Polémica en Uruguay por una tradición que incluye un arma de fuego como premio

El titular de la Cámara de Diputados de Uruguay, Alfredo Fratti, dijo que deberá recorrer negocios y “ver precios” para cumplir con una antigua resolución que obliga a quien ocupa su cargo a premiar con un arma de fuego a quienes logren los mejores puntajes entre los cadetes militares y policiales egresados, tras fracasar una moción para abandonar esa costumbre.

“Estamos en 2021, es anacrónico regalar un arma; no tiene sentido que el Parlamento, una institución democrática y, por lo tanto, no armada, tenga que andar eligiendo armas para regalar; esta es una cuestión de honor, y el honor no pasa por un revólver”, remarcó Fratti.

El opositor Frente Amplio presentó una moción para considerar el planteo de Fratti, que terminó siendo rechazado por los partidos de la alianza de gobierno, que respaldó la continuidad del sistema tradicional de premiación.

Fratti ya había abierto el debate la semana pasada, cuando en la Comisión de Asuntos Internos expresó su sorpresa por haberse enterado que, como jefe de Diputados, debía encargarse de comprar las armas para regalar, por una resolución vigente desde 1998.

El legislador primero propuso otorgarles a los cadetes un ejemplar encuadernado de la Constitución y después un espadín. “A mí, cuando me recibí de veterinario, no me regalaron una jeringa”, declaró indignado a la prensa.

Para peor, mantuvo una charla con el jefe de la Casa Militar que, según relató, no solo le indicó el tipo de armas y su costo, sino también a qué empresa debía comprárselas, una recomendación que el diputado frenteamplista juzgó “absolutamente improcedente”.

“Mañana este presidente saldrá a recorrer todas las casas que venden armas, para ver el mejor precio”, prometió con cierta ironía.

Posturas a favor y en contra de regalar un arma de fuego

La postura de Fratti fue respaldada por César Vega, el único diputado del Partido Ecologista Radical Intransigente (PERI), que se preguntó “dónde carajo se ha visto que el Parlamento regale armas”. “Qué desastre que el Parlamento no esté viendo lo que está sucediendo en nuestras calles”, lamentó Vega, que cuestionó “el ejemplo que se está dando”

Desde el Partido Nacional, Juan Martín Rodríguez defendió la resolución, votada en 1998 “por todos los partidos, incluido el Frente Amplio” y reseñó que la cuestión atendió a la rareza de que Diputados era “de los pocos organismos” que no otorgaba un premio anual.

Un arma, dijo, es un “instrumento” que se les da a los cadetes para “defender la Constitución”, dijo Rodríguez, que criticó el “espíritu refundacional” del planteo de Fratti.

Y desde el Partido Colorado, Ope Pasquet juzgó “acertado” el premio, y advirtió que retirarlo sería “una señal incomprensible, en momentos en que le pedimos a la Policía que nos defienda de una delincuencia cada vez más violenta”.