Poética y reconocimiento indígena

Ecuador  

La obra del poema convertido en cantata, “Boletín y elegía de las mitas”, rescata el texto del autor César Dávila Andrade a través de las artes escénicas y hace un llamado de introspección a todos los latinos acerca de quiénes somos y hacia dónde vamos. Con música, danza y teatro; el espectáculo reafirma la identidad indígena de los países andinos de América Latina.

Foto: El Comercio

Mauricio Izquierdo- Telesur (Venezuela) 

En el pasado mes de agosto tuve la oportunidad inesperada –como me sucede siempre en cuanto a encuentros con el arte-, de ver una puesta en escena, una cantata, género escénico desconocido para mí hasta el momento. Resultó ser una experiencia inolvidable desde muchos puntos de vista.

Como el concepto del género resume, se trataba de una puesta en escena de música, danza, teatro y orquesta, representando uno de los poemas más impresionantes y valiosos que he conocido, Boletín y elegía de las mitas, escrito por el autor ecuatoriano César Dávila Andrade en 1959. El texto, en esta oportunidad, adaptado a una partitura, un coro y un cuerpo de baile que supo representar a través de la expresión corporal un viaje de emociones que el autor quiso plasmar en sus letras hace más de cincuenta años.

Boletín y elegía de las mitas, es considerado no sólo por poetas una de las poesías más contestatarias y rebeldes de América, por su profundo mensaje anticolonial y su muy crudo registro de lo que implicó el proceso de colonización que vivimos en nuestros pueblos. Pero lo interesante es que la historia no se cuenta de una forma anecdótica ni colorida, retrata los hechos como realmente ocurrieron, con mucha resistencia y sangre derramada que culminan en una profunda desolación y desgarramiento por lo perdido.

” Boletín y elegía de las mitas, es considerado no sólo por poetas una de las poesías más contestatarias y rebeldes de América, por su profundo mensaje anticolonial y su muy crudo registro de lo que implicó el proceso de colonización que vivimos en nuestros pueblos “

Es desde este lugar donde Dávila Andrade presenta este homenaje a nuestros ancestros indígenas, les da una voz y les dignifica como figuras históricas. En este caso particular, los personajes cobran vida e impacto hacia el público con música y coros, que le dan una especie de empuje emocional a las palabras del autor, engrandeciendo su significado a niveles inimaginables.

Creo que más allá de la impresión que me causó el montaje, es más esa reafirmación de la identidad indígena que existe más que todo en los países andinos de nuestra américa y de cómo estas comunidades no se han dejado opacar por el crecimiento y el desarrollo socioeconómico y político de nuestros países. En lo personal creo que culturalmente nos deja muy mal parados a los países vecinos, que hemos optado por adoptar costumbres e identidades que no son nuestras o por el contrario, dados los diferentes niveles del proceso de mestizaje y aperturas económicas y comerciales, hay cosas que lamentablemente hemos perdido. Pero sorprendentemente existen textos como este que nos obligan a caer un poco en tierra y reconocernos como herederos de una fuerte cultura indígena que compone gran parte de lo que somos como individuos latinoamericanos.

Cabe destacar, que Boletín y elegía de las mitas, en esta versión cantata, compuesta magistralmente por el músico lojano Edgar Palacios cumple una doble función; rescatar el texto del autor y dignificar a la resistencia indígena a través de las artes escénicas y hacer un llamado de introspección a todos los latinos acerca de quiénes somos y de dónde venimos.

Porque difícilmente, y esto aplica a todo, sabremos hacia dónde vamos, si no conocemos de dónde venimos.

Vale mencionar que esta pieza celebró los 70 años de la Casa de La Cultura Ecuatoriana y se presentó ante miles de personas de forma completamente gratuita en uno de los escenarios más importantes del Ecuador, el Teatro Nacional, así que aplausos y felicitaciones a este tipo de iniciativas que no sólo entretienen sino que cuestionan y cultivan el pensamiento desde el arte.

 

Leer el artículo aquí