Aprendizaje bajo la lupa

Latinoamérica
Paulo Lopes

Un estudio de la Unicef revela que más de 21 millones de niños y adolescentes estarían fuera del sistema escolar o en riesgo de dejarlo. Además, señala que las escuelas latinoamericanas y caribeñas son instituciones reticentes a los cambios. Para solucionar los problemas, propone rediseñar los sistemas de aprendizaje en miras de lograr una enseñanza más personalizada.

Paulo Emanuel Lopes- Adital (Brasil) 

Producido y divulgado recientemente por la oficina regional del Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (Unicef), el estudio “El Aprendizaje Bajo la Lupa: Nuevas perspectivas para América Latina y el Caribe” revela que las escuelas latinoamericanas y caribeñas son instituciones muy reticentes a los cambios. Y, por no ofrecer la misma calidad de educación a niños y adolescentes en la región, no contribuyen a una verdadera inclusión socioeducativa, contrariando lo establecido por los Objetivos de Desarrollo Sustentable (ODS).

“Un sistema escolar que no se ajusta a los modelos actuales de aprendizaje, profundiza las grandes brechas y no contribuye a una educación equitativa y de calidad para todos los niños, niñas y adolescentes. Como consecuencia ellos no disfrutan del derecho pleno a la educación”, se comunica desde el Unicef.

En el estudio se informa además que, en América Latina y el Caribe el acceso a la escuela no equivale al acceso al aprendizaje, y que el actual modelo de escolarización no ofrece la preparación suficiente para los desafíos que imperan bajo la “sociedad del conocimiento”. Esto contradice lo que señalan los ODS, cuando se afirma como meta: “garantizar una educación inclusiva, equitativa y de calidad y promover oportunidades de aprendizaje durante toda la vida para todos”.

En la región latinoamericana, más de 21 millones de niños y adolescentes estarían fuera del sistema escolar o en riesgo de dejarlo. “La escuela debe rediseñarse y debe transformar sus sistemas de aprendizaje hacia un sistema que busque un aprendizaje a lo largo de toda la vida, con un enfoque centrado en el estudiante y los aprendizajes”, se refuerza desde el Unicef.

Para alcanzar tales objetivos, el Unicef señala algunas medidas:

– Creación de ambientes de aprendizaje personalizados, que valoren las diferencias individuales y colectivas de los estudiantes, en particular, de aquellos en situación más vulnerable, sea por estar en situación de pobreza o pertenecer a una minoría étnica;

– Reconocer el carácter social de la enseñanza, o sea, el aprendizaje es más eficaz cuando se concibe en forma colaborativa, colectiva;

– La educación debe ser relevante para el contexto del alumno, o sea, pensada de acuerdo con las necesidades y realidades de la comunidad en que se inserta.

Lea el estudio completo en español aquí: www.unicef.org/ac/library.html

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