores productivos” del agronegocio, lo que podría tener un gran impacto en un sector vital para la economía de Brasil.

“No estamos contra la demarcación de las tierras indígenas, defendemos que el productor rural no sea perjudicado en el proceso”, declaró el presidente del FPA, el diputado Sérgio Souza.

¿Qué impacto puede tener el fallo en las tierras indígenas?

Según datos del Instituto Socioambiental (ISA), que defiende los derechos de los pueblos originarios, de las 725 tierras indígenas existentes, la gran mayoría en la Amazonía, el caso puede afectar por lo menos a 237 que están en proceso de demarcación. Una parte de las que no están todavía demarcadas son revisadas por la justicia.

Foto: Carl DE SOUZA / AFP

“La perversidad del caso es que los pueblos indígenas, que suelen tener tradición oral, tendrán que probar hechos que pasaron hace 32 años”, explicó uliana de Paula Batista, abogada del ISA.

Además, los indígenas alegan que las reservas, vitales para contener el galopante avance de la deforestación en Brasil, quedarían todavía más expuestas a invasores de tierras y mineros ilegales.

¿En qué fase está el proyecto de ley de Bolsonaro?

Bolsonaro y sus aliados del agronegocio impulsan en paraleo un proyecto de ley que pretende instaurar también el “marco temporal” y que abre espacio a la explotación económica de las reservas.

En 2018, el proyecto fue archivado, pero el tema volvió a la agenda pública durante la campaña electoral de Bolsonaro, que prometía acabar con las reservas indígenas en Brasil.

Foto: Carl DE SOUZA / AFP

El texto tiene que ser debatido en la Cámara de los Diputados, para lo cual todavía no hay fecha. Y en caso de que sea aprobado, será analizado por el Senado.

Una decisión contra el “marco temporal” en el STF “no invalidaría automáticamente la decisión del Congreso, pero sería temerario que el Congreso promulgara una ley con contenido ya declarado inconstitucional por la máxima corte. Posiblemente sería declarada inconstitucional”, explicó la abogada del ISA.