Estados Unidos responsabilizó a países de Centroamérica por la crisis migratoria

Centroamérica

En la cumbre con los presidentes de Nicaragua, El Salvador, Honduras y Guatemala, el vicepresidente estadounidense Mike Pence pidió el fin del “éxodo” centroamericano. Pence explicó que 150.000 personas de estos países ingresaron en los primeros seis meses del año, defendió la política migratoria de Donald Trump y advirtió que “lo que el presidente dice lo cumple”. Los mandatarios centroamericanos reclamaron una “reforma migratoria” para regularizar la situación de quienes ya viven en el país.

En el marco del endurecimiento de las políticas migratorias de Estados Unidos, el vicepresidente de Donald Trump, Mike Pence, exhortó a los jefes de Estado de países del Triángulo Norte a desarrollar políticas que frenen la migración irregular. “Les digo con gran respeto a los presidentes aquí reunidos que este éxodo tiene que terminar, es una amenaza a la seguridad de los Estados Unidos y, como nosotros respetamos su soberanía, sus fronteras, nosotros insistimos que ustedes respeten la nuestra”, manifestó Pence durante la cumbre que se desarrolla en la capital guatemalteca. De acuerdo a cifras oficiales. Al menos cerca de 500 de los niños separados de sus padres son guatemaltecos y otro medio centenar salvadoreños.

Pence se reunió con los presidentes Jimmy Morales de Guatemala, Juan Orlando Hernández de Honduras y Salvador Sánchez Cerén de El Salvador, en momentos críticos por la política de “tolerancia cero” que Washington aplica contra los inmigrantes ilegales. Desde que inició, hace un mes y medio,  2.000 niños fueron separados de sus padres, detenidos al cruzar la frontera.  “Lo que el presidente dice lo cumple”, amenazó Pence a los mandatarios al resaltar que el de Trump no es sólo “un eslógan”.

Los gobiernos del Triángulo Norte condenaron la separación de familias desde el primer momento, dado que quienes más sufren la nueva crisis en la frontera son guatemaltecos, hondureños y salvadoreños. Pence explicó que 150.000 personas de estos países ingresaron en los primeros seis meses del año. “Como discutimos, su gente merece saber que bajo el liderazgo de Donald Trump estamos haciendo que nuestras fronteras sean más fuertes que nunca. Como dijo el presidente Trump, si no tienes fronteras, entonces no tienes un país”, insistió al defender la polémica política migratoria estadounidense.

Los presidentes centroamericanos coincidieron en cuestionar estas políticas. Mientras el presidente hondureño Juan Orlando Hernández calificó la separación como “una práctica inhumana”, su par salvadoreño Salvador Sánchez Cerén  instó a acelerar los procedimientos entre las instituciones para reunificar a los menores de edad con sus familiares. En esa línea,  enfatizó que debe prevalecer el interés superior del niño y la niña, y el principio de unidad familiar, y reiteró la petición de informar sobre el destino de los menores a los equipos consulares desplegados.

Por su parte, Morales afirmó que buscará enfatizar “campañas de sensibilización” para alertar sobre los peligros que implica “viajar de forma ilegal”. “Seguiremos trabajando de una forma cooperativa con todos los países de la región”, afirmó a los medios una vez terminada la cumbre. Como los otros mandatarios, apuntó a la necesidad de hablar de “una reforma migratoria” para que muchos “hermanos” que están en Estados Unidos desde hace años puedan empezar a regularizar su situación.”Respetamos y sabemos que hay un cierto grado de dificultad (…) para poder llenar esos vacíos legales”, indicó Morales, y recordó que su país solicitó recientemente el Estatus de Protección Temporal (TPS) para sus migrantes, a lo que todavía no han recibido respuesta.