Preocupación de la ONU por los crímenes contra líderes sociales

Los 15 representantes del Consejo de Seguridad de la ONU que viajaron hasta Colombia para verificar la marcha del acuerdo de paz concluyeron su visita con un duro mensaje. Remarcaron su preocupación frente al aumento de los asesinatos de líderes sociales y exguerrilleros y el efecto que esto tiene en la implementación del acuerdo de paz firmado en 2016 entre el gobierno y las FARC. Según la Defensoría del Pueblo colombiana, entre el 1° de enero de 2016 y el 28 de febrero de 2019 fueron asesinados 462 líderes sociales. 

«Compartimos la preocupación por los asesinatos. Eso es algo que nos llevamos como un elemento a considerar», destacó el actual presidente del Consejo de Seguridad, el embajador peruano ante la ONU Gustavo Meza-Cuadra, en Popayán, capital del Cauca.

Minutos después, el embajador británico ante la ONU, Jonathan Guy, ratificó que el máximo órgano decisor de las Naciones Unidas mantiene intacta su posición frente al acuerdo de paz. “Este proceso de paz cuenta con todo el apoyo del Consejo de Seguridad”, sostuvo, según el diario local El Espectador. 

El acuerdo que logró desarmar y disolver a la principal guerrilla del país, las FARC, fue negociado y firmado por el gobierno de Juan Manuel Santos. Pese al masivo apoyo internacional que recibió, el proceso de paz se convirtió en un tema polarizante en las últimas elecciones y el actual presidente, Iván Duque, asumió en agosto del año pasado con un discurso muy crítico del acuerdo y de su implementación. 

En ese contexto de tensión, que luego sumó la confrontación judicial con algunos líderes de las exFARC que terminaron abandonando la vía electoral y volvieron a la clandestinidad, la sociedad civil denuncia que la violencia política contra los líderes sociales y exguerrilleros comprometidos con la paz no para de escalar. 

El defensor del Pueblo, Carlos Negret, denunció que casi mil líderes sociales de todo el país están amenazados de muerte. El panorama se completa con 136 exguerrilleros asesinados y 11 desaparecidos en los últimos tres años. También 35 familiares de exmiembros de las FARC fueron asesinados desde 2016.

Organizaciones de derechos humanos, activistas a favor de la paz y referentes de la sociedad civil encabezaron manifestaciones masivas en los últimos meses para exigir que el gobierno de Duque proteja a todos los involucrados en el proceso de paz y el próximo viernes se espera una nueva marcha multitudinaria en todo el país. 

La delegación con los embajadores de los 15 países miembros del Consejo de Seguridad de la ONU visitó Colombia por tres días para analizar estas denuncias y, pese a los reclamos que recogió de movimientos sociales, organizaciones de derechos humanos y exguerrilleros, expresó su confianza en el gobierno de Duque.

«El gobierno colombiano tiene la mejor intención de trabajar para eliminar estos hechos», aseguró el embajador peruano y presidente del Consejo en la conferencia de prensa.

La delegación no hizo recomendaciones; sin embargo, Meza-Cuadra asumió una posición clara antes de abandonar el país latinoamericano: «Se necesita una mayor presencia del Estado».