Protestas en Cuba: Díaz-Canel acusó a EEUU de promover estallidos y Biden le pidió que escuche a su pueblo

Las multitudinarias marchas que se replican en Cuba desde el fin de semana alimentaron un duro cruce entre Estados Unidos y la isla, a más de 60 años del bloqueo. El presidente de Cuba, Miguel Díaz-Canel, afirmó que Washington tiene “una política de asfixia económica para provocar estallidos sociales en el país” en respuesta a su par norteamericano Joe Biden, quien había pedido “al régimen” isleño” que “escuche a su pueblo”.

Díaz-Canel, quien se trasladó a San Antonio de los Baños, donde se iniciaron las protestas, desmintió que haya llamado a la violencia cuando instó a la población a concentrarse en las calles para rechazar esas manifestaciones.

“Convocamos a todos los revolucionarios a salir a las calles a defender la revolución en todos los lugares”, dijo en una conferencia tras regresar de un recorrido por San Antonio de los Baños, distante a 36 kilómetros de La Habana.

“No llamamos al pueblo a enfrentar al pueblo sino que llamamos al pueblo a defender su revolución”, argumentó Díaz-Canel, y sostuvo que la población se defendió ante los actos de violencia y vandalismo protagonizados por quienes iniciaron las manifestaciones.

En las históricas protestas a las que hace referencia, miles de cubanos, salieron espontáneamente a la calle en decenas de ciudades al grito de “Tenemos hambre”, “Libertad” y “Abajo la dictadura” para cuestionar la crisis económica agravada por la escasez de alimentos  en medio de la pandemia. 

Estados Unidos mantiene un férreo embargo sobre la isla desde 1962, el cual, según las autoridades cubanas, es la causa principal de los grandes problemas económicos de la isla.

“Con doble rasero, Estados Unidos se presenta como salvador de Cuba en una situación social como ésta, cuando nos tienen bloqueados; levántennos el bloqueo y vamos a ver cómo tocamos, cómo este pueblo avanza”, desafió el mandatario en la cadena nacional.

En ese sentido, señaló que su país vive una coyuntura difícil, agravada por las medidas adoptadas por Estados Unidos para asfixiar la economía y provocar un estallido que justifique una intervención humanitaria.

Qué había dicho Estados Unidos 

El secretario de Estado, Antony Blinken, sostuvo que Díaz-Canel se equivoca al culpar a Estados Unidos y dijo que “sería un grave error que el régimen cubano interprete lo que está pasando en decenas de ciudades y pueblos en toda la isla como el resultado o el producto de algo que haya hecho Estados Unidos”.

Sin embargo, el presidente de la Comisión de Relaciones Exteriores de la Cámara de Representantes, Gregory Meeks -demócrata, igual que Biden- reclamó al jefe de la Casa Blanca que “ayude a aliviar el sufrimiento de Cuba rescindiendo las sanciones de la era (del expresidente Donald) Trump y ofreciendo ayuda humanitaria y de vacunas adicional al pueblo cubano”.

En un breve hilo en Twitter, Meeks reconoció no obstante que “los cubanos están enojados y tienen todo el derecho a expresar sus frustraciones y participar en protestas pacíficas, libertades humanas básicas que deben ser respetadas, no castigadas”.

En esa línea, Blinken había advertido que “simplemente no están escuchando las voces y la voluntad del pueblo cubano, gente profundamente, profundamente cansada de la represión que ha durado demasiado”.

El jefe de la diplomacia agregó que los cubanos estaban respondiendo con la protesta a la “mala gestión” de la economía y la respuesta a la pandemia de coronavirus.

Argentina reclamó el fin del bloqueo

Por su parte, el presidente de Argentina, Alberto Fernández, reclamó este lunes que se ponga fin al bloqueo a Cuba, al que calificó de “inhumano”, y rechazó una eventual intervención extranjera en la resolución de los conflictos políticos en la isla caribeña.

“No hay nada más inhumano en una pandemia que bloquear económicamente a un país”, declaró el mandatario argentino en una entrevista con Radio 10 y agregó que “mantenerlo bloqueado en medio de una pandemia es lo menos humanitario que existe”.

Fernández afirmó que “cuando bloquean un país, lo que hacen es bloquear una sociedad y el que padece no es un gobierno, es una sociedad”.