Paraguay empeora en derechos humanos

Una misión internacional había denunciado ya el deterioro de la situación de los derechos humanos en el país. Ahora, otra organización da cuenta de ello con eje en la vulnerabilidad de los indígenas desde que Fernando Lugo fue destituido de la presidencia en junio de 2012. La perspectiva es de despojo de las tierras que pertenecen a estas comunidades y abandono.

 E”a (Paraguay) 

Los abogados Maximiliano Mendieta e Ireneo Téllez, de la organización Tierra Viva, señalaron en una entrevista con radio Fe y Alegría que desde el golpe parlamentario del 22 de junio de 2012 Paraguay ha retrocedido en materia de derechos humanos, especialmente en la protección de los grupos más vulnerables como los indígenas.

“Desde esa fecha se ha estado violando el principio sostenido por el sistema interamericano, que se llama el principio de progresividad y no regresividad, es decir que en materia de derechos y legislación no se puede ir hacia atrás”, expresó Mendieta.

Entre estos retrocesos a nivel institucional mencionó que un derecho social básico desde las políticas públicas como fue la Dirección de Salud Indígena pasó de ser una dirección a un programa.

Otro aspecto mencionado fue la violación del estatuto de comunidades indígenas de parte del gobierno de Federico Franco al nombrar como titular del Instituto Paraguayo del Indígena (Indi) a Rubén Quesnel, una persona sin competencia ni preparación para tal cargo.

Entre las actuaciones de Quesnel citó la violación flagrante de derechos humanos en el acceso a territorio cuando 15 de noviembre de 2012, como presidente del Indi,  vende 25.000 hectáreas de la comunidad , del pueblo Ayoreo, a Julia Beatriz Vargas Meza, una particular relacionada con la empresa Agrofield.

Por este caso, además de Quesnel y Vargas Meza, está imputada la escribana Justina Maribel Esteche Bareiro, que autorizó la venta a sabiendas de que las tierras están fuera de comercio, señaló Mendieta. “Estas tres personas se asociaron ilícitamente para cometer este hecho punible, que se puede sintetizar en dos. Por un lado, la lesión de confianza, que afecta el patrimonio de la comunidad Cuyabia y, por otro lado, el abandono”, precisó.

Téllez recordó que en su declaración Quesnel mencionó a Federico Franco como responsable de haber dado la orden de retirar los más de 3.000 millones de guaraníes del Banco Nacional de Fomento (BNF), dinero que debía ser destinado a programas de desarrollo de las comunidades indígenas Sawhoyamaxa y Yakye Axa.

 

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