Gobernar al ritmo de los despidos

Argentina

En sólo un mes de la gestión de Mauricio Macri, 10 mil trabajadores estatales perdieron sus trabajos y otros 60 mil contratos se encuentran en revisión por decreto del mandatario. Su necesidad de “deskirchnerizar” a la población lo llevó a realizar persecuciones ideológicas en el Senado, el Centro Cultural Kirchner, AFSCA, AFTIC y otras dependencias nacionales y municipales.

Fernando Krakowiak- Página/12 (Argentina)

En los últimos días, más de 10 mil trabajadores fueron despedidos de organismos públicos nacionales y de distintos municipios. “El Estado no es una bolsa de trabajo, no tiene que pagarle a una cantidad enorme de militantes de algún partido político”, sostuvo la vicepresidenta Gabriela Michetti, quien dio de baja 2035 designaciones en el Senado. “Lo que uno puede intuir es que la gran mayoría no son personas que tengan una función asignada”, aseguró cuando le preguntaron a qué se dedicaban, dejando en claro que los echó basada en una intuición. Algo similar ocurrió en el Centro Cultural Néstor Kirchner. El titular del Sistema Federal de Medios Públicos, Hernán Lombardi, tomó la inédita decisión de no renovarles el contrato a 600 de sus 710 empleados, el 85 por ciento del personal, y luego dijo que les pidió a los gremios que le acerquen planillas con los datos de los ex empleados “para hacerles entrevistas, conocer cuáles eran sus funciones y analizar quiénes tendrán continuidad”. Ni siquiera están al tanto de qué tareas cumplían, pero sospechan que son kirchneristas y los dejan sin trabajo por eso.

Algo similar ocurrió el martes en la disuelta Autoridad Federal de Servicios de Comunicación Audiovisual (Afsca). Luego de varios días de “asueto”, sus trabajadores fueron convocados al edificio donde funcionaba el organismo y se los hizo hacer fila en la vereda, rodeados por un cordón policial, hasta saber si mantenían su puesto o eran despedidos. Dentro del personal no jerárquico, la mayoría de los que perdieron su empleo son aquellos que habían aceptado que se les descontara de su recibo de sueldo un aporte para el partido Nuevo Encuentro. El gobierno de Mauricio Macri evidentemente no les dio crédito a las denuncias que se hicieron en los últimos años diciendo que el ex titular de la Afsca, Martín Sabbatella, “obligaba” a los trabajadores del organismo a donar parte de su sueldo para financiar su estructura partidaria. Todo indica que creyeron en la palabra de Sabbatella respecto de que era una donación voluntaria y por eso echaron a los que donaban ese dinero sin que mediara ningún tipo de entrevista. Sólo por militar en un partido aliado del kirchnerismo.

” Lo hecho en varias dependencias fue sólo persecución ideológica. La decisión de salir a identificar kirchneristas por los pasillos de ministerios y secretarías fue celebrada en las redes sociales por simpatizantes del macrismo que incluso desearían la publicación de algún decreto que prohibiera mencionar las palabras ‘kirchnerismo’ y ‘kirchnerista’ “

El gobierno de Macri podría haberse tomado la tarea de renovar los contratos en los distintos organismos al menos por tres meses y durante ese período entrevistar a los trabajadores para ver qué tareas realizaba cada uno y cuál era su desempeño. De ese modo, tal vez podrían haber justificado la decisión de reducir personal con algún argumento vinculado con la eficiencia en la gestión pública, sobre la que tanto pontifican. Sin embargo, lo hecho en varias dependencias fue sólo persecución ideológica. La decisión de salir a identificar kirchneristas por los pasillos de ministerios y secretarías fue celebrada en las redes sociales por simpatizantes del macrismo que incluso desearían la publicación de algún decreto que prohibiera mencionar las palabras “kirchnerismo” y “kirchnerista”, como hizo la autodenominada Revolución Libertadora cuando buscó desperonizar a la sociedad en 1956. Lo que muchos no terminan de comprender es que ese tipo de persecuciones provoca el efecto contrario al que se busca. Además, el despido masivo de trabajadores en la administración pública por lo general suele ser interpretado por el sector privado como una luz verde para avanzar en la misma dirección. En ese caso, ya no sólo los kirchneristas deberían tener miedo de perder su trabajo.

Redacción- Telesur

A un mes de gestión de Mauricio Macri como presidente de Argentina, más de tres mil trabajadores estatales han perdido su empleo y otros 60 mil contratos se encuentran en revisión.

Macri ha promulgado numerosos decretos desde el inicio de su Gobierno y algunos de ellos han dejado sin sustento a trabajadores públicos que heredó de la presidenta Cristina Fernández.

Este martes unos 2 mil 35 trabajadores del Senado se quedaron sin empleo, debido al decreto anunciado por la vicepresidente Gabriela Michetti, titular de la casa legislativa. Esta medida se suma a la suspensión inmediata del canal Senado TV, que transmitía las sesiones de la cámara alta.

Asimismo, fueron despedidos unos 20 trabajadores de Vialidad Nacional, según denunciaron delegados gremiales de ese sector. También han sido registrados 150 despidos en la jefatura de Gabinete y Presidencia de la Nación, incluso de personas que tenían más de cinco años de antiguedad.

En tanto, el Ministerio de Cultura cerró de forma indefinida el Centro Cultural Kirchner, que tenía unos 710 empleados, de los cuales 600 no recibieron la renovación de su contrato.

El empleo de otras 80 personas está en riesgo, pues el presidente Macri ordenó la suspensión de toda la programación de la radio Nacional Rock a partir del primero de enero de 2016, desde cuando solo transmite música. Esta medida de cierre dejó sin trabajo a un grupo de jóvenes profesionales que trabajan en esa medio desde hace tres años y que ya había recibido la renovación de sus contratos.

” Estas medidas se suman a la remoción de los directivos de los organismos que regulas las comunicaciones, los medios audiovisuales y hacen cumplir la Ley de Medios, la Autoridad Federal de Servicios de Comunicación Audiovisual (Afsca) y la Autoridad Federal de Tecnologías de la Información y la Comunicación (Aftic) “

Estas medidas se suman a la remoción de los directivos de los organismos que regulas las comunicaciones, los medios audiovisuales y hacen cumplir la Ley de Medios, la Autoridad Federal de Servicios de Comunicación Audiovisual (Afsca) y la Autoridad Federal de Tecnologías de la Información y la Comunicación (Aftic).

En Afsca y Aftic han sido despedidos 63 directivos, que se suman a la destitución de Martin Sabbatella, quien ejercía como titular hasta 2017.

En la ciudad de La Plata unos 4 mil 500 los empleados esperan por la revisión de sus contratos, denunciaron despidos y represión policial. Mientras que en los municipios Quilmes hubo mil empleados públicos despedidos; Coronel Vidal 300 personas despedidas, en Lanú 290 y en Campana 229. 

De acuerdo al Gobierno de Macri hay unos 24 mil empleados estatales de más.

En el caso del Senado, según aludió Michetti, los contratos de esas dos mil personas aumentaban 146 por ciento la plantilla de los trabajadores de esta institución y significarán una disminución de 80 por ciento, lo que representa unos 570 millones de presos (casi 43 millones de dólares) en el presupuesto salarial de ese recinto.

El presidente Mauricio Macri ordenó mediante decreto la revisión de la legalidad de la contratación de los empleados públicos que se realizaron en los últimos tres años, durante el mandato de Fernández, lo que equivale a unos 64 mil empleados que podrían perder su empleo.

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