Panamá papers, pesadilla de ricos

Latinoamérica y El Mundo
Especial

La filtración de 11.5 millones de registros de la firma consultora Mossack-Fonseca constituye una cruda radiografía del campo de corrupción, opacidad e impunidad que se establece entre las entidades bancarias y los paraísos fiscales. Exhibe cómo los delincuentes del mundo esconden sus riquezas y lavan sus capitales. El controversial vínculo de Macri con una sociedad offshore.

Editorial- La Jornada (México)

El conjunto de revelaciones conocido como #panamapapers, una filtración de 11.5 millones de registros de la firma consultora Mossack-Fonseca, con sede en Panamá y sucursales en distintos puntos del planeta, no sólo pone en evidencia las vastas irregularidades de esa empresas sino que exhibe la manera en que políticos, potentados, personalidades públicas y delincuentes del mundo esconden sus riquezas y lavan sus capitales, sea para escamotearlos a la acción de la justicia, para eludir al fisco, para disimular conflictos de intereses o simplemente para encubrir patrimonios impresentables.

La investigación periodística realizada por el periódico alemán Süddeutsche Zeitung y por un equipo de más de 370 informadores de 78 países afiliados al Consorcio Internacional de Periodistas de Investigación (ICIJ, por sus siglas en inglés) permite ver cómo las grandes entidades bancarias operan como intermediarios entre Mossack-Fonseca y sus clientes y, en algunas ocasiones, participan en complicadas operaciones de triangulación de fondos a través de diversos paraísos fiscales situados en distintos continentes.

Asimismo, los primeros resultados de la investigación, dados a conocer ayer, dan cuenta de una miríada de individuos próximos a políticos destacados –parientes, amigos cercanos, socios o subordinados directos– que han movido fortunas a través de la red establecida por la empresa con sede en Panamá, aunque sus ingresos declarados no guarden ninguna correspondencia con los astronómicos montos de tales operaciones.

El material investigado y revelado ayer indica que por medio de Mossack-Fonseca se han fundado más de 200 mil empresas fantasmas en diversos paraísos fiscales; es decir, países o enclaves en los cuales está garantizada la secrecía total de acciones, valores y cuentas bancarias, y en los que es posible fundar compañías que son una mera fachada. Ha de convenirse que la mayor parte de las operaciones realizadas por medio de esa red no son estrictamente ilegales; sin embargo, que empresas e individuos oculten de esa forma la existencia y el origen de grandes riquezas resulta indicativo de actitudes furtivas que no tendrían razón de ser si tales montos no estuvieran asociados de alguna forma a un amplio espectro de figuras delictivas que van de la defraudación fiscal al secuestro y el atraco, pasando por el desvío de fondos públicos y quiebras fraudulentas.

” El material investigado y revelado ayer indica que por medio de Mossack-Fonseca se han fundado más de 200 mil empresas fantasmas en diversos paraísos fiscales; es decir, países o enclaves en los cuales está garantizada la secrecía total de acciones, valores y cuentas bancarias, y en los que es posible fundar compañías que son una mera fachada “

En 2010 y 2011 la divulgación de los cables del Departamento de Estado de Estados Unidos, coordinada por Wikileaks en un trabajo conjunto con diversos medios de distintos países –entre ellos La Jornada– permitió a las sociedades hacerse una idea del grado de descomposición de los poderes públicos y de la sistemática intervención de Washington en los asuntos internos de otros países; dos años más tarde las revelaciones de Edward Snowden mostraron la faceta del gobierno estadunidense como espía del mundo; ahora, la filtración conocida como #panamapapers constituye una cruda radiografía del campo de corrupción, opacidad e impunidad que se establece en el triángulo formado por las entidades bancarias, los paraísos fiscales y despachos que asesoran en la ocultación y el lavado de dinero, como la empresa referida con sede en Panamá.

Cabe esperar que en esta ocasión la revelación logre romper el blindaje de cinismo de que se han dotado los poderosos de todo el mundo.

