Qué dijeron la CIDH y la OEA sobre el golpe de Estado en Bolivia

La Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) llamó a cesar la violencia en Bolivia y respetar la Constitución para solucionar la crisis social y política que se desató por el resultado de las elecciones y que terminó en la dimisión forzada del presidente. El organismo pidió que la situación se resuelva «con apego» a la Constitución y por los canales democráticos. Desde la Organización de Estados Americanos (OEA), en cambio, llamaron a «pacificar el país» y nombrar «urgente» nuevas autoridades.

La comisión, órgano principal y autónomo de la OEA, expresó que «extiende un llamado a los actores políticos y sociales a cesar todo acto de violencia por parte de organizaciones o movimientos ciudadanos» en Bolivia.

Además, mostró su profunda preocupación por la «grave escalada de violencia» en el marco de la crisis, en cuyo contexto Morales renunció el domingo por la presión de las fuerzas armadas que le solicitaron la dimisión.

«La Comisión condena todo acto de violencia y hace un llamado al Estado a garantizar el respeto a los derechos humanos de todas las personas sin distinción alguna de su ideología, pertenencia política o cargo», agregó, e hizo especial énfasis en «que se respete el derecho a la vida, integridad y libertad personal, así como la libertad de expresión».

La CIDH señaló que la situación en Bolivia se vio agravada por nuevos actos de violencia partidaria en la que se habrían registrado hostigamientos, saqueos, incendios de buses y edificios municipales. «Asimismo, en las últimas horas se han registrado ataques y saqueos a residencias de personas privadas y de autoridades, incluyendo la del Presidente Morales», indicó. 

Pacificación y nuevas autoridades

La Secretaría General de la OEA, encabezada por Luis Almagro, rechazó «cualquier salida inconstitucional» a la crisis en Bolivia tras la renuncia forzada del presidente Evo Morales. «La Secretaría General llama a la pacificación y al respeto al Estado de Derecho» en Bolivia, dijo el órgano central de la Organización de los Estados Americanos (OEA), en un comunicado.

La oficina de Almagro pidió al Poder Legislativo boliviano reunirse «en forma urgente» para «asegurar el funcionamiento institucional y nombrar nuevas autoridades electorales que garanticen un nuevo proceso electoral».

Además, llamó al Poder Judicial a seguir investigando posibles delitos vinculados a los cuestionados comicios del 20 de octubre «hasta las últimas consecuencias».

Horas antes de su dimisión, Morales había llamado a nuevos comicios, después de que la auditoría de la OEA remarcara «serias irregularidades» en las elecciones.

El golpe de estado en Bolivia fue denunciado por los gobiernos de México, Cuba, Venezuela y Uruguay.