Paltas y mineras, los poderosos actores que dejan sin agua a un pueblo chileno

El crecimiento de la minería y los cultivos de palta dejaron sin agua a El Melón, una población ubicada en el centro de Chile, donde la supervivencia de sus ecosistemas está amenazada y sus 9.000 habitantes enfrentan un panorama crítico. Greenpeace denunció la grave situación que enfrenta la zona, ubicada a 128 kilómetros de Santiago y pidió a las autoridades responsables que tomen medidas concretas. 

La situación desesperante llevó a varios vecinos a “tomar” un pozo que abastece a la mina El Soldado, lo que provocó que la multinacional británica Anglo American, dueña del yacimiento, se comprometiera a inyectar agua en la comunidad. Pero los vecinos dicen estar seguros de que no lo van a cumplir.

“Ninguna de estas industrias puede escudarse en el cambio climático cuando la poca agua disponible está siendo destinada de manera preferente a sus actividades productivas y no al consumo humano“, señaló el director de la ONG en el país, Matías Asun.

Chile, que vive su peor sequía en seis décadas, es el país con la mayor crisis hídrica de todo el hemisferio occidental y el 76 % de su territorio está afectado por la falta de agua.

La situación es especialmente crítica en la zona central, donde en 2019 cayó la menor cantidad de precipitaciones desde que se tienen registros y miles de habitantes reciben 50 litros de agua al día en camiones aljibes, un flujo que los afectados consideran “insuficiente” para cubrir las necesidades de higiene que impone la pandemia.

“Mientras en nuestras de llaves no sale agua ni para lavarse las manos durante la pandemia, por los ductos de Anglo American el agua corre a un flujo de 25 a 40 litros por segundo”, aseguró Ximena Gallardo, vocera de la agrupación vecinal Poyewn, en El Melón.

400 litros por cada kilo de palta

Al conflicto con la minería se suma la gran cantidad de agua que necesitan las extensas plantaciones de palta que hay en El Melón y otras poblaciones del centro del país.

Chile es uno de los grandes productores mundiales de palta, una fruta tropical que requiere 400 litros de agua por cada kilogramo producido y de la cual el 70 % se destina a la exportación.

El relator especial de la ONU sobre el derecho humano al agua potable y al saneamiento, Leo Heller, pidió la semana pasada al Gobierno chileno no dar prioridad a las empresas por encima de las personas y vigilar la calidad del agua que proporcionan los camiones cisterna que, dijo, “en ocasiones, ha sido tan insalubre que ha causado casos de diarrea infantil”.

“El Melón es apenas una muestra de los territorios que batallan por obtener unas gotas más de agua para beber o poder lavarse las manos”, apuntó por su parte Asun.

Por qué en Chile falta agua

Chile es uno de los países con el mayor nivel de privatización del mundo y los expertos calculan que el 80 % de los recursos hídricos del país están actualmente en manos privadas, principalmente de grandes empresas agrícolas, mineras y de energía.

El modelo tiene su origen en la economía neoliberal instaurada durante la dictadura de Augusto Pinochet (1973-1990) que, según los ambientalistas, agravó  la sequía que vive el país como consecuencia de la crisis climática.

A partir del análisis de seis cuencas, la Fundación Chile aseguró en un reciente informe que el 44 % de los problemas hídricos del país tienen su origen en una deficiente gestión del agua, el 17 % en el aumento de la demanda, el 14 % en la contaminación del recurso y el 12 % en la disminución de la oferta, entre otros motivos.