Fernando Krakowiak- Página/12 (Argentina)

Las islas Bahamas ocupan el puesto 25 entre más de 100 jurisdicciones ordenadas de acuerdo al secreto financiero que le ofrecen a multinacionales e individuos deseosos de esconder sus fortunas y eludir al fisco. El dato surge del ranking difundido en noviembre del año pasado por la Red para la Justicia Fiscal (Tax Justice Network), un grupo internacional que combate prácticas de evasión impositiva. Ese es el país donde estuvo constituida entre 1998 y 2009 la sociedad offshore Fleg Trading Ltd., en la que el presidente Mauricio Macri figuró como director, según la filtración de datos del despacho de abogados panameño Mossack Fonseca, especializado en la creación de sociedades fantasmas e involucrado en casos de corrupción en Brasil, España, Alemania, Malta, Libia, Uruguay y Estados Unidos.

Apenas surgió el nombre de Macri, desde el gobierno rápidamente buscaron despegarlo del escándalo al informar que el presidente era director, pero sin participación accionaria en la empresa, lo que supuestamente lo liberaría de la obligación de haber informado en sus declaraciones juradas la participación en dicha empresa. Los especialistas consultados por Página/12, que prefirieron opinar en off the record hasta que se conozcan mayores precisiones sobre el caso, dijeron que no está tan claro que Macri no debía informar sólo por el hecho de ser director ya que los directores muchas veces cobran honorarios por ocupar esos cargos y no hay certezas de que la tarea de Macri haya sido ad-honorem. Además, coincidieron en destacar que en este tipo de sociedades off-shore se suele poner como accionistas a personas desconocidas para despistar al fisco, las cuales no toman decisiones ni disponen del dinero de la firma, siendo los directores los verdaderos controlantes. Ese tipo de cuestiones podrían ser develadas a medida que la investigación avance, pero, más allá de eso, la aparición de Macri como director de una firma radicada en un paraíso fiscal para eludir impuestos complica al presidente, más allá de cualquier otra derivación que pueda surgir.

” Los especialistas consultados por Página/12, que prefirieron opinar en off the record (…), dijeron que no está tan claro que Macri no debía informar sólo por el hecho de ser director ya que los directores muchas veces cobran honorarios por ocupar esos cargos y no hay certezas de que la tarea de Macri haya sido ad-honorem “

El ranking de guaridas fiscales elaborado por Tax Justice Network cada dos años toma en cuenta las regulaciones, leyes y tratados de las diferentes jurisdicciones para elaborar el índice de secretismo que luego es ponderado de acuerdo al tamaño del país y su relevancia para los mercados financieros globales. El año pasado Suiza lideró la lista, pero Bahamas ocupó una posición expectante y fue mencionada explícitamente como un ejemplo negativo: “Facilitadores del sector privado (ej. oferentes de servicios legales, contables y corporativos) y jurisdicciones recalcitrantes como Dubai y las Bahamas trabajan muy duro para aprovechar exclusiones y lagunas legales, siendo selectivos a la hora de decidir con cuáles países van a intercambiar información, o simplemente haciendo caso omiso de las reglas”, remarca el último informe. John Christensen, director ejecutivo de la organización sabe de qué habla, pues trabajó en la multinacional de servicios Deloitte y asesoró durante once años a las autoridades de Jersey, isla ubicada en el canal de la Mancha que funciona como uno de los paraísos fiscales británicos. La Comisión Europea t
ambién elaboró una lista negra en junio del año pasado integrada por países considerados como no cooperativos en materia de lucha contra el fraude y la evasión fiscal y las Bahamas integraba ese ranking.

Macri no solo está complicado por aparecer vinculado con una sociedad radicada en un paraíso fiscal sino también porque esa firma fue asesorada por el estudio Mossack Fonseca, vinculado a numerosos casos de corrupción. De hecho, uno de los socios del estudio, Ramón Fonseca Mora, ministro consejero del presidente de Panamá, Juan Carlos Varela, pidió licencia el pasado 11 de marzo para defender a su firma de las acusaciones que la vinculan con el escándalo de corrupción en la estatal brasileña Petrobras, ya que habría sido utilizada para ocultar activos y colaborar con prácticas de lavado de dinero. En Alemania, Mossack Fonseca también está siendo investigada desde comienzos de año por ayudar a evadir impuestos de una serie de corporaciones, mientras que en España se le puso la lupa porque fue el estudio de abogados que creó una serie de sociedades en Belice a través de las cuales habría fugado dinero Iñaki Undargarin, el esposo de la infanta Cristina de Borbón. Ese estudio negó ayer cualquier vinculación con los delitos que pudieron haber cometido sus clientes, entre los cuales figura Fleg Trading, donde Mauricio Macri fue director.

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