Al borde del default y sin miras de un rescate

Puerto Rico 

La crisis en la que está sumida la isla sólo puede ser entendida a partir de la implantación de las políticas financieras de EEUU y su lógica colonial. Sin embargo, ahora que Puerto Rico está al borde del default por no poder pagar la deuda externa, ellos desconocen su responsabilidad e incluso se niegan a rescatarlo. Paradójicamente se amparan en su condición de estado libre asociado. 

El gobernador de Puerto Rico, Alejandro García Padilla- Foto: Alex Rafael Román-LA FORTALEZA

Jesús Dávila- Alainet (Ecuador) 

La insolvencia admitida por Puerto Rico y la respuesta de Estados Unidos de que resolverla “será responsabilidad” de la propia colonia ilustra la urgencia para la Organización de Naciones Unidas de resolver la situación de las islas usadas como enclaves estratégicos coloniales en todos los océanos del mundo.

Mirada desde el punto de vista regional caribeño, Puerto Rico se convirtió esta semana en la sexta nación isleña que intenta restructurar su deuda, al sumarse a Granada, San Vicente y las Granadinas, Antigua y Barbuda, Dominica y Sta. Lucía.

Esas pequeñas naciones vecinas todas tienen acceso a los mecanismos internacionales para impulsar su reclamo mientras Puerto Rico carece de ellos. Por el contrario, los peritos y formadores de opinión política de EEUU analizan montañas de datos fiscales, pero no se hacen cargo de que pueda haber fracasado la propia política estadounidense en su colonia.

Una y otra vez, los informes técnicos y posiciones sobre cómo enfrentar el problema hacen referencia a Puerto Rico como “parte integral” de EEUU, lo comparan con “ciudad” y hasta con países independientes como Grecia. Tales análisis hacen caso omiso de las advertencias ante el propio congreso de Washington hechas por líderes de las tres tendencias políticas de Puerto Rico –el anexionista Pedro Pierluisi, el autonomista Aníbal Acevedo Vilá, y Rubén Berríos, independentista- sobre la participación y responsabilidad de EEUU en que se haya llegado a la crisis.

“Una y otra vez, los informes técnicos y posiciones sobre cómo enfrentar el problema hacen referencia a Puerto Rico como ‘parte integral’ de EEUU, lo comparan con ‘ciudad’ y hasta con países independientes como Grecia. Tales análisis hacen caso omiso de las advertencias ante el propio congreso de Washington “

De la misma forma, no aparece como factor de importancia el que mientras la crisis devora de manera acelerada las riquezas acumuladas en más de medio siglo, EEUU saca de 30.000 a 35.000 millones de dólares anuales en ganancias para sus corporaciones. Tampoco está en la mesa de análisis que la política de endeudamiento sin base de repago la impulsó –o más bien la implantó- Wall Street como la salida para el gobierno leal de la colonia, que de otra suerte habría colapsado mucho antes.

Mientras tanto, en Puerto Rico, si algo recordaría a Grecia sería el referente literario clásico de la Ilíada, donde el Zeus de Dodona, el que manda el rayo y amontona las nubes, lanzaba toda suerte de desgracias y prodigios sobre los teucros y los danaos, que se mataban unos a otros. Así mismo, los intentos de ejercer con algún rastro de dignidad el poder institucional se ha visto humillado en Puerto Rico por un Capitolio en el que no se pudo llevar bien una votación en la Cámara de Representantes por deterioro de las computadoras, partes de una viga que cayeron justo durante una sesión del Senado y hasta la escena de un ascensor del que hubo que extraer aguas pestilentes de su foso en medio de la sesión legislativa.

La sequía que azota varias zonas en la región caribeña y que en Puerto Rico, debido a que la infraestructura de acueductos está muy degradada ha implicado fuertes racionamientos en algunas zonas urbanas, también fue ocasión para más humillaciones del Gobierno. En la noche en que se aguardaba el alivio de una onda tropical, los técnicos se asombraron de ver en sus equipos cómo se dividía al llegar a Puerto Rico, cuando en realidad el fenómeno se había separado en partes antes de llegar a las Islas Vírgenes.

Al anunciar que buscará renegociar la deuda y que Washington autorice que Puerto Rico se acoja a la protección del tribunal de quiebras, el Gobernador Alejandro García Padilla dijo que además el Gobierno se sometería a una junta de control financiero con participación de personas de afuera, idea que ha estado impulsando el derechista “Tea Party” de EEUU. Así mismo, anunció más medidas fuertes de reorganización y no descartó la posibilidad de que pasen a manos privadas corporaciones públicas solventes.  

Los nuevos “sacrificios” anunciados por el Gobernador se sumarán a los nuevos impuestos que entran en vigor este verano, a las reducciones presupuestarias y a una economía que sigue en caída libre, con una pérdida sostenida en los empleos.

” Al anunciar que buscará renegociar la deuda y que Washington autorice que Puerto Rico se acoja a la protección del tribunal de quiebras, el Gobernador Alejandro García Padilla dijo que además el Gobierno se sometería a una junta de control financiero con participación de personas de afuera, idea que ha estado impulsando el derechista “Tea Party” de EEUU “

Hasta ahora, sin embargo, el Gobernador ha asegurado –de boca, no por escrito- que no va a aceptar algunas de las recomendaciones que más empobrecerían al país.

La situación de la negativa de EEUU de asumir su responsabilidad como potencia colonial en el caso de Puerto Rico fue discutida este mismo mes en el Comité de Descolonización de la ONU en un debate en que participaron Irán, Ecuador, Venezuela, Cuba, Nicaragua, Siria y Bolivia. Al final se aprobó una resolución que contó con la coautoría hasta de Rusia.

El problema de la irresponsabilidad imperial para enmendar políticas consideradas ilegales desde mediados del siglo XX, fue analizado también en casos como la negativa inglesa para atender los reclamos de Turcos y Caicos y la de la militarización nuclear de las Malvinas, a pesar de que su dominio desafía los reclamos de la comunidad internacional. El asunto tuvo también cierto destaque en casos como el de Nueva Caledonia, sobre el que el delegado de Sierra Leona advirtió que se están introduciendo armas, lo que amenaza el plebiscito que se ha convocado para 2018.

Fue hablando sobre Nueva Caledonia, que el diplomático africano pidió que el proceso para la descolonización no implicara el triunfo de unos sobre la derrota de otros y que se buscara una “nación arcoíris” en las que todos pudieran sentir que tienen espacio. Pidió que fuese un proceso para la coexistencia pacífica basada en el amor por el país.

Los casos revisados incluyeron también la Polinesia Francesa, Samoa Americana, Anguila, Bermuda, Monserrat, las Islas Vírgenes (las británicas y las de EEUU), las Islas Caimán, Guam, Santa Elena, Tokelau y la diminuta Pitcairn, así como Gibraltar y el Sahara Occidental. 

La más poblada de todas es Puerto Rico, sobre la que el acertijo es si sucumbirá humillada o si, como en el llamado del poeta Luis Lloréns Torres, se lanzara a “retar y vencer a Orión y traerte el cinturón, ensangrentado de estrellas”.

 

Leer el artículo de Alainet aquí