Ordenan la libertad de Sara Rogel, quien sufrió un aborto espontáneo y fue condenada a 30 años de prisión

La Justicia de El Salvador liberó a Sara Rogel, una mujer que había sido condenada a 30 años de cárcel tras sufrir un aborto espontáneo, tipificado allí como “homicidio agravado”. Sara estuvo nueve años presa por haber sufrido una emergencia obstétrica y ahora la fiscalía apelará el fallo para dilatar al menos un mes más su salida de la cárcel. Los colectivos feministas se movilizan para reclamar “el fin de la criminalización”.

“El juez, después de evaluar que no habían razones para que Sara siga en la cárcel, dio sentencia de libertad condicional anticipada”, explicó Morena Herrera, de la Agrupación Ciudadana para la Despenalización del Aborto Terapeútico, Ético y Eugenésico (ACDATEE).

A pesar del fallo favorable del Segundo Tribunal de Vigilancia Penitenciaria y Cumplimiento de Pena de Cojutepeque, según Herrera, la Fiscalia dijo que “no renuncia a su derecho a recurrir a presentar un recurso de apelación”, y para hacerlo tienen cinco días.

Con la decisión de la Fiscalía, se perdió la oportunidad que este mismo lunes Sara recuperara su libertad, dado que deberán esperar la apelación fiscal y luego la defensa deberá contestar en un proceso que pasará a una instancia superior y podría demorar más de un mes.

Quién es Sara Rogel

Sara, una estudiante que ahora tiene 28 años, estaba con un embarazo de ocho meses cuando en 2012 tuvo una emergencia obstétrica al resbalarse cuando se encontraba lavando ropa en el patio de su casa, en un área rural del poblado de Santa Cruz Analquito, 44 km al este de San Salvador.

La familia la encontró sufriendo una hemorragia e inconsciente por lo que la trasladó al hospital de la ciudad de Cojutepeque, donde la consideraron sospechosa de haberse practicado un aborto y dieron aviso a la Policía y Fiscalía que desde entonces la encarcelaron.

El código penal salvadoreño prohíbe el aborto en todos los supuestos y establece penas de hasta 8 años. Sin embargo, fiscales y jueces tipifican los casos de aborto, incluso los involuntarios, como “homicidio agravado”, penado con hasta 50 años de prisión.

En marzo de 2020, el presidente Nayib Bukele reveló en una inusual entrevista con el rapero puertorriqueño Residente su postura sobre el tema.

“No estoy a favor del aborto y creo que al final, en el futuro, algún día nos vamos a dar cuenta de que es un gran genocidio el que se está cometiendo con los abortos”, zanjó el mandatario