“La historia del Perú silenciado es también mi historia”, Pedro Castillo juró como presidente

El flamante presidente de Perú, Pedro Castillo, prometió en su discurso inaugural que ya no habrá “más trabajos precarios”, desarrollará un mejor sistema de salud que alcance a todo el territorio y construirá “un país más próspero, más justo” porque, argumentó: “La historia del Perú silenciado es también mi historia”.

El mandatario se comprometió a llevar adelante un “cambio responsable”, con respeto a la propiedad privada y a los avances logrados en los últimos años.

En este sentido, afirmó que es ”totalmente falso” que su Gobierno vaya a incurrir en expropiaciones o estatizaciones, como afirman sus adversarios, pero advirtió que habrá un sistema en el que “las grandes empresas no estafen al fisco” y en que el Estado asuma un rol fiscalizador en “la defensa del ambiente y los derechos de los consumidores”.

Pedro Castillo juró este miércoles como presidente de Perú, en el bicentenario de la Independencia peruana y en presencia del rey de España, un enviado de la Casa Blanca y varios mandatarios latinoamericanos. Tres días de ceremonias marcarán la asunción del maestro de escuela rural de Cajamarca, quien tiene el desafío de superar la pandemia del covid, reactivar la economía y acabar con las convulsiones políticas que llevaron al país a tener tres presidentes en noviembre de 2020.

La nueva jefa del Congreso, la opositora María del Carmen Alva, tomará el juramento al nuevo mandatario en una breve ceremonia programada para el mediodía (hora local)

Cómo es la ceremonia

Según dispone el protocolo, Castillo deberá esperar en el Palacio de Torre Tagle, la sede de la cancillería, a una delegación parlamentaria que lo conducirá hasta el Congreso, un recorrido de cuatro cuadras que puede hacerse a pie o en vehículo.

Tras ser juramentado, el nuevo mandatario pronunciará un discurso en el que se espera que detalle sus prioridades.

Confirmaron su presencia

A la juramentación de Castillo asistirán el rey Felipe VI de España, cinco presidentes (Argentina, Bolivia, Colombia, Chile y Ecuador) y dos vicepresidentes (Brasil y Uruguay), así como el enviado del presidente estadounidense Joe Biden, el secretario de Educación, Miguel Cardona.

También asistirá el exmandatario boliviano Evo Morales -a quien algunos comparan con Castillo por el origen rural de ambos-, quien visitó una playa limeña el martes.

Castillo conversó separadamente el martes con Cardona, el monarca español, Morales y el mandatario ecuatoriano Guillermo Lasso.

También fueron programadas algunas conversaciones bilaterales entre los dignatarios visitantes, según fuentes diplomáticas.

Dudas y desafíos

Castillo, quien siempre luce un sombrero blanco de copa alta típico de los campesinos de Cajamarca, es católico y está en contra del aborto y las uniones entre personas del mismo sexo. Ganó notoriedad en 2017 al encabezar una huelga del magisterio.

En el balotaje del 6 de junio cosechó el mayor apoyo en las provincias y se impuso con el 50,12% de los votos sobre la derechista Keiko Fujimori.

Castillo es “el primer presidente pobre del Perú”, opinó el analista Hugo Otero, destacando que su mayor reto será “no defraudar a la gente que necesita respuestas rápidas” ante la crisis económica y la pandemia.

Perú fue duramente golpeado por la pandemia: acumula más de dos millones de contagios y casi 200.000 muertos, siendo el país con mayor tasa de mortalidad del mundo por el coronavirus, con 594 decesos cada 100.000 habitantes.

Una larga cuarentena en 2020 causó la pérdida de dos millones de empleos y sumió al país en la recesión. El PIB cayó 11,12%.

El nuevo mandatario de 51 años presentará a su jefe de gabinete y ministros por la tarde, en una ceremonia programada en el Gran Teatro Nacional.

Otras ceremonias

Castillo viajará el jueves a la ciudad andina de Ayacucho para una juramentación simbólica en la Pampa de la Quinua, escenario de la batalla de Ayacucho del 9 de diciembre de 1824, que selló la independencia de Perú y del resto de la América española. El viernes encabezará una parada militar en Lima.

Castillo deberá conseguir acuerdos para aprobar leyes en el fragmentado nuevo Congreso, donde su partido cuenta solo con 37 escaños, de 130.