Paraguay también suspendió las clases presenciales 

Al igual que muchos de los países de América Latina, Paraguay anunció la vuelta a la virtualidad escolar al menos por diez días para frenar los contagios de coronavirus. La medida se complementa con las restricciones en la circulación que ya habían sido dictadas por el gobierno de Mario Abdo Benitez, quien enfrenta un duro momento con casi todo su gabinete aislado por casos de covid-19. 

El Gobierno dispuso el desarrollo de clases en la modalidad a distancia en las instituciones públicas de todos los niveles y establecimientos dependientes del Ministerio de Educación y Ciencias. También se instó a las instituciones educativas de gestión privada pero subvencionadas por el Estado a desarrollar las clases a distancia. En tanto que el sector privado insiste en mantener la presencialidad a pesar del aumento de casos y del colapso sanitario.   

El Gobierno de Abdo Benítez, además, ordenó a las instituciones educativas dar continuidad al calendario educativo establecido para el año, “utilizando diferentes técnicas y entornos de aprendizaje”, según las realidades de los estudiantes para el desarrollo de las clases en el contexto de la pandemia del coronavirus.

Los anuncios los comunicó el ministro Juan Manuel Brunetti, el único no aislado del gabinete nacional. En conferencia de prensa, resaltó que la mayor parte del sector privado pidió continuar con las clases presenciales, a pesar de la decisión del gobierno. “Por favor, tengan prudencia”, solicitó el funcionario. 

Brunetti adelantó que en este período de tiempo se incluirán en las distintas plataformas los materiales didácticos para que los estudiantes puedan dar seguimiento al año lectivo y que en 15 días se hará una nueva evaluación de la situación epidemiológica para decidir cómo seguir. 

Un gabinete aislado

Un dato que ya grafica el preocupante cuadro de situación nacional es que todo el gabinete está en aislamiento por el contagio del ministro de Salud, Julio Borba, y de su par de Obras Públicas y Comunicaciones, Arnoldo Wiens.

Aunque no se confirmaron más casos positivos, casi todo el gabinete se aisló, incluido el presidente Abdo Benitez, quien suspendió sus actividades oficiales y anunció la cuarentena de su círculo más cercano.

El viernes, desde varios sectores científicos se había reclamado a la Presidencia endurecer las restricciones, dado que la cifra de positivos crece con fuerza y a que el sistema de salud está virtualmente desbordado.

“Sí, estamos en la peor etapa. Acá lo que se ruega es que no estemos más en alza (de casos e internaciones). Por lo menos, si nos estacionamos, vamos a seguir sosteniendo a los pacientes. Nuestro mayor miedo es que no contemos con espacio físico para seguir atendiendo”, advirtió el viceministro de Atención Integral de la Salud, Hernán Martínez.

Martínez confirmó el colapso de las terapias intensivas en los lugares más golpeados del país y contó que ya hay muchos pacientes que son internados en “terapias improvisadas”, la mayoría de ellos jóvenes, el sector etario más afectado por el aumento de contagios y hospitalizaciones en este momento en el país.

Lo puso en números: en promedio todos los días hay una demanda de 35 camas nuevas de terapia intensiva y en general solo se llega a responder con la mitad.

El Departamento Central y Asunción siguen siendo el epicentro de la pandemia en Paraguay, donde las cifras de positivos son tres veces más altas que en meses anteriores, según el Ministerio de Salud.