“Por el respeto al productor rural”, Bolsonaro designó a un procurador alineado a su política ambiental

En medio de la polémica por la quema descontrolada del Amazonas, el presidente ultraderechista Jair Bolsonaro nombró como procurador general de la república a Augusto Aras, alguien que no integraba la lista de candidatos. Después de confirmar la elección, Bolsonaro afirmó que uno de los temas que discutió con Aras antes de elegirlo fue “el respeto al productor rural y el matrimonio entre la preservación del medio ambiente y la producción”.

Además de las críticas de las ongs que cuestionaron duramente otra decisión de Bolsonaro en contra del medioambiente, la Asociación Nacional de Fiscales de la República (ANPR) denunció que Aras fue elegido solamente “por la posición de afinidad de pensamiento” pero “no tiene liderazgo para dirigir una institución con el peso y la importancia del MPF».

La asociación dice que recibió la nominación «con absoluta molestia» y que la acción interrumpe «una costumbre constitucional de casi dos décadas, respetando la triple lista». Al escoger a Aras, Bolsonaro ignoró la lista de tres candidatos elegidos por los miembros de la Asociación Nacional de Procuradores de la República (ANPR).

Aunque no se trata de una práctica obligatoria, es una tradición respetada desde el primer gobierno de Luiz Inácio Lula da Silva (2003-2010) que el jefe de estado escoja a uno de los miembros de esa terna. Incluso el conservador Michel Temer tuvo en cuenta la lista al escoger a la actual fiscal general, Raquel Dodge, segunda mejor votada por sus colegas en 2017.

Para ser confirmado en el cargo, Aras debe ser interrogado y obtener el visto bueno de una Comisión del Senado, así como de la mayoría absoluta de su plenario (41 de 81 senadores).

El anuncio coincide con un momento de fuertes críticas -dentro y fuera de Brasil- contra Bolsonaro por el aumento de incendios en la Amazonía, un fenómeno provocado principalmente por la deforestación que acarrea al avance de actividades agropecuarias y mineras. «Ya me están castigando en los medios, es una buena señal de que la nominación es buena», ironizó Bolsonaro al anunciar su decisión.

Originario de Salvador (Bahía, noreste), Aras es miembro del ministerio público desde 1987. En una entrevista publicada por el periódico Folha de S. Paulo en agosto pasado, afirmó que si fuera escogido para el cargo montaría un equipo de perfil conservador.

El jefe del Ministerio Público Federal, que tiene un mandato de dos años y puede repetir cargo, debe actuar con independencia respecto a los poderes Legislativo y Ejecutivo, ya que entre sus atribuciones está la de denunciar criminalmente a sus miembros, incluido al presidente, como ocurrió con el entonces presidente Temer en 2017, aunque las dos denuncias en su contra por corrupción fueron bloqueadas por los diputados.