Otra dura derrota para Piñera: El Senado aprobó el proyecto que permite el retiro de fondos jubilatorios

Una semana después de haber obtenido el visto bueno de la Cámara de Diputados, la iniciativa que habilita el retiro anticipado del 10% de los fondos privados de pensiones fue aprobada en general por el Senado. Ahora deberá ser revisada articulo por articulo y luego volverá a la Cámara de Diputados para un voto definitivo de urgencia. 

La normativa, impulsada por la oposición al gobierno del derechista Sebastián Piñera, fue aprobada por 29 votos a favor, incluidos los de cinco senadores de la coalición oficialista, 13 en contra y una abstención. 

Pero antes de ser promulgada, la iniciativa puede ser vetada por el presidente o enviada para su revisión ante el Tribunal Constitucional, algo que ya anticiparon algunos legisladores de derecha, pese al enorme respaldo popular con que cuenta este texto (más de un 80%), de acuerdo con varios sondeos. 

La oposición, mientras tanto, insiste en que la reforma es “histórica”, dado que puede suponer el inicio de un cambio profundo del sistema previsional chileno. Si bien es una medida excepcional, promovida por la oposición con el argumento de la falta de respuesta del gobierno a la crisis, representa la primera gran transformación de este sistema privado de pensiones instaurado por la dictadura de Augusto Pinochet (1973-1990).

El modelo de pensiones de Chile se basa en el ahorro individual obligatorio, mediante el cual cada trabajador aporta un 10 % mensual de su sueldo bruto a un fondo de pensiones personal del que puede disponer cuando se jubila y que es gestionado por las denominadas Administradoras de Fondos de Pensiones (AFP). Este modelo, instaurado en 1980 durante la dictadura de Pinochet, fue uno de los motivos centrales del estallido social que vivió Chile en octubre.

Puntualmente, este proyecto incorpora, como parte del derecho a la seguridad social, la facultad de los afiliados a un sistema de capitalización individual de retirar parte de sus fondos previsionales durante la vigencia de un estado de excepción constitucional de catástrofe.

De esta forma, los 10,9 millones de afiliados a las Administradoras de Fondos de Pensiones (AFPs) podrán retirar hasta un máximo de 4,3 millones de pesos (5.400 dólares) y un mínimo de un millón de pesos (1.250 dólares) de sus fondos de pensiones. Quienes tengan ahorrado menos de ese mínimo podrán retirar la totalidad de sus fondos.

A fines de mayo, Perú adoptó una medida similar y cientos de miles de personas se inscribieron para retirar hasta 3.700 dólares de sus fondos de pensiones. 

El segundo golpe contra Piñera

Piñera se opuso cada vez que pudo a la medida e intentó sin éxito revertir la decisión de varios miembros de su coalición, mejorando el paquete de medidas anunciado para la clase media, con un bono de casi 630 dólares y un crédito blando por 1.900 dólares. Pero, al igual que en la votación en Diputados, no logró su objetivo. 

El mandatario había prometido también una “cirugía mayor” al sistema de pensiones, cuestionado desde hace años por las bajísimas pensiones que entrega y por no cumplir su promesa de igualar al año 2020 el último salario con la jubilación. Eso tampoco prosperó. 

El debate

Esto es un triunfo de la gente; además son sus recursos y ellos sabrán cómo los destinan (…) Las AFP son el símbolo del abuso en Chile”, dijo durante el debate en la sala el senador opositor independiente Alejandro Guillier.

Como contracara, la senadora de derechas Carmen Gloria Aravena señaló en su intervención que “el retiro del 10 % de los fondos es una política regresiva” y que su voto es en contra de esta reforma en pensando en lo mejor para los ciudadanos “y su futuro económico”.

Durante el debate de también hicieron uso de la palabra los ministros secretario general de la Presidencia, Claudio Alvarado; de Hacienda, Ignacio Briones y de Interior, Gonzalo Blumel, quienes cuestionaron la reforma, que consideran “regresiva” y una mala medida para el futuro de las pensiones que van a recibir los ciudadanos.