Paro Nacional contra Bolsonaro: “Todos por la educación”

Miles de estudiantes y profesores tomaron hoy las calles de Brasil en el marco del paro universitario contra las políticas de ajuste del presidente Jair Bolsonaro en el Ministerio de Educación. Desde Texas, donde está recibiendo un premio, el ultraderechista renovó los ataques contra la comunidad y atribuyó la marcha a la “manipulación de idiotas imbéciles” por parte de la oposición. Los universitarios protestan contra dos polémicas medidas: el recorte del 30% en el presupuesto educativo y la eliminación de becas de posgrado en universidades e institutos federales. «Todos por la educación», gritaron al unísono.

Las principales marchas están convocadas para últimas horas de la tarde, pero ya desde la mañana hubo actos en al menos 149 ciudades, como Sao Paulo, Rio de Janeiro, Belo Horizonte y Brasilia.

En Minas Geiras

En la capital, miles de personas se congregaron en un extremo de la Explanada de los Ministerios. Además del cese de actividades en las universidades de más de 20 estados también hay paros en las escuelas públicas y algunas privadas.

«Mi arma es el libro. Pero, desgraciadamente, la educación no es una prioridad y donde faltan cultura y educación, sobra violencia. Por eso estoy aquí, luchando por la educación pública», explicó la escritora Alessandra Roscoe, quien participó en la marcha de Brasilia.

En Puerto Alegre

El ajuste presupuestario de 7 mil millones de reales compromete miles de becas para estudiantes, así como el pago de las cuentas de luz, agua, servicios de limpieza y seguridad. Bolsonaro recortó las universidades alegando que hay «fiestas con alumnos desnudos» y manifestaciones “izquierdistas” en las casas de alto estudios, pero la comunidad universitaria denuncia un “ataque contra la educación”.

Los rectores de la Universidad de San Pablo, la más importante del país, Campinas y Estadual de San Pablo instaron a «reflexionar» sobre la importancia de la educación. “El recorte es un equívoco estratégico que impedirá al país enfrentar y resolver los grandes desafíos sociales y económicos», dice una nota firmada por los tres rectores de las universidades públicas paulistas.

En Brasilia

Hoy, el presidente no sólo no se arrepintió por sus dichos sino que apuntó con más fuerza contra los estudiantes, que lideraron con éxito en las redes sociales la campaña “saca la mano de mi instituto”. «La mayoría allí es militante, no tiene nada en la cabeza, si se les pregunta cuánto es 7 x 8 no sabe, o la fórmula del agua.No saben nada, son unos idiotas útiles, unos imbéciles que se están dejando utilizar”, afirmó Bolsonaro este miércoles, durante una visita a Texas (EEUU).

El ministro de Educación, Abraham Weintraub, fue convocado por la tarde por la Cámara de Diputados que, pese a tener una mayoría oficialista, aprobó por 307 votos a favor y 82 en contra la el pedido de informe al funcionario.

Desde la llegada de Bolsonaro al Palacio de Planalto, la educación se convirtió en un terreno de conquista designado para los sectores más radicales del electorado ‘bolsonarista’, decididos a extirpar cualquier vestigio de «marxismo cultural» de las aulas.

El bloqueo del 30% de los gastos no obligatorios fue anunciado inicialmente como un ajuste de cuentas con tres universidades que acogieron debates con figuras de izquierda y que fueron acusadas por Weintraub de «sembrar el desorden».