Piñera se opuso a la ley de indulto y se pronunció a favor del matrimonio igualitario

En el balance ante el Congreso de su último año de gestión, el presidente chileno Sebastián Piñera respaldó a Carabineros y las Fuerzas Armadas, pero anunció también la creación de una “fiscalía especializada en delitos contra los derechos humanos” en el país. Acorralado por las protestas en su contra, el anuncio más inesperado fue dirigido a la comunidad LGBT+: “pienso que ha llegado el tiempo del matrimonio igualitario en nuestro país”, expresó el mandatario, un multimillonario católico de 71 años.

Respecto al conflicto social que signó a su gobierno, Piñera pidió que a los funcionarios que abusaron de sus funciones se les inicien “los sumarios administrativos y la aplicación de sanciones correspondientes, y que se pongan todos los antecedentes a disposición del Ministerio Público”.

No obstante, después aclaró que “en Chile no hay presos políticos, porque en Chile no hay ninguna persona que esté privada de libertad por sus ideas”, sino que “hay personas privadas de libertad por decisión de tribunales independientes”.

En esa misma línea, rechazó el proyecto de ley que busca indultar a las cientas de personas que están en prisión preventiva por el estallido social de octubre de 2019. “Nos oponemos”, remarcó. 

Durante el discurso, el mandatario pidió perdón a quienes no recibieron ayuda durante la pandemia de coronavirus y abogó para que la nueva Constitución a redactarse en Chile no sea un “factor de división”.

Hasta marzo, el gobierno de Piñera afirmaba haber gastado el equivalente al 10% del PIB chileno (unos USD 283.000 millones en 2019, con una caída de 5,8% en 2020) en ayudas sociales, aunque algunos economistas calculaban que solamente un quinto de eso llegó directamente a los bolsillos de los chilenos.

Ante los reclamos por la tardanza y el bajo monto, parlamentarios de la oposición impulsaron tres retiros consecutivos anticipados de los fondos privados de pensiones (de un 10% cada vez), mientras que el gobierno propuso nuevas ayudas y un bono para quienes quedaron con sus fondos previsionales en cero (cerca de tres millones de personas).

El mandatario también se refirió a la Carta Magna que deberá redactar la Convención Constitucional que comenzará a funcionar a inicios de julio, compuesta por 155 convencionales electos en los comicios del 15 y 16 de mayo, en su mayoría independientes de izquierda.

Llevamos más de 40 años discutiendo y enfrentándonos en torno a la Constitución. La Constitución no debe ser nunca un factor de división. Muy por el contrario, en los países sabios, es siempre el gran marco de unidad, de estabilidad y de proyección de los países y pueblos hacia el futuro”, afirmó.

Su respaldo al matrimonio igualitario

Pero si hay un anuncio que eclipsó al resto fue su respaldo al matrimonio entre personas del mismo sexo, que en Chile solo pueden unirse desde 2015 bajo la figura legal de “unión civil”.

El gobernante aseguró que le otorgará “carácter de urgencia” a un proyecto de ley que lleva discutiéndose desde 2017 en el Parlamento y que, si se aprueba, convertiría a Chile en el octavo país latinoamericano en legalizar el matrimonio gay, tras Argentina, Brasil, Colombia, México, Uruguay, Ecuador y Costa Rica.

“Hoy, sin duda, el matrimonio igualitario está en la puerta del horno. Piñera llegó tarde, bien tarde, pero finalmente llegó”, resaltó el poderoso Movimiento de Integración y Liberación Homosexual (Movilh).

El respaldo cayó como un jarro de agua fría en los partidos de derecha que forman la coalición de Gobierno, especialmente en las filas de la ultraconservadora UDI y de RN.

“Cuando (Piñera) estuvo en campaña dijo fuerte y claro que iba a reforzar y mejorar la unión civil para las parejas del mismo sexo, pero jamás habló de matrimonio. Es una falta de respeto y una traición tremenda para el mundo cristiano”, lamentó en Twitter el diputado oficialista y evangélico Leonidas Romero.