Paritarias en tiempos de verano

Aunque muchos ciudadanos se encuentran de descanso y emergen con fuerza las noticias del espectáculo, empieza a surgir la discusión de la negociación salarial entre las patronales y los sindicatos argentinos. Este año tendrán una fuerte marca, la del incremento otorgado a las policías provinciales en medio de la insurrección de los agentes, aunque para calmar las aguas el jefe de Gabinete, Jorge Capitanich, minimizó un eventual nuevo conflicto. Los gremios estatales y docentes anticiparon que harán reclamos del 30 por ciento. 

Tiempos de veranoAna Vainman – Tiempo Argentino
Los medios de comunicación tienden a banalizarse en verano. Las emisiones radiales y televisivas se “arrevistan” y las páginas de los diarios ofrecen poca información dura y muchas entrevistas playeras. Pero la falta de información circulante suele contrarrestarse con los movimientos tanto del sector sindical como del sector empresario que se reúnen y hacen declaraciones de cara al inicio de año. La mayor parte de las miradas está puesta por estos días en las paritarias 2014.

Este año parece haber características especiales que se suman a las ya tradicionales frases hechas de todos los veranos. Al “queremos paritarias libres” de los sindicatos, al “pedimos responsabilidad” del gobierno y al “tope” recomendado por los empresarios se agregan hechos que pueden entorpecer el ya complejo entramado de las negociaciones salariales. Los cuantiosos porcentajes de aumentos que lograron muchas policías provinciales y la inflación parecen ser los escollos más importantes.

Los incrementos de las fuerzas policiales –que en algunos casos llegaron al 100% pero que aún después de los aumentos no superarán los 8500 pesos– generaron más de una polémica. En principio, hay rumores en torno a los mismos gobernadores que firmaron los acuerdos se estarían viendo ahora en aprietos para honrar esos compromisos y, de pagarlos, generarían rojos en las cuentas provinciales. Si bien hubo desmentidas oficiales, tanto en Entre Ríos como Chaco las fuerzas policiales están en estado de alerta por temor a que se retrotraigan los aumentos.

Para calmar las aguas, ayer, el mismo jefe de Gabinete, Jorge Capitanich, minimizó un eventual nuevo conflicto policial en las provincias después de que algunos gobernadores sugirieran que no están en condiciones de pagar los incrementos salariales acordados en diciembre pasado. Sostuvo que “cada uno” de los mandatarios tomó medidas “estratégicas” para abonar sueldos “coherentes”, aunque no aclaró si ese “coherentes” implica que lo acordado no lo es.

Pero más allá de los conflictos intra fuerza, en segunda instancia, los aumentos a la policía generarían una suerte de efecto dominó en el resto de la administración pública, que aspiraría a conseguir subas similares. 

Las paritarias están lanzadas y las noticias al respecto se cuelan entre las páginas de famosos y veraneantes. Sin embargo, algunos elementos hacen pensar que si siguen en esta tónica, los conflictos no tardarán en llegar y podrían desentonar con las fotos de turistas con poca ropa y políticos en bermudas.