Plebiscito en Chile: las cuatro claves de la histórica campaña que ya arrancó

Treinta y dos años después del plebiscito que puso fin a la dictadura de Augusto Pinochet (1973-1990), los chilenos se preparan para volver a las urnas el próximo 25 de octubre para definir en un referéndum si cambian o no la Constitución heredada, con la pandemia como marco. Para muchos representa la campaña más importante en tres décadas de democracia, dado que por primera vez y tras el estallido social que puso el foco en la desigualdad estructural del país, se abre la posibilidad de hacer cambios profundos en el sistema político y económico de Chile

Sin embargo, en esta disputa en las urnas no serán candidatos los que se sometan al voto de los ciudadanos. Las alternativas serán “apruebo” y “rechazo” y la pregunta no será “¿Quién quiere que gobierne” sino “¿Quiere usted una nueva Constitución?”, aunque los partidos políticos jugarán un rol preponderante. 

A las 00.00 horas del miércoles 26 de agosto se inició el período oficial y desde entonces se difunden los argumentos a favor o en contra del plebiscito en redes sociales radio y televisión, en tanto que las calles chilenas se llenaron de carteles y grafittis. Con 400.000 infectados y cerca de 11.000 muertos desde marzo, pero con la pandemia en retroceso, los partidos comenzaron a desplegar su poderosa maquinaria propagandística, sin descuidar las redes sociales.

¿Qué se vota? 

Concebida como una válvula de escape tras la crisis social que se generó a partir de las masivas protestas callejeras de octubre de 2019, en la consulta se preguntará a los votantes: “¿Quiere usted una nueva Constitución?”. A lo cual deberán responder “Apruebo” o “Rechazo”. 

Para los partidarios de la opción “apruebo”, agrupados en la oposición de izquierda, una nueva carta fundamental representa un nuevo punto fundacional sobre el cual establecer un nuevo orden social, más igualitario en Chile, uno de los países más desiguales de la región.

En cambio quienes optan por el “rechazo”, que se congregan en los grupos más conservadores, creen que es posible introducir cambios al modelo, sin destruir una Constitución que le dio una supuesta estabilidad a Chile.

(Martin BERNETTI / AFP)

En el plebiscito también se les pedirá a los votantes que determinen qué tipo de órgano redactará la nueva Constitución si ésta se aprueba: una Convención Mixta, conformada por constituyentes elegidos y legisladores, o una Convención Constitucional, una especie de asamblea constituyente compuesta únicamente por miembros elegidos.

La convención mixta constitucional, defendida por los partidos de la coalición de gobierno derechista, será integrada en partes iguales por miembros elegidos para este efecto y parlamentarios en ejercicio, mientras que en la “convención constitucional”, promovida por los partidos de la oposición, todos sus integrantes serán elegidos específicamente para esta ocasión.

Si el proyecto era aprobado en plebiscito, la elección de los miembros de una u otra instancia se iba a realizar en octubre de 2020, coincidiendo con las elecciones regionales y municipales, pero tras las postergaciones se espera que se haga más adelante, con una fecha aún no decidida. 

¿Qué postura apoya cada partido? 

El presidente chileno, el conservador Sebastián Piñera, pidió a sus ministros que no hagan campaña a favor de ninguna opción para evitar que se convierta en un referéndum sobre su gestión, pero lo cierto es que hay ministros que abiertamente ya tomaron su posición, muchos de ellos en contra. 

La oposición de centro-izquierda e izquierda es partidaria en bloque del cambio constitucional -aunque no hará campaña de manera conjunta como en 1988-, mientras que los cuatro partidos de derechas que integran la coalición gubernamental están divididos.

¿Se puede postergar nuevamente por el coronavirus? 

No está definido aún si votarán o la forma en que lo harán quienes estén contagiados de coronavirus. Como en el resto de las cosas, la pandemia se interpuso en los planes electorales chilenos. Programado inicialmente para el 26 de abril, el plebiscito ya fue pospuesto una vez por el avance del coronavirus.

Con una situación sanitaria estabilizada desde hace varias semanas, lo que permitió el desconfinamiento de varias zonas del país y la apertura gradual de la economía, el fantasma de una nueva postergación ronda en el ambiente en caso de que se produzca un rebrote.

(Martin BERNETTI / AFP)

El presidente y el Congreso tienen la facultad de suspender el plebiscito hasta un día antes de su realización en caso de que las condiciones sanitarias no sean las adecuadas. 

Desde los sectores más conservadores llevan semanas pidiendo un nuevo aplazamiento, pero tanto la ONU como las asociaciones médicas del país aseguran que es posible votar sin riesgos.

¿Qué dicen las encuestas?

La principal duda sobre el plebiscito no es el resultado, porque la mayoría de las encuestas dan por ganador el “Apruebo”, sino la baja participación: Chile tiene una de las abstenciones más bajas de la región, una situación que podría agravarse por la pandemia.

Un sondeo publicado el lunes por la encuestadora Cadem mostró que siete de cada 10 chilenos están “totalmente decididos” a participar del plebiscito, mientras que otra encuesta elaborada por Ipsos y Espacio Público mostró que pese a que la mitad de la población teme a contagiarse, un 87% asegura que votará.

Lo que restaba conocer era qué protocolo se seguiría con aquellas personas contagiadas, pero finalmente el Gobierno indicó que no va a presentar ningún proyecto de ley para que las personas infectadas puedan votar.

“La autoridad sanitaria ha dicho que ese día las personas que están en aislamiento no pueden salir de su lugar donde están cumpliendo el confinamiento, no van a poder desplazarse, lo que es razonable para que no sigan contagiando”, explicó el presidente del Servicio Electoral de Chile (Servel), Patricio Santamaría.