Piñera, Duque y Macri lanzan el Prosur, la antítesis de la Unasur

En medio de masivas protestas en rechazo, los presidentes de siete países de Sudamérica ponen en marcha hoy el Prosur, un nuevo bloque de integración que busca reemplazar a la Unión de Naciones Sudamericanas por otro con un profundo perfil neoliberal. El presidente chileno Sebastián Piñera, impulsor del Prosur, afirmó que será un “foro sin ideología ni burocracia”. Chile no permitirá la participación de Venezuela en el nuevo organismo.

Impulsado por los presidentes de Chile, Sebastián Piñera, y de Colombia, Iván Duque, este nuevo bloque surge en medio del auge de los gobiernos conservadores de la región y la inactividad en la que entró la Unión de Naciones Sudamericanas (Unasur), que nació hace más de 10 años, en plena época de oro de los gobiernos progresistas en la región.

Con la exclusión explícita de Venezuela, a la cumbre regional fueron invitados los presidentes de Argentina, Brasil, Bolivia, Colombia, Chile, Ecuador, Uruguay, Paraguay, Perú, Guyana y Surinam. Sin embargo, ya adelantaron que se ausentarán Bolivia, Uruguay y Guyana. En tanto que El presidente de Uruguay, Tabaré Vázquez, no viajará a Santiago, y en su reemplazo envió al vicecanciller Ariel Bergamino. El gobierno adelantó que no suscribirá la declaración final de mandatarios que se consensue en el encuentro.

La cumbre catalizó el descontento de varios sectores de la sociedad chilena. A raíz de esto es que la Coordinadora 8 de Marzo decidió convocar a una concentración en rechazo a Jair Bolsonaro, la cumbre Prosur, y la injerencia imperialista en América Latina. Además, otro grupo de organizaciones sociales y políticas convocaron al espectáculo artístico “Por el derecho de vivir en paz” para  cuestionar al Prosur.

“Sudamérica nunca ha aceptado una intervención militar externa. Estamos ante la amenaza concreta de un subyugamiento por la fuerza de nuestro continente, donde Trump busca imponerse, pero no lo van a lograr. Este concierto es por la autodeterminación de nuestro continente, porque tenemos el derecho de vivir en paz”, afirmaron los convocantes.

Para el presidente chileno, por su parte, lo que se busca es que “América del Sur tenga un foro, una instancia donde poder juntarnos, dialogar, colaborar, compartir ideas, buscar acuerdos que nos permitan acelerar avances en tantos frentes y que nos permita que la voz de América del Sur sea escuchada con más fuerza”.

“Es una herramienta de cooperación, de diálogo sin ideologización alguna, pensando en la defensa de la democracia, en la integración económica y en agendas compartidas con una estructura liviana sin burocracia”, aseguró Duque tras reunirse con Piñera en el palacio de gobierno en una visita de Estado previo a la cumbre. El presidente argentino Mauricio Macri también hizo lo propio.

Pese a los esfuerzos iniciales por plantearlo como un foro “sin ideologías”, lo cierto es que al Prosur adhieren inicialmente la mayoría de los gobiernos conservadores de la región, unidos hoy también en sus críticas al gobierno venezolano de Nicolás Maduro, al que califican de ilegítimo.