Protestas en Ecuador: producto de la represión murió un manifestante y ya son dos las víctimas fatales

Ya son dos los manifestantes muertos en Ecuador en el marco de las protestas contra el gobierno de Guillermo Lasso. El último de los fallecidos murió anoche producto de la represión de la Policía en el noveno día de paro nacional, que incluye vuelos cancelados, cortes de ruta y petroleras paralizadas. 

La víctima era un indígena amazónico que falleció en una “confrontación” con la fuerza pública, según informó una dirigente de un grupo de organizaciones de derechos humanos. “Se presentó una confrontación y a esta persona le dispararon en el rostro, al parecer una bomba de gas lacrimógeno”, dijo la abogada Lina María Espinosa, de la Alianza de Organizaciones por los Derechos Humanos.

El lunes, un joven falleció tras caer en una quebrada durante las protestas y la fiscalía decidió abrir una investigación por presunto homicidio.

El noveno día de manifestaciones y bloqueos trajo nuevos enfrentamientos entre indígenas, estudiantes y trabajadores con la Policía y la amenaza del ministro de Defensa, Luis Lara, acerca de que la democracia está en “serio riesgo” y el aviso de que las FFAA “no permitirán que se intente romper el orden constitucional o cualquier acción en contra de la democracia o las leyes”.

Lasso declaró el estado de excepción

El conflicto se agudizó horas después de que el presidente Guillermo Lasso declarara el estado de excepción en seis provincias –antes eran tres- con miras a sacar de las calles al movimiento aborigen, que desde hace diez días mantiene paralizadas varias zonas del país.

“Se trata de un intento deliberado para utilizar la violencia (…) para atentar en contra de la democracia y amenazar las instituciones. Las Fuerzas Armadas no permitirán que se intente romper el orden constitucional o cualquier acción en contra de la democracia o las leyes”, enfatizó Lara, escoltado por la plana mayor de las Fuerzas Armadas.

El nuevo decreto de Lasso, que también tendrá una duración de 30 días, afecta a las provincias de Chimborazo, Tungurahua, Cotopaxi, Pichincha -donde está Quito-, Pastaza e Imbabura, donde “se concentra la mayoría de actos violentos que atentan contra la integridad física de las personas”, según el comunicado de la Presidencia.

Miles de manifestantes indígenas de las provincias de Tungurahua, Chimborazo, Cotopaxi, entre otras, llegaron a Quito como parte de las acciones del paro nacional que demanda el cumplimiento de diez puntos de un manifiesto que impulsa la Confederación de Nacionalidades Indígenas del Ecuador (Conaie).

Ayer miles de indígenas bloquearon una importante vía de Quito y fueron dispersados por la policía con gases lacrimógenos.

Llamado al diálogo

En medio de la falta de diálogo, una Comisión conformada por representantes de organizaciones internacionales intenta articular un acercamiento entre el Estado y la Conaie a través de “conversaciones bilaterales”.

“Es nuestro deber llegar a consensos por el bien del país”, señaló Lasso al aceptar el llamado a conversar, que tiene el apoyo y soporte técnico de la Unión Europea y de la delegación de Naciones Unidas en Ecuador.

En 2019, varios grupos sociales liderados por la Conaie mantuvieron 12 días de protesta contra la decisión del Ejecutivo de eliminar los subsidios a los combustibles, medida que finalmente tuvo que ser derogada para terminar con las protestas.

Esas jornadas de protesta dejaron 10 personas fallecidas y millonarias pérdidas económicas, mientras que se registraron una serie de actos violentos, incluida la quema del edificio de la Contraloría de la Nación.