Sobre éxitos y casualidades

Uruguay 

En sus campañas los partidos de la oposición aseguran que los éxitos que obtuvo el Frente Amplio en materia económica se dieron únicamente por la situación internacional favorable. Dejan de lado que, gracias a las políticas implementadas por el Gobierno, se logró un alto ritmo de crecimiento económico, fruto del aumento de las exportaciones y de la demanda interna.

Luis Lacalle Pou, candidato del Partido Nacional- Foto: archivo

Alberto Couriel- La República (Uruguay)

Los precios internacionales de los productos agropecuarios crecieron mucho menos que los de minerales y los energéticos. Uruguay como importador de petróleo tuvo relaciones de intercambio levemente superiores, dependiendo del año base que se utilice.

Uruguay, menos favorecido que otros países de la región, tuvo aumentos de los precios de los productos de exportación de alrededor de 80% con respecto a los años 2004 o 2005. La causa central deriva del dinamismo y la demanda de China. En algunos períodos influyeron en esta suba la desvalorización del dólar a nivel internacional y procesos especulativos en los mercados internacionales de dichos rubros.

Los partidos de la oposición dicen que estos aumentos de precios no fueron bien aprovechados por los gobiernos frentistas. Para ellos, lo importante es que no hubo equilibrio fiscal y no bajó la inflación. Los precios internacionales ayudaron pero la política económica fue determinante en los logros alcanzados. Se logró un alto ritmo de crecimiento económico, fruto del aumento de las exportaciones y de la demanda interna. Ésta por la política salarial y el aumento del gasto público. Para dicho crecimiento se logró el más alto nivel de coeficiente de inversión de la historia del Uruguay, alcanzando al 25% del PBI, vital para el futuro crecimiento del país.

Se alcanzó un muy alto nivel de inversión extranjera directa, alcanzando al 6% del PBI con claras reglas de juego y seguridades para los inversionistas. Importa destacar el fuerte aumento de la productividad de los factores. Se mejoró nítidamente la calidad de vida de la sociedad uruguaya. Aumentaron los niveles de empleo y descendieron el desempleo abierto y la informalidad.

“Los partidos de la oposición no quieren ver estos significativos logros y ponen el énfasis en el déficit fiscal y en la inflación, porque no tienen políticas para mejorar la calidad de vida de los uruguayos, ya que confían en el libre juego del mercado”

Los salarios reales medios aumentaron en el período 2005-2013 en 50%, más del doble de lo logrado por el mejor país de la región. Los salarios reales mínimos aumentaron 250% fruto de las políticas de los gobiernos frentistas. Bajaron la pobreza y la indigencia, fruto de las mejoras del empleo, de los aumentos en los salarios reales y del incremento del gasto público social, que pasó de 19% a 25% en el período.

La distribución del ingreso mejoró sensiblemente pasando el coeficiente de Gini de 0,46 a 0,38 por las mejoras en el empleo, en los salarios reales, por recursos destinados a la educación y a la salud, por las mejoras de las jubilaciones y pensiones, por la reforma tributaria, por la reforma de la salud, por las distintas políticas sociales del Mides como las asignaciones familiares. Todos estos logros son la consecuencia directa de las políticas económicas y sociales implementadas por los gobiernos frentistas. Los “vientos de cola” fueron muy bien aprovechados. Para el tercer gobierno del FA se seguirá avanzando hacia mayores logros en materia de igualdad, como el sistema nacional de cuidados y avances en educación, salud y vivienda.

Los partidos de la oposición no quieren ver estos significativos logros y ponen el énfasis en el déficit fiscal y en la inflación, porque no tienen políticas para mejorar la calidad de vida de los uruguayos, ya que confían en el libre juego del mercado. El déficit fiscal no influye sobre la inflación como lo vemos en el Uruguay y en la actualidad ni en EEUU ni en Europa. En Uruguay se financia con endeudamiento, pero la deuda neta sobre el PBI muestra uno de los índices más bajos de la misma. La inflación se mantuvo en un dígito y no afectó los niveles de inversión ni las mejoras del salario real.

La campaña electoral muestra las debilidades programáticas del Partido Nacional en materia económica que no pueden sostener ningún debate sobre este tema. Las mejoras significativas de la calidad de vida de la sociedad uruguaya en estos últimos 9 años debieran garantizar un tercer gobierno del FA para consolidar y avanzar hacia nuevos logros económicos y sociales.

 

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