Panamá se convirtió en el primer país de Centroamérica en aprobar la legalización del cannabis medicinal

La Asamblea Nacional Legislativa de Panamá aprobó este lunes un proyecto que legaliza el cannabis medicinal. En caso de ser homologada por el presidente Laurentino Cortizo, la ley permitiría la importación, exportación, cultivo, producción y comercialización de esta sustancia y sus derivados a través de una serie de licencias otorgadas por el Estado.

El proyecto, impulsado por el presidente de la Asamblea unicameral y diputado oficialista, Crispiano Adames, fue aprobado con 44 votos a favor por cero votos en contra.

La iniciativa legislativa tiene como objetivo “crear un marco regulatorio que permita el uso y acceso vigilado y controlado del cannabis medicinal y sus derivados”, según indica su preámbulo. Aclara también que el uso del cannabis será “con fines terapéuticos, médicos, veterinarios, científicos y de investigación en el territorio nacional”.

El objetivo es mejorar la calidad de vida de personas con glaucomas, epilepsia, artritis, esclerosis múltiples, migrañas, convulsiones y diferentes tipos de dolores, incluido el cáncer.

“Esto es un gran logro, no es una ley perfecta ni tal vez la ideal, pero definitivamente es el primer paso de algo justo y necesario“, indicó Carlos Ossa, un activista con esclerosis múltiple que llevaba luchando cuatro años por la regularización del cannabis medicinal.

La ley, punto por punto

  • Según la ley, los pacientes que accedan a un tratamiento de cannabis medicinal lo harán “bajo estrictas normas de seguridad” y vigilancia.
  • Las fases del cultivo de este producto se hará en áreas designadas de acceso limitado y con un sistema de cámaras de vigilancia.
  • Además, solo las farmacéuticas o empresas especializadas en servicios terapéuticos podrán adquirirlo y comercializarlo.
  • El proyecto también advierte que está prohibido vender cannabis a domicilio, vía internet o fuera de los establecimientos autorizados.
  • Tampoco se podrá promocionar o hacer publicidad de los fármacos o sus derivados en medios de comunicación o redes sociales, salvo en revistas científicas.
  • Además, quien cultive o tenga plantas de cannabis para producir y vender droga ilícita “será sancionado con pena de diez a quince años de prisión”.

Panamá, el primero en Centroamérica

El proyecto fue presentado en 2019, pero sufrió múltiples cambios para que fuera aprobado por unanimidad.

Si el proyecto es homologado por el presidente, Panamá será el primer país en regular el uso del cannabis en Centroamérica, una región conservadora con una amplia influencia de la religión.

En Sudamérica, la mayoría de países ya regulan el consumo del cannabis medicinal, mientras que México y Uruguay permiten también su uso recreativo.

Se abre otra oportunidad para la exportación

Con este proyecto, las empresas podrían exportar desde Panamá semillas para siembra, plantas de cannabis y derivados de este producto.

Para hacerlo, las empresas que cuenten con una licencia deberán presentar un plan de exportación proyectado para un año y deberán identificar a los compradores ante las autoridades regulatorias panameñas.

El objetivo es garantizar que el producto terminado sea “usado exclusivamente para fines médicos, científicos y de investigación”.