Perú aprobó una ley que podría terminar con la educación sexual en las escuelas

El Congreso peruano aprobó una ley impulsada por sectores conservadores y vinculados a la iglesia que permite “vetar” contenidos relacionados a la Educación Sexual Integral (ESI) de la currícula escolar. La ley fue propuesta por un activista evangélico que afirma que la ESI “homosexualiza” a los niños y fue aprobada con 88 votos a favor. Ahora está en manos del presidente Pedro Castillo -y su poder de veto- validar o no el texto de esta norma.

“Señor presidente, es necesario prevenir la violencia sexual en las escuelas. Señor presidente, es urgente prevenir el embarazo adolescente. Observe el Proyecto de Ley 904”, instaron al mandatario desde la organización de mujeres Manuela Ramos. El plazo para vetar el proyecto vence el 15 de junio.

La aprobación de está polémica ley movilizó rápidamente a organizaciones de la sociedad civil y organismos de derechos humanos. “Hacemos un llamado a que el presidente Pedro Castillo observe el proyecto de ley 904, que pone en peligro la educación de niños, niñas y adolescentes y atenta contra el derecho a la educación sexual integral”, pidieron desde Amnistía Internacional. También se pronunció en contra del proyecto la Defensoría del Pueblo de Perú.

Qué dice la ley

El dictamen aprobado el 5 de mayo plantea la intervención obligatoria de las madres y los padres de los estudiantes en la realización de materiales educativos, incluidos los de educación sexual. Además de poner en riesgo el futuro de la ESI y de la educación con enfoque de género, quita autonomía al Ministerio de Educación en la elección y planificación de diferentes abordajes que pueden encontrar reparos en algunos sectores de la sociedad.

La ministra peruana de Mujer y Poblaciones Vulnerables, Diana Miloslavich, se pronunció en contra de la norma y le pidió al Parlamento reconsiderar su decisión ya que, dijo, llevará al país a “mantener o agravar la situación de discriminación y violencia” que viven niñas, niños y adolescentes en Perú. “Esto constituye un retroceso en la garantía de los derechos adquiridos a una educación integral”, advirtieron desde el ministerio.

El artífice de la ley fue el presidente de la Comisión de Educación, Esdras Medina, un activista evangélico que afirma que la ESI “homosexualiza” a los niños y estimula la actividad sexual a edades tempranas. Medina, de la iglesia neopentecostal Asambleas de Dios, cree que políticas como la ESI tienen consecuencias. En 2017 aseguró que los estragos causados en Perú por un fenómeno meteorológico fueron obra divina por la adopción del Enfoque de Género en la educación: “No lo dudo, lo mismo pasó en Chile y fueron castigados con un terremoto”, dijo.

Críticas en contra del proyecto

En el mismo sentido se expresó la Defensoría del Pueblo, que aseguró que el dictamen “vulnera el principio del interés superior de la niñez” y constituye un “peligrosísimo precedente para todas las políticas públicas”. Desde el organismo remarcaron que institucionalizar a través de una ley “un derecho a veto por parte de personas con creencias o prejuicios” genera “inestabilidad y falta de seguridad jurídica para la protección de los derechos humanos de las personas”.

“La aprobación de este proyecto da la espalda a la dura realidad que enfrenta nuestro país. Se les impediría (a los niños y niñas) el acceso a una educación libre de estereotipos y prejuicios de género, así como también al ejercicio del derecho a la salud sexual y reproductiva, en un contexto nacional donde las cifras de embarazo, al igual que las de violencia sexual, son históricamente altas”, sentenció la Defensoría.

Por último, desde el organismo recordaron que la educación sexual integral contribuye a reducir problemas relacionados con la salud sexual y reproductiva, como la tasa de embarazos en la adolescencia, y promueve la igualdad de género, que permite reducir o prevenir la violencia de género.

Según una encuesta del Instituto de Estudios Peruanos (IEP) divulgada este miércoles, el 82% de los peruanos está a favor de que se dicte una educación sexual integral en las escuelas del país, mientras que otro 12% considera que el tema no debería enseñarse en los colegios porque solo le corresponde a las madres y padres de familia